Hay vidas que piden una biografía. La de Moria Casán pide una puesta en escena con brillos y sombras tambien . Y Netflix entendió que contar la historia de “La One” de manera convencional hubiera sido, probablemente, el peor error. Este viernes 14 de agosto llega a la plataforma “Moria”, la serie dirigida por Javier Van de Couter que recorre la vida de una de las figuras más inclasificables, provocadoras y populares del espectáculo argentino. Y la apuesta es tan particular como su protagonista: tres grandes actrices interpretan a Moria en diferentes etapas de su vida: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth.
Uno de los grandes atractivos de la serie es, sin dudas, Sofía Gala interpretando a su propia madre.
La elección podría haber quedado simplemente en una cuestión de parecido físico o en el juego mediático de “la hija interpreta a la madre”. Pero Sofía Gala va mucho más allá. Construye una Moria joven con carácter, sensualidad, ambición y una enorme necesidad de encontrar su lugar. Hay algo particularmente interesante en su interpretación: no intenta copiar a Moria, intenta comprenderla.
Y eso se percibe. En los gestos, en la mirada, en la manera de moverse y, especialmente, en la energía que transmite. La actriz consigue encontrar a la mujer detrás del personaje que todos conocemos.
Griselda Siciliani toma la posta para otra etapa de la vida de la protagonista y también está muy bien. Su Moria ya es una figura consolidada, una mujer que entiende el poder de la exposición y que empieza a convertir su propia personalidad en una marca.
Siciliani captura muy bien esa mezcla de seguridad, ironía y provocación que convirtió a Moria en un fenómeno popular.
Y Cecilia Roth completa el trío con una interpretación sólida, aportando otra mirada y otra edad a la protagonista. La decisión de utilizar tres actrices no es solamente un recurso narrativo: permite mostrar cómo Moria fue cambiando sin dejar de ser reconocible.
La serie recorre los comienzos de Moria, su llegada al mundo de la revista, el cine, la televisión, sus grandes momentos de popularidad y también algunos de los episodios más difíciles de su vida personal
Pero “Moria” no pretende ser una cronología prolija de acontecimientos. Es una serie sobre la construcción de un personaje. Porque Moria Casán no solamente tuvo una carrera: construyó un personaje público que terminó siendo inseparable de la mujer.
La ficción juega con la memoria, la fantasía, el humor y la teatralidad. Por momentos se vuelve delirante, exagerada y hasta surrealista. Y justamente ahí encuentra su identidad.
Más allá de sus tres protagonistas, el elenco funciona muy bien y logra recrear distintas épocas del espectáculo argentino. mARCO ANTONIO CAPONI COMO CASTIGLIONE,MICA RIERA COMO SUSANA, OLIVIA NUSS COMO SOFIA GALA,HERNAN JIMENEZ COMO PORCEL O LA DESOPILANTE LETICIA BREDICE COMO SU DE LOS 90
La serie tiene además un enorme atractivo para quienes crecieron viendo televisión, teatro de revista y cine nacional, porque aparecen referencias a un mundo del espectáculo que ya no existe de la misma manera.
Y hay algo fascinante en volver a mirar esa historia desde el presente. Más allá de los escándalos, las frases célebres y los titulares, la serie permite entender por qué Moria consiguió mantenerse vigente durante décadas.
Fue vedette, actriz, conductora, jurado, figura mediática y personaje de sí misma. Cambió de época sin perder protagonismo y convirtió la provocación en una herramienta de identidad.
“Moria” también habla de eso: de una mujer que entendió que en el mundo del espectáculo sobrevivir no alcanza. Hay que saber transformarse.
Netflix no intentó domesticar a Moria. Y eso es, probablemente, lo mejor que podía hacer.Porque para contar a una mujer que hizo de la provocación un arte, la serie tenía que animarse a ser un poco provocadora también. Aplausos









