ASTOR-PIAZZOLLA ETERNO

En el escenario mayor del Teatro Colón, donde la tradición suele imponerse con peso propio, Astor Piazzolla Eterno irrumpe como un gesto de riesgo y homenaje a la vez: un espectáculo que no busca embalsamar al mito sino hacerlo respirar, discutir y vibrar en presente.

La propuesta —con dirección escénica de Emiliano Dionisi, dirección musical de Nicolás Guerschberg y dirección artística de Tato Fernández— construye un recorrido por la vida y obra de Piazzolla combinando música en vivo, danza y una puesta visual de alto impacto. El resultado es un musical biográfico que no cae en la solemnidad museística: por el contrario, respira modernidad, riesgo y respeto, en sintonía con el espíritu rupturista del propio Astor.

La música —núcleo inevitable— suena con precisión y pulso dramático. Los arreglos respetan la esencia piazzolliana pero también la proyectan hacia el hoy, reafirmando esa cualidad de “clásico contemporáneo” que siempre rodeó su obra

En el plano interpretativo, el elenco asume el desafío de encarnar climas antes que imitaciones: voces y cuerpos que atraviesan los conflictos de un artista que rompió moldes, discutió con el canon y pagó el precio de la vanguardia.Natalia Cociuffo (que belleza la interpretacion de Maria de Buenos Aires), Federico LlambíBelén Pasqualini(se apodera de Balada para un loco), Rodrigo PedreiraNacho Pérez Cortés y Alejandra Perlusky(pura emocion en la interpretacion de Pajaros perdidos) . Junto a ellos se lucen «correctos» los bailarines Alejandro Andrian y Victoria Rosario Galoto, tal vez hubiera sido interesante ver una danza «disruptiva» como lo fue Astor, me falto un poco de pasion y tal vez hubiera cambiado su vestuario por algo mas atractivo y visceral.

Uno de los grandes aciertos está en la puesta visual: las pantallas, dispositivos escenográficos crean una maquinaria teatral dinámica que acompaña los distintos momentos de la vida del compositor sin caer en el didactismo. El Colón, lejos de sentirse rígido, se vuelve territorio experimental.

El espectáculo acierta especialmente cuando abraza el espíritu rupturista de Piazzolla: ese que tensionó al tango tradicional, lo electrificó y lo volvió universal. No hay solemnidad museística sino movimiento, conflicto y modernidad —valores que definieron su legado.


Astor Piazzolla Eterno es un homenaje de alto vuelo estético que combina respeto y audacia. Un viaje musical y escénico que confirma que la obra del bandoneonista no pertenece al pasado sino a una eternidad en constante transformación.

Teatro Colón – Cerrito 628, Buenos Aires

VAMO LOS PIBES

“Vamo’ los Pibes” se planta en la cartelera porteña con una propuesta entrañable: cuatro amigos octogenarios que, lejos de resignarse al paso del tiempo, deciden salir a cumplir un último gran sueño. Y en ese viaje —absurdo, musical y profundamente humano— está la clave de su encanto.

El gran motor de la obra está en su elenco. Antonio Grimau, Raúl Lavié, Osvaldo Santoro y, especialmente, Osvaldo Laport construyen un cuarteto escénico de enorme química. Laport se luce con una performance magnética, combinando timing humorístico, calidez y una entrega física que rompe cualquier idea de quietud asociada a la edad de su personaje. Su presencia es faro emocional y también uno de los principales generadores de carcajadas, moviéndose con soltura entre el absurdo y la ternura.

Grimau aporta oficio y precisión en cada remate, Lavié suma su impronta musical y carisma natural, mientras que Santoro completa el engranaje con una vis cómica impecable. Juntos logran que la amistad que une a los personajes se sienta genuina, cercana, casi contagiosa.

La dramaturgia y dirección de Federico Palazzo a diálogos filosos y situaciones que escalan hacia el disparate sin perder nunca el anclaje emocional. La misión de conseguirle un audífono a Ernesto —ex cantor que sueña con volver a cantar— se transforma así en una excusa perfecta para hablar de segundas oportunidades, del deseo intacto y de la rebeldía frente al calendario.

Con música, nostalgia y emocion, la obra celebra la vejez activa sin solemnidad, invitando a reírse de los achaques y a abrazar la vida con desenfado.

Funciones: miércoles a viernes 20 hs; sábados 19:30 y 21:30 hs; domingos 19:30 hs.
Teatro: Multiteatro (Av. Corrientes 1283, CABA).

BOY

BOY, el unipersonal de Boy Olmi con dirección y dramaturgia de Shumi Gauto, es de esas experiencias teatrales que no se miran desde la butaca con distancia crítica sino que se atraviesan. Lo que sucede sobre el escenario del Teatro Picadero no responde a la lógica de la ficción tradicional: es un acto de presencia, un ejercicio de verdad y una entrega a corazón abierto.

Un hombre se para solo en escena. No actúa un personaje ni construye una máscara. Boy Olmi se muestra tal cual es y, desde ese lugar, se anima a preguntarse quién es hoy. Si lo define su profesión, su historia, sus vínculos, sus heridas o ese entramado complejo que forma una vida. La obra avanza como un biodrama íntimo, sostenido por relatos personales que encuentran en el teatro la forma justa para ser compartidos.

Con una notable economía de recursos y una gran precisión escénica, Olmi maneja con sensibilidad el humor, la ironía y la ternura, incluso cuando aborda recuerdos duros o zonas incómodas de su historia. Hay infancia, miedos, herencias familiares y preguntas existenciales que aparecen sin solemnidad, con la calma de alguien que ya no necesita demostrar nada. Esa serenidad es, justamente, uno de los grandes valores del espectáculo.

La dirección de Shumi Gauto acompaña con inteligencia este recorrido introspectivo, respetando los silencios, los tiempos emocionales y la fragilidad que el material exige. Nada está subrayado de más. Todo parece fluir con una naturalidad que refuerza la sensación de estar asistiendo a un experimento teatral honesto y profundamente humano.

BOY genera una fuerte complicidad con el público. La vulnerabilidad de Olmi se vuelve espejo y muchas de sus preguntas resuenan como propias en la platea. Hay algo profundamente movilizante en ese intercambio silencioso, en esa sensación de ser testigos privilegiados de un acto confesional que, sin embargo, nunca cae en el exhibicionismo.

Con producción de Diego Scott y un trabajo creativo desarrollado en Portal Bosque, el unipersonal ha tenido una gran recepción, con funciones en el Picadero, giras por la costa argentina, Uruguay y proyección internacional. No es casual: se trata de una propuesta que trasciende fronteras porque habla de lo esencial.

BOY se presenta los jueves de febrero y marzo a las 20 hs. en el Teatro Picadero y es, sin dudas, una experiencia recomendable. Un biodrama profundo que invita a reflexionar sobre la identidad, los vínculos y el paso del tiempo, recordándonos que más allá de los títulos y los roles, somos personas sensibles intentando encontrar nuestro lugar en el mundo. El aplauso prolongado que cierra cada función confirma que este experimento íntimo deja huella.

Dramaturgia y dirección: Shumi Gauto sobre relatos de Boy Olmi. 

Intérprete: Boy Olmi.

 Iluminación: Gonzalo Córdova.

 Pantallas: Cacodelphia. 

Producción general: Diego Scott (HTH productora). Sala: El Picadero (Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857). Funciones: jueves febrero y marzo Duración: 65 minutos.

ELLAS SON TANGO

Ellas son tango vuelve a encender la Avenida Corrientes al ritmo del 2×4. La propuesta de Andrea Ghidone, que también pisa fuerte en escena como María Nieves, no quiere ser una postal estática del tango: lo toma de la noche, lo respira desde sus figuras más potentes y lo hace hablar con voz propia.

En el centro del recorrido están las mujeres que reescribieron el género: Tita Merello, con la chispa y desparpajo de Anita Martínez; Libertad Lamarque, con la elegancia y sensibilidad que imprime Marisol Otero; Nelly Omar, profundamente emotiva en la interpretación de Julia Calvo; y la danza que trasciende palabras en la presencia hipnótica de Ghidone misma como María Nieves.

La voz de Chino Laborde funciona como puente y corazón de la narración, ese bar imaginario donde estas leyendas relatan fragmentos de sus vidas, cargados de memoria, pena y alegría. Su interpretación de clásicos como Balada para un loco conmueve y dispara aplausos desde temprano.

La orquesta en vivo, Quinteto del Ángel, dirigida por el contrabajista Ángel Ridolfi, es más que acompañamiento: es el pulso que sostiene cada escena. Con un quinteto de instrumentistas que aparecen y desaparecen entre escenas, la musicalidad abraza desde lo íntimo hasta los momentos más expansivos del show con una precisión que sorprende.

La obra recorre unos 20 cuadros que mezclan canto, danza y narrativa. Algunos momentos vibran con fuerza propia: la ejecución de Uno y Besos brujos, el lirismo de Los mareados o La milonga y yo, la visceralidad de Se dice de mí y la potencia escénica de La cumparsita con todo el elenco. La puesta técnica —luces, escenografía y vestuario— aporta contexto y atmósfera sin nunca robarle protagonismo a la música o a las intérpretes, algo que la producción resuelve con solvencia.

Este espectáculo no rehúye del drama, pero tampoco se abisma en solemnidades: la historia del tango se cuenta con humor, compás y emoción, y sobre todo con la decisión de poner a las mujeres en el centro de un relato que muchas veces la tradición dejó en segundo plano. Ese punto de vista femenino —reforzado por una dramaturgia que combina lo biográfico con el pulso emocional del género— le da al show una vigencia que se siente directa y necesaria.

Si hay una nota para afinar, quizás esté en la continuidad dramática entre cuadros: como otros musicales que apuestan fuerte a la música, el hilo narrativo se siente por momentos fragmentado, apelando a recursos clásicos de transición que tal vez no funcione tan fluidamente para todos los ojos. Pero la suma de voces, cuerpos y pasajes tangueros logra que esa fragmentación nunca frene la emoción general.

Al final, Ellas son tango no sólo celebra un repertorio inmenso y conocido, sino que lo pone en conversación con la memoria cultural y la fuerza femenina. Con una orquesta viva, un elenco que no escatima entrega y una puesta que respira pasión, es uno de esos espectáculos que —más allá del género que ames— te deja vibrando con el compás de historias que siguen latiendo.

Idea y dirección general: Andrea Ghidone. Dramaturgia: Sebastián Irigo, Luis Longhi y Leandro Arecco. Elenco: Andrea Ghidone, Marisol Otero, Anita Martínez, Julia Calvo y Chino Laborde. Dirección musical: Humberto Ridolfi. Orquesta: Quinteto del Ángel. Escenografía y diseño de video: Arq. Mauro Marco Puppo. Iluminación: Ariel Conde. Vestuario: Leandro Sánchez. Sala: Teatro Astral (Av. Corrientes 1639). Funciones: jueves a las 20, viernes y sábados a las 21 y domingos a las 20. Duración: 100 minutos. 

DALIA GUTMANN: EXPERIENCIA DALIA GUTMANN

Dalia Gutmann no festeja sus 20 años de comedia mirando por el espejo retrovisor: los celebra en escena, con el cuerpo, la palabra y una energía que confirma que su humor no solo sigue vigente, sino que se reinventa todo el tiempo. En Experiencia Gutmann, Dalia funciona como un recorrido por su universo artístico, pero lejos de ser un “grandes éxitos”, se convierte en una experiencia viva, actual y profundamente conectada con el presente.

El espectáculo mezcla momentos emblemáticos de sus distintos shows con material nuevo, y ahí aparece uno de sus mayores logros: nada suena repetido ni cómodo. Dalia revisita sus propios temas —la maternidad, el paso del tiempo, la pareja, las contradicciones cotidianas— desde otro lugar, con la mirada de una mujer que creció junto a su público. Su estilo verborrágico, cambiante y algo caótico sigue intacto, pero ahora se percibe más afinado, más consciente de sus tiempos y silencios.

Uno de los grandes aciertos del show es la complicidad inmediata que genera con la platea. Dalia habla con el público y no al público. Su humor nace de la observación filosa de lo cotidiano, de aquello que parece mínimo pero termina siendo universal. Desde ese lugar, logra algo que no todos los stand up consiguen: que las mujeres se sientan reflejadas sin solemnidad y que los hombres se rían, incluso cuando el espejo apunta directo hacia ellos.

La puesta es sencilla, sin artificios innecesarios, porque todo el peso está en la palabra y en la presencia escénica de Gutmann. Y alcanza. Su manejo del ritmo, su capacidad de improvisación y su entrega absoluta sostienen una hora larga de risas constantes, donde el caos diario se transforma en material cómico de alta precisión.

Experiencia GutmannDalia no es solo un festejo de carrera: es la confirmación de una artista que entendió que reinventarse no significa empezar de cero, sino animarse a mirarse con honestidad y humor. Y eso, en tiempos de risas rápidas y olvidables, es un valor enorme.

Hoy esta de gira por la costa

5 Y 19 DE FEBRERO LA VES EN EL ASTROS

HAMNET

Así como el dolor puede transformar la vida en arte, Hamnet (dirigida por Chloé Zhao) convierte la peor tragedia personal en un relato universal de amor, pérdida y creación. Basada en la novela de Maggie O’Farrell, la película reconstruye con delicadeza y hondura el mundo de William Shakespeare (interpretado por Paul Mescal) y su esposa Agnes (Jessie Buckley), marcados por la devastadora muerte de su hijo único, Hamnet, a los 11 años. Esa herida familiar —y cómo deviene en la génesis de Hamlet— es el corazón emocional de la cinta: un viaje cinematográfico que duele, conmueve y, en su intimidad, hace eco.

La cámara de Zhao se posa con respeto y poesía sobre cada gesto y silencio, capturando paisajes interiores —y exteriores— que dialogan con la carencia y el consuelo. Buckley, en una interpretación que ya ha sido aclamada por la crítica, da vida a Agnes con una mezcla de fuerza y vulnerabilidad que no solo sostiene el filme, sino que lo eleva. Su actuación le valió una nominación al Oscar a Mejor Actriz, consolidándola como una de las presencias más impresionantes de la temporada.

Mescal construye un William Shakespeare mucho más humano que mítico, con matices de fragilidad que amplifican el dolor del personaje. Aunque quedó fuera de las nominaciones al Oscar 2026 (una de las sorpresas de la temporada que incluso ha generado reacciones entre críticas y fans), su trabajo sigue siendo una pieza clave del tejido emocional de la película.

Además de la nominación de Buckley, Hamnet fue reconocida en la 98ª edición de los Premios Oscar con un total de ocho candidaturas, entre ellas:
✨ Mejor Película
✨ Mejor Dirección para Chloé Zhao
✨ Mejor Guion Adaptado
✨ Diseño de Producción
✨ Vestuario
✨ Banda Sonora Original
✨ Casting y otras categorías técnicas que subrayan su excelencia global.

Es justamente Zhao quien reafirma con este proyecto su singular visión cinematográfica: sutil, poética y profundamente humana. Con su estilo contemplativo y su sensibilidad para retratar emociones complejas, Hamnet se instala como una de las películas más comentadas del año, capaz de cautivar tanto a cinéfilos exigentes como a públicos sensibles a historias que laten en el corazón mucho después de los créditos finales.

Estreno en cines 5 de febrero. Una experiencia para sentir con el cuerpo y pensar con el alma.

INCIDENTE EN VICHY

La versión que Pablo Gorlero propone de Incidente en Vichy —el clásico de Arthur Miller— se instala como una experiencia teatral intensa y profundamente reflexiva, donde la sencillez escénica se transforma en una herramienta dramática poderosa. La pieza aprovecha la economía de medios para centrar la atención del espectador en lo esencial: la condición humana frente al horror, el miedo y la complicidad.

Desde los primeros instantes, la adaptación y dirección de Gorlero quedan claras como los pilares que sostienen esta puesta. Su apuesta por un registro cercano al teatro documental —una decisión de estilo más que un recurso— permite que cada momento dramático emerja con naturalidad y urgencia. La puesta es despojada y minimalista, sin distracciones superfluas; la escena se convierte en un lugar de escucha activa donde el público es confrontado con la historia y consigo mismo.

La obra narra la detención de un grupo de hombres en la Francia de 1942, sometidos a una revisión policial que rápidamente se revela como algo más siniestro: están siendo evaluados por su supuesto origen judío ante las amenazas del régimen nazi. A través de ese aparente trámite, se despliegan dudas, excusas, miedos, tensiones y contradicciones internas. Cada personaje, aunque arrestado en un mismo espacio, lleva consigo un universo ético y personal que la puesta de Gorlero sabe dejar emerger sin artificio.

En el corazón de la propuesta están las actuaciones: un elenco amplio (15 intérpretes excelentes) que se juega la vida en cada gesto y en cada silencio. Las actuaciones son sumamente comprometidas —con apuntes gestuales sutiles y una emocionalidad contenida que estalla cuando menos se espera—, sosteniendo una tensión escénica constante. El público no solo presencia una historia de época: se ve forzado a contemplar sus propios prejuicios, miedos y racionalizaciones ante la injusticia.

La dirección de Gorlero no busca la grandilocuencia, sino la claridad ética. Al optar por una estética sobria, casi secular, la puesta destaca el conflicto moral que atraviesa a cada personaje y, por extensión, a cada espectador. Aquí no hay héroes cómodos ni villanos caricaturescos: hay seres humanos atrapados entre la obligación de sobrevivir y la necesidad de mantenerse fieles a sus convicciones.

En tiempos donde los discursos sobre identidad, miedo y responsabilidad individual siguen siendo urgentes, esta adaptación ofrece una teatralidad que no solo conmueve, sino que interpela. Lo que en superficie podría parecer un ejercicio histórico se convierte en un espejo que refleja nuestras tensiones contemporáneas, haciendo de Incidente en Vichy un texto tan necesario como estremecedor.

En febrero se presentara en el TEatro Auditorium, si estan por alli no dejen de verla

Incidente en Vichy. Autor: Arthur Miller. Adaptación y dirección: Pablo Gorlero. Intérpretes: Mateo Chiarino, Patricio Coutoune Leduc, Rubén de la Torre, Mario Petrosini Monceau, Junior Pisani Lebeau, Rodrigo Raffetto Bayard, Pablo Turchi, Enrique Iturralde, Santiago Lozano, Jerónimo Dodds, Marcelo Rodríguez, Julián Mardirosian, Mauricio Méndez, Mariano Sgallini, Marcelo La Valle. Escenografía y vestuario: Gabriella Gerdelics. Iluminación: Ricardo Sica. Música y diseño sonoro: Fernando Nazar.  . Duración: 80 minutos. 

CASI NORMALES INMERSIVO

La experiencia teatral Casi Normales Inmersivo llega al Centro Audiovisual Inmersivo (CAI) en Colegiales como una de las propuestas más audaces del año: no se observa, se vive. En su primera versión totalmente en castellano, esta reinvención del clásico musical estadounidense trasciende las convenciones de la escena tradicional para ofrecer un relato emocional que pulsa en cada espacio del cuerpo del espectador.

Desde el instante en que cruzás la puerta del CAI, te das cuenta de que no estás ante un musical habitual. Allí no hay butacas que marquen distancia entre el público y los intérpretes: los límites se disuelven, se camina entre los personajes, se pasa de una escena a otra casi sin notarlo y la narración te envuelve desde todos los ángulos.

En el centro de esta puesta inmersiva, Melania Lenoir entrega una de las interpretaciones más conmovedoras de la temporada: su Diana no solo canta con una técnica impecable, sino que instala un dolor auténtico y visceral que traspasa el dispositivo escénico. Su trabajo se siente en cada nota, en cada gesto —un despliegue emocional crudo, honesto y memorable.

A su lado, Roberto Peloni compone a Dan con una mezcla compleja de fragilidad y firmeza que lo ancla a la familia, acompañando a Lenoir sin eclipsarla y encontrando en la intimidad de cada escena un equilibrio perfecto entre la vulnerabilidad y la resistencia.

Destacados también están Axel Munton y Ema Giménez Zapiola, cuya presencia como los hijos abraza los temas de duelo y salud mental con una intensidad digna de figuras consagradas. Valentín Zaninelli, en el rol de Henry, agrega una capa adicional de honestidad emocional que redondea un elenco de extraordinaria cohesión.

El formato inmersivo hace que cada tema —la búsqueda de “normalidad”, la fragilidad humana, los vínculos familiares, la salud mental— deje de ser una idea que se mira desde afuera para convertirse en una experiencia íntima. Las proyecciones, el sonido tridimensional y la relación directa con los intérpretes hacen que la narración no solo se escuche sino que se sienta en el cuerpo.

Longeva ya en sus versiones anteriores (con esta version es la tercera que disfruto)y celebrada alrededor del mundo, esta adaptación rompe definitivamente la cuarta pared: el espectador no es un testigo distante, sino un habitante más de esa casa emocional que es Casi Normales. Cita obligada , no te la pierdas!


  • 🎭 Dónde: Centro Audiovisual Inmersivo (CAI), Jorge Newbery 3039, CABA — Buenos Aires.
  • 🗓️ Fechas y horarios:
    • Viernes y sábados a las 21:00 hs.
    • Domingos a las 20:00 hs.
    • Temporada hasta 8 de febrero de 2026.
  • 🎫 Entradas: por Plateanet o en boletería del CAI.

UNA CLASE ESPECIAL

“Una clase especial” confirma por qué se convirtió en una de las comedias más celebradas de la cartelera argentina y por qué su gira sigue convocando público en cada ciudad que visita. Con funciones los lunes y martes en Mar del Plata, en el Teatro Lido, la obra se apoya en un humor eficaz, un ritmo sostenido y, sobre todo, en la química impecable entre Martín Seefeld y Damián De Santo, que se adueñan del escenario desde el primer minuto.

La historia arranca con Lalo, un hombre introvertido, inseguro y claramente fuera de época(fantasticamente logrado por DAmian De SAnto) que acaba de ser abandonado por su esposa tras muchos años de matrimonio. Desorientado y decidido a “volver al ruedo”, contrata una clase particular con Leo (gran trabajo de Martin Seefeld), un supuesto gurú de la seducción: galán, carismático, mujeriego y algo manipulador, que necesita dinero y ve en su alumno una presa fácil. Sin embargo, lo que parece un vínculo simple entre maestro y aprendiz pronto se vuelve un juego de espejos donde nada es tan obvio como parece.

A medida que avanza la clase, la obra explora con inteligencia y humor temas universales como el amor, el abandono, el engaño, la venganza y las vueltas inesperadas de los vínculos. Los roles se invierten, las máscaras caen y la comedia crece escena tras escena, demostrando que el amor, definitivamente, no se puede estudiar como una fórmula exacta. Las risas no paran en los 70 minutos que dura la obra, es realmente divertida.

Uno de los grandes aciertos es el ritmo vertiginoso que le imprime la dirección de Manuel González Gil, que mantiene la atención del público y potencia cada gag sin perder profundidad. El libro de Daniel Dátola combina situaciones desopilantes con momentos de reflexión que conectan especialmente con un público adulto, sin volverse nunca solemne.

Seefeld y De Santo se lucen en un duelo actoral preciso y generoso, con una energía compartida que se traduce en risas constantes y un vínculo muy cercano con la platea. Esa complicidad, sumada a la interacción directa con el público, genera una experiencia cálida y agradecida, donde la comedia funciona también como espejo emocional.

Estamos ante una comedia efectiva, divertida y honesta,una propuesta ideal para reírse a carcajadas y salir del teatro con una sonrisa cómplice.

Ficha técnico-artística
Libro: Daniel Dátola
Actúan: Damián De Santo, Martín Seefeld
Producción: Javier Faroni
Dirección: Manuel González Gil
Funciones: lunes y martes
Lugar: Teatro Lido, Mar del Plata

A partir de febrero Seefeld sera reemplazado por Christian Sancho

TEATRO,HUMOR Y MUSICA JUDIA EN EL PASEO LA PLAZA

La segunda edición del ciclo Teatro, humor y música judía volvio a la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza (Corrientes 1660, Ciudad de Buenos Aires) con una puesta diversa y profunda que combina teatro, stand up, música y danza. La temporada transcurrirá todos los martes a las 20 hs hasta el 31 de marzo de 2026, y las entradas ya están disponibles en Plateanet.

Bajo la consigna de celebrar la cultura judía desde múltiples lenguajes escénicos, la programación reúne obras consagradas, comedias, shows musicales y estrenos con figuras destacadas de la escena porteña y nacional, incluyendo a Mario Diament, Jean Pierre Noher, Gaby Goldberg, Diego Hodara, Sofía González Gil, Marina Munilla, Pablo Gorlero, Irene Almus, Diego Licht y Andrés Ini, entre otros referentes.

La grilla arranco el 6 de enero con el stand up “¿Conocés a Andi Ini?”, un espectáculo de humor versátil cargado de improvisación y música que también cerrará el ciclo el 31 de marzo. El 13 de enero se presento Incidente en Vichy, adaptación de Arthur Miller bajo la dirección de Pablo Gorlero, obra que acumuló ocho nominaciones a los Premios ACE y cuenta con respaldo institucional del Museo del Holocausto de Buenos Aires.

Febrero propone desde Golda Meir, cuestión de estado —con Marina Munilla, Alejandro Stordeau y Mario Riccio— hasta La casa de atrás, inspirada en el diario de Ana Frank, y Canciones sin botox (edición kosher), un homenaje musical a las raíces judías con Diego Licht. El 24 de febrero tendrá lugar la Gala ortodoxa, una selección de voces femeninas de la comunidad que promete un cierre de mes vibrante.

El ciclo de marzo incluye propuestas como Cuando el sur canta en idish, que fusiona música judía con folklore; Hermanas de sangre, historia íntima y emotiva; y El cazador y el buen nazi, drama con Jean Pierre Noher y Ernesto Claudio sobre el enfrentamiento ficticio entre Simón Wiesenthal y Albert Speer. La temporada coreográfica culmina el 24 de marzo con New day will rise, producción de danza contemporánea de Abcdario Compañía de Danza con repertorio tradicional y audiovisual en vivo.

Con una propuesta pensada tanto para el público general como para quienes buscan experiencias culturales profundas, Teatro, humor y música judía se consolida como una de las apuestas más diversas del calendario teatral porteño para este verano.

Todos los martes de enero, febrero y marzo a las 20 h. en el Paseo La Plaza, Corrientes 1660 (Sala Pablo Picasso)
Entradas disponibles en Plateanet