«El estado de la unión»: una comedia inteligente sobre el amor, las crisis y todo aquello que nos une
¿Qué pasa cuando una pareja ya no sabe si está luchando por salvar su relación o simplemente intentando entender qué les ocurrió en el camino? Esa es la pregunta que atraviesa «El estado de la unión», una de las atractivas propuestas de la cartelera porteña, protagonizada por Eleonora Wexler y Gonzalo Heredia, dos intérpretes que logran una química tan natural que por momentos parece que estamos espiando una conversación real.
La obra, basada en el texto del reconocido escritor británico Nick Hornby («Alta fidelidad»), nos presenta a Ana Laura y Matías, un matrimonio en crisis que cada semana se encuentra en un bar antes de asistir a terapia de pareja. En esos encuentros previos repasan años de convivencia, reproches, frustraciones, recuerdos, deseos y todo aquello que alguna vez los unió. Entre confesiones, ironías y discusiones cargadas de humor, ambos intentan descubrir si todavía existe una oportunidad para seguir adelante juntos.
El gran acierto de la puesta está en su pareja protagónica. Eleonora Wexler y Gonzalo Heredia construyen un vínculo creíble, entrañable y profundamente humano. Se escuchan, se desafían y se complementan con una naturalidad admirable. Hay momentos de tensión, de ternura y de comedia que funcionan gracias a dos actuaciones precisas y llenas de matices. Representan situaciones que cualquiera que haya estado en pareja alguna vez reconocerá de inmediato.
Y ahí reside una de las mayores virtudes de la obra: la identificación. Más allá de estar casado, separado o enamorado, en algún momento te vas a ver reflejado en esas conversaciones sobre expectativas incumplidas, diferencias cotidianas, rutinas, desencuentros y pequeñas complicidades que sobreviven al paso del tiempo. La risa aparece constantemente, a veces nerviosa, pero también la emoción. Porque detrás de cada discusión hay una pregunta universal: ¿cómo se sostiene el amor cuando la vida real se impone sobre la ideal?
Con dirección de Andrea Garrote (acertada) , la puesta encuentra el equilibrio entre comedia y drama, evitando los lugares comunes y apostando por diálogos filosos, honestos y muy actuales. El resultado es una obra ágil, divertida y conmovedora que invita a reflexionar sobre los vínculos sin perder nunca el entretenimiento.
Teatro Picadero – Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857, Ciudad de Buenos Aires.
Funciones:
• Viernes, sábados y domingos – 20 hs.













