Hoppers: Operación Castor: Una aventura con corazón y consciencia

Pixar vuelve a sorprender con una historia original que, más allá de la simple diversión, propone una reflexión cálida sobre cómo nos relacionamos con la naturaleza y con quienes compartimos el planeta. Dirigida por Daniel Chong (conocido por Escandalosos), esta comedia animada construye un relato ingenioso y lleno de encanto a partir de una idea tan simple como profunda: ¿qué pasaría si pudiéramos ver el mundo animal desde adentro?

La protagonista es una joven apasionada por los animales (gracias a su abuela). Accede a una tecnología revolucionaria que transfiere su conciencia a un castor robot increíblemente realista. Ese salto —literal y metafórico— la lleva a través de bosques vibrantes y criaturas pintorescas, donde descubre que la vida animal no es un decorado, sino un universo entero con reglas, ritmos y conflictos propios.

Lo que podría haber sido una aventura liviana se transforma en una fábula sobre empatía, conexión y respeto. Mabel no solo se divierte en su nueva forma de roedor, sino que aprende a escuchar, a comprender y, sobre todo, a actuar por un bien común: la defensa del hábitat frente a intereses humanos que lo amenazan. Este eje —la convivencia entre seres distintos y la urgencia de cuidar nuestro entorno— es quizá el mensaje más resonante del film.

La película está salpicada de humor inteligente, situaciones absurdas y momentos de ternura genuina. El elenco de voces —que incluye desde figuras consagradas hasta talentos frescos— aporta vida y chispa a cada personaje, ya sea animal o humano, con especial destaque para la relación entre Mabel y Rey George, el castor que encarna la sabiduría y la calidez de la comunidad animal.

Visualmente, la cinta mantiene el sello de excelencia técnica que caracteriza al estudio: un diseño de mundo rico, lleno de detalles que invitan a perderse y volver a descubrir cada escena. Y aunque el tono es familiar, la historia se las arregla para tocar fibras profundas sin caer en la moraleja obvia —algo que pocos filmes animados logran con elegancia.

Hoppers: Operación Castor es una mezcla refrescante de aventura, comedia y conciencia ecológica. Es entretenida para niños, encantadora para adultos y, sobre todo, una oportunidad para recordar que todos —animales y humanos— formamos parte de un mismo tejido vital. Una invitación para reír, emocionar y pensar mientras celebramos el poder de la imaginación y el valor de cuidar nuestro mundo.

LOS DIAS PERFECTOS

Hay intérpretes que actúan. Y hay otros —muy pocos— que se sientan en el borde del abismo emocional y te invitan a mirar con ellos. En Los días perfectos, Leo Sbaraglia pertenece sin discusión a esta segunda categoría. Su trabajo es de una desnudez conmovedora: un hombre que, a partir de la lectura de cartas íntimas de William Faulkner a su amante Meta Carpenter en un centro de documentación de Texas, comienza a revisar su propia vida matrimonial como quien abre una caja que guardó demasiado tiempo cerrada.

El texto — profundamente humano— explora los pliegues del amor después de 17 años de convivencia: lo que se desgasta, lo que se transforma, lo que sobrevive casi por inercia. Hay recuerdos que iluminan y otros que pesan. La rutina como anestesia, la nostalgia por aquel amor juvenil que parecía eterno, todo eso atraviesa a un personaje que no grita ni sobreactúa: piensa, duda, se quiebra hacia adentro. Y ahí Sbaraglia es magistral. Sostiene el monólogo con una verdad tan orgánica que cada pausa se vuelve significado.

La dirección De Daniel Veronese acompaña con una precisión quirúrgica ese estado de deriva emocional: nada distrae, nada sobra. Todo está puesto al servicio de la intimidad. La escena respira como un pensamiento. La iluminación de Ariel Ponce trabaja sobre climas suaves, casi melancólicos, que remarcan la sensación de memoria viva. Y la escenografía con video-proyección de Alberto Negrín crea un espacio mental más que físico: recuerdos que aparecen, capas de tiempo superpuestas, atmósferas que dialogan con el interior del personaje. El resultado es hipnótico, íntimo y delicado.

La obra no busca golpes de efecto ni sentimentalismos fáciles. Su potencia está en la honestidad con la que habla del desgaste amoroso y de esa pregunta inevitable: ¿qué queda cuando la idealización se evapora? Gracias a un actor en estado de gracia, la respuesta llega directa al pecho. Vayan porque la temporada es corta (ojala se extienda) y se agota muy rapido

Funciones
📍 Teatro Nacional Cervantes
📅 Del viernes 9 de enero al domingo 1 de febrero
🕘 Miércoles a domingo – 21 hs

Entradas

  • Platea y palcos: $35.000
  • Platea balcón: $30.000
  • Tertulia: $20.000
    🎟 Descuentos para jubilados y estudiantes

SPRINGSTEEN: MÚSICA DE NINGUNA PARTE

Jeremy Allen White se mete bajo la piel de Bruce Springsteen en Springsteen: Música de ninguna parte, una película que evita el lugar común del biopic musical para explorar el costado más humano y silencioso del “Jefe”. Dirigida por Scott Cooper, la historia se centra en los años en que el artista compuso Nebraska (1982), un disco esencial y profundamente introspectivo que marcó un antes y un después en su carrera.

Lejos del brillo del rock y los estadios, la película se instala en el vacío, la soledad y la búsqueda de sentido que acompañaron al proceso creativo. White entrega una actuación notable, contenida y emocional, que no intenta imitar sino capturar la esencia del músico. Su transformación se siente verdadera, fruto de una preparación rigurosa que incluyó clases de canto y guitarra, largas charlas con el propio Springsteen y una inmersión total en su mundo interior. Le valdra una nominacion al Oscar? Yo le pongo una ficha a que SI.

El film no busca el espectáculo ni las luces y brillos, sino la intimidad. A través de una puesta sobria, luces apagadas y silencios prolongados, Cooper logra retratar la mente de un hombre atrapado entre la inspiración y el abismo. La relación con su padre, las sombras de la depresión y la necesidad de crear como forma de salvación se combinan para construir un retrato sensible y melancólico.

No es una película de ritmo veloz ni una sucesión de éxitos musicales. Algunos espectadores (los que esperan la biopic triunfal) pueden sentir que le falta impulso narrativo, pero esa pausa es deliberada: el vacío también forma parte del arte de Springsteen. La cámara observa sin juzgar, deja que la emoción se filtre en los gestos, en una mirada perdida o en el temblor de una cuerda.

Springsteen: Música de ninguna parte es un viaje hacia adentro, una meditación sobre la fragilidad del genio y el poder de la creación como refugio. Jeremy Allen White confirma aquí su talento para habitar personajes complejos, y lo hace con una entrega que conmueve. Es una película contenida, melancólica y sincera, ideal para quienes prefieren descubrir al artista detrás del mito.

TELEFONO NEGRO 2

“Teléfono Negro 2” retoma la historia cuatro años después de los hechos ocurridos en la primera película. Finney Blake, ahora de 17 años, intenta dejar atrás el trauma de haber escapado del temido asesino conocido como The Grabber. Sin embargo, su hermana menor Gwen comienza a tener visiones y sueños perturbadores: a través de un viejo teléfono negro, escucha las voces de tres chicos desaparecidos en un campamento invernal llamado Alpine Lake. Decididos a entender lo que sucede, los hermanos viajan al lugar y descubren que el mal no murió, sino que los estaba esperando.

Dirigida nuevamente por Scott Derrickson, la secuela mantiene el tono oscuro y la tensión psicológica que caracterizaron a la original, aunque esta vez amplía el universo sobrenatural con una atmósfera más opresiva y visualmente inquietante. Mason Thames y Madeleine McGraw vuelven a destacarse en sus papeles, mostrando la madurez de los personajes y el vínculo fraternal como centro emocional de la historia. Ethan Hawke, aunque tiene una presencia más contenida, sigue siendo una figura perturbadora que domina la pantalla cada vez que aparece.

La película logra generar momentos de auténtico suspenso y explora los efectos del trauma con cierta sensibilidad, pero por momentos se vuelve demasiado explicativa, intentando dar respuesta a todo lo que en la primera era puro misterio. Aun así, Derrickson consigue mantener el pulso del terror psicológico, evitando caer en el simple susto y apostando más por la angustia y el desasosiego.

TRON:ARES

Casi medio siglo después de que el universo digital de Tron irrumpiera en las pantallas con su estética revolucionaria, Tron: Ares llega como la tercera entrega de una saga que se niega a quedar atrapada en el pasado. Dirigida y protagonizada por Jared Leto junto a Greta Lee, Evan Peters y Gillian Anderson— ofrece un viaje vibrante entre lo real y lo virtual, entre la emoción nostálgica y el vértigo tecnológico.

La película retoma la esencia del clásico de 1982 y de Tron: Legacy (2010), pero la reconfigura a la luz de los debates actuales sobre inteligencia artificial y humanidad. Ares, el protagonista, es un programa de IA que logra salir del mundo digital para tener contacto con los humanos, y en ese cruce se desatan interrogantes sobre la identidad, la conciencia y el poder de la creación. Sin embargo, aunque los temas son fascinantes, el guion de Jesse Wigutow se queda en la superficie: apenas roza la profundidad filosófica que promete y se pierde en la velocidad de su propio ritmo.

Lo que Tron: Ares no logra en sustancia, lo compensa con estilo. El diseño de producción es una auténtica joya visual: los entornos luminosos, los trajes relucientes, las motocicletas de luz y las icónicas naves Recognizer vuelven con un nivel de detalle que deslumbra. La fotografía de Jeff Cronenweth es impecable y encuentra un equilibrio entre el neón digital y una fisicalidad más tangible, gracias a la inclusión de efectos prácticos y escenarios reales que otorgan peso y textura a la acción.

Uno de los grandes aciertos de esta entrega es su banda sonora, firmada por Nine Inch Nails. El dúo Trent Reznor y Atticus Ross construye una experiencia sonora hipnótica que no solo acompaña sino que potencia cada secuencia.

El elenco cumple con lo que la propuesta exige. Jared Leto imprime a su Ares una mezcla de curiosidad y ambigüedad, mientras que Greta Lee aporta humanidad en medio del caos digital. Jeff Bridges, en un breve pero significativo regreso, es el guiño que toda saga necesita para reconciliar pasado y presente.

La película cae en algunos excesos. La acción es constante abruma y mucho, el ruido ensordece y el espectador apenas tiene tiempo de respirar o conectar emocionalmente con los personajes. Tron: Ares parece más interesada en impresionar que en conmover. Su dependencia del legado, los guiños a los fans y el “fan service” visual terminan por eclipsar una posible evolución narrativa.

Tron: Ares es una aventura espectacular y sensorial, una experiencia que vale la pena vivir en pantalla grande, donde el sonido y la luz adquieren su máxima potencia.

UNA BATALLA TRAS OTRA

Paul Thomas Anderson vuelve a demostrar por qué es uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo.

Con Una batalla tras otra, escrita, dirigida y producida por él mismo, entrega una obra compleja, visceral, capaz de llevar al espectador desde la sátira más afilada hasta la emoción más desgarradora.

La película se centra en Bob, interpretado por un extraordinario Leonardo DiCaprio, que construye un personaje en carne viva: un revolucionario que supo hacer historia,ahora atrapado en la paranoia de las drogas, obligado a enfrentarse a los fantasmas de su pasado cuando su hija desaparece. DiCaprio ofrece una de sus actuaciones más intensas y vulnerables, que podría colocarlo nuevamente en la carrera hacia el Oscar.

Sean Penn, en la piel del «justiciero» némesis que regresa tras dieciséis años, despliega un papel oscuro y magnético, mientras que Benicio del Toro aporta su habitual intensidad interpretando al instructor de karate que ayuda a los inmigrantes mexicanos en eeuu . Pero la verdadera revelación es Chase Infiniti como Willa: su energía y frescura logran equilibrar el dramatismo de la historia, aportando un aire renovador . Regina Hall y Teyana Taylor completan el elenco con interpretaciones sólidas que sostienen la trama desde la emoción y la fuerza de sus personajes.

El guion de Anderson combina crítica social, violencia y sátira, pero nunca pierde de vista el vínculo íntimo entre padre e hija,que lleva a Di Caprio a momentos emotivos La puesta en escena es buena, con una fotografía que oscila entre el realismo descarnado y la belleza casi pictórica, un sello característico del cineasta.

Una batalla tras otra es una de esas películas que marcan época: ambiciosa, conmovedora y visualmente deslumbrante. Todo indica que estamos ante una seria contendiente de la temporada de premios, con DiCaprio, Penn y Anderson en el centro de las conversaciones rumbo al Oscar. Sera asi? Veremos.

Despues me cuentan que les parecio

BELEN

“Belén” es una de las películas argentinas esperadas del año, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi y seleccionada para el Festival de San Sebastián. Basada en el libro Somos Belén de Ana Correa, narra la historia real de una joven tucumana que, tras sufrir un aborto espontáneo, fue acusada de homicidio y quedó atrapada en un sistema judicial conservador. La protagonista, Julieta (Belen es el nombre ficticio para los medios), interpretada por Camila Plaate, encuentra en la abogada Soledad Deza (encarnada por la propia Fonzi) una defensa tan arriesgada como determinante.

El guion, coescrito por Fonzi y Laura Paredes, pone en escena un caso emblemático que desató un movimiento global en defensa de los derechos reproductivos y se convierte en un retrato contundente de la injusticia, la sororidad y la resistencia. Acompañan en el elenco Julieta Cardinali, Sergio Prina, Laura Paredes, y las participaciones especiales de Luis Machín y César Troncoso, entre otros.

“Belén” no se queda en la denuncia; hace que el espectador sienta lo que significa ser juzgado sin pruebas, ser silenciado por instituciones y medios, ser objeto de prejuicios. La trama une lo legal, lo social, lo humano de modo potente

Con actuaciones intensas y una puesta sobria pero cargada de emoción, la película logra transmitir la crudeza del hecho sin perder de vista la dimensión humana de quienes lo atravesaron.

“Belén” interpela, conmueve y confirma a Fonzi como una directora con voz propia, capaz de unir cine y compromiso social en una obra imprescindible. Para pensar y reflexionar. Buena peli

FESTIVAL DE JAZZ DE SAN NICOLAS

El próximo sábado 4 y domingo 5 de octubre de 2025, la ciudad bonaerense de San Nicolás se convertirá en epicentro cultural con la llegada de la primera edición del Festival de Jazz de San Nicolás, un encuentro con entrada libre y gratuita, declarado de interés municipal y con proyección internacional.

La cita tiene un trasfondo histórico: en 1979, el pianista Bill Evans ofreció en el Teatro Municipal un concierto mítico que marcó a toda una generación de melómanos. Cuarenta y seis años después, la ciudad vuelve a ser escenario de un acontecimiento único, ahora bajo la dirección artística de Nico Sorin.

Entre las principales atracciones figura la banda norteamericana The Bad Plus, referente del jazz avant garde con su fusión de rock, pop y música clásica, capaz de versionar desde Nirvana hasta Blondie. También se presentará el legendario Hugo Fattoruso con Barrio Sur, con su poderoso cruce de jazz y candombe; el Ensamble Bill Evans, con invitados como Franco Luciani, Rocío Giorgi y Lucio Balduini; y artistas de gran trayectoria como Lito Vitale Trío, Mono Fontana y Sergio Verdinelli, Yamile Burich y Mapu.

El line up suma además a talentos locales y regionales como Leandro Postolovsky, Hugo Giménez, Francisco Nava y Groove Fandango, junto a una jam session comandada por “Colo” Silva, que reunirá a músicos nicoleños y porteños en un cierre improvisado.

El festival se desplegará en cinco sedes: Teatro San Nicolás, Plaza Bartolomé Mitre, Villa Rocca, Esquina Menchaca y distintos espacios al aire libre. Además, habrá actividades complementarias como la muestra fotográfica de Pablo Astudillo, con imágenes de músicos nacionales e internacionales que retratan la intensidad del jazz.

Organizado por DESA, con el apoyo de la Municipalidad de San Nicolás, el evento busca fortalecer la identidad cultural de la ciudad y potenciar su atractivo turístico. “Este festival es un espacio de encuentro y disfrute para toda la comunidad”, destacan desde la organización.

🎷 Agenda destacada
📅 Sábado 4 de octubre: Leandro Postolovsky, Yamile Burich, Hugo Giménez, Ensamble Bill Evans, The Bad Plus y Mapu.
📅 Domingo 5 de octubre: Francisco Nava, Mono Fontana & Sergio Verdinelli, Groove Fandango, Lito Vitale Trío, Hugo Fattoruso Barrio Sur y jam con “Colo” Silva.

El Festival de Jazz de San Nicolás promete ser una celebración inolvidable que combina grandes nombres de la escena internacional con el semillero local, en la ciudad que guarda para siempre la huella de Bill Evans.

HOMO ARGENTUM

En tiempos en los que el cine argentino no esta pasando el mejor momento, Homo Argentum se erige como un verdadero fenómeno de taquilla. Casi llegando al millon de espectadores en apenas siete días, se convirtió en la tercera película nacional más vista de todos los tiempos en su semana de estreno y, además, en la más convocante de la era post pandemia.

La propuesta esta dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat : una serie de relatos que, con ironía y dramatismo, intentan retratar distintas facetas de la identidad argentina. En ese marco, Guillermo Francella brilla con la interpretacion dieciséis personajes diferentes, cada uno con un sello propio, logrando un abanico actoral que confirma su talento y versatilidad.

Entre las historias que a mi me gustaron destaco El niño eterno, de tinte perturbador y emotivo; Noche de suerte, que juega con la sátira social; y El novio de papa entre otros

El elenco suma nombres que aportan frescura y curiosidad: Milo J, con una participación breve pero significativa; Eva De Dominici, en un rol cargado de intensidad; Migue Granados, aportando humor y desparpajo; y Dalma Maradona, en un pasaje que conecta con lo más íntimo de nuestra cultura popular.

Más allá de la grieta de opiniones que la película generó —algunos la celebran como una obra arriesgada, otros la cuestionan por su tono provocador—, lo cierto es que Homo Argentum no deja indiferente a nadie. Y en tiempos de apatía cultural, ese es ya un mérito enorme.

La invitación está hecha: más allá de las posturas enfrentadas, vayan a verla, saquen sus propias conclusiones y opinen ustedes.

DISNEY ON ICE

El Movistar Arena se transforma en una puerta de entrada a los mundos más entrañables del universo Disney con Disney On Ice: Un Viaje Mágico, una producción deslumbrante que combina talento sobre hielo, tecnología escénica y una propuesta interactiva pensada para todas las generaciones. Desde el primer momento, Mickey Mouse y sus inseparables amigos cautivan al público con una energía que contagia, invitando a grandes y chicos a sumarse a esta travesía inolvidable.

La puesta en escena es un desfile de emociones y color, con transiciones que llevan al espectador desde la elegante Londres de El regreso de Mary Poppins hasta la exótica Agrabah de Aladdín, pasando por las playas de Motunui junto a Moana, la sabana africana con Simba, el hielo encantado de Frozen y la adrenalina de Los Increíbles y Toy Story. Uno de los grandes aciertos del show es la elección de personajes: hay clásicos que emocionan a los adultos y favoritos actuales que fascinan a los más chicos, logrando así una conexión genuina y transversal.

Pero lo que realmente distingue a esta edición es la cercanía con el público: no importa en qué ubicación estén, todos son parte activa de la historia. Hay momentos para bailar, para saludar a los personajes, te sacaran fotos que publicaran en las pantallas mientras transcurre el show y podras vivir la experiencia de estar en el escenario si sos afortunado y te buscan en tu platea….. La interacción no es un detalle, sino un eje que fortalece la propuesta familiar y convierte al show en un evento para recordar.

Disney On Ice: Un Viaje Mágico es, como su nombre lo indica, una invitación a sumergirse en un mundo de aventuras, emoción e imaginación. Una experiencia encantadora, vibrante y participativa que confirma por qué Disney sigue siendo sinónimo de magia compartida.

ESte 2025 las princesas las dejamos por un ratito para reir y disfrutar de este viaje magico. Vale la pena

ENTRADAS

  • Entradas básicas: desde ARS 20.000
  • Asientos preferenciales: desde ARS 40.000 a 46.000 
  • Pista Diamond (frente a la pista): ARS 78.000 + cargos (~90.000 total
  • Pista Golden: ARS 72.000 + cargos (~83.000 total) 
  • Platea Baja: ARS 46.000 + cargos (~53.000 total)
  • Platea Alta: ARS 27.000 + cargos (~31.000 total) I
  • Tribuna: ARS 16.000 + cargos (~18.500 total) 
  • Sillas de ruedas y acompañante: ARS 27.000 + cargos (~31.100 total) 

⚠️ Precios incluyen un cargo por servicio (~20%) y pueden variar ligera mente según la función y disponibilidad.