LOS DIAS PERFECTOS

Hay intérpretes que actúan. Y hay otros —muy pocos— que se sientan en el borde del abismo emocional y te invitan a mirar con ellos. En Los días perfectos, Leo Sbaraglia pertenece sin discusión a esta segunda categoría. Su trabajo es de una desnudez conmovedora: un hombre que, a partir de la lectura de cartas íntimas de William Faulkner a su amante Meta Carpenter en un centro de documentación de Texas, comienza a revisar su propia vida matrimonial como quien abre una caja que guardó demasiado tiempo cerrada.

El texto — profundamente humano— explora los pliegues del amor después de 17 años de convivencia: lo que se desgasta, lo que se transforma, lo que sobrevive casi por inercia. Hay recuerdos que iluminan y otros que pesan. La rutina como anestesia, la nostalgia por aquel amor juvenil que parecía eterno, todo eso atraviesa a un personaje que no grita ni sobreactúa: piensa, duda, se quiebra hacia adentro. Y ahí Sbaraglia es magistral. Sostiene el monólogo con una verdad tan orgánica que cada pausa se vuelve significado.

La dirección De Daniel Veronese acompaña con una precisión quirúrgica ese estado de deriva emocional: nada distrae, nada sobra. Todo está puesto al servicio de la intimidad. La escena respira como un pensamiento. La iluminación de Ariel Ponce trabaja sobre climas suaves, casi melancólicos, que remarcan la sensación de memoria viva. Y la escenografía con video-proyección de Alberto Negrín crea un espacio mental más que físico: recuerdos que aparecen, capas de tiempo superpuestas, atmósferas que dialogan con el interior del personaje. El resultado es hipnótico, íntimo y delicado.

La obra no busca golpes de efecto ni sentimentalismos fáciles. Su potencia está en la honestidad con la que habla del desgaste amoroso y de esa pregunta inevitable: ¿qué queda cuando la idealización se evapora? Gracias a un actor en estado de gracia, la respuesta llega directa al pecho. Vayan porque la temporada es corta (ojala se extienda) y se agota muy rapido

Funciones
📍 Teatro Nacional Cervantes
📅 Del viernes 9 de enero al domingo 1 de febrero
🕘 Miércoles a domingo – 21 hs

Entradas

  • Platea y palcos: $35.000
  • Platea balcón: $30.000
  • Tertulia: $20.000
    🎟 Descuentos para jubilados y estudiantes

Dolor y Gloria

Mi relación con Pedro Almodóvar siempre fue de amor/odio. Hoy puedo decirte que con su nueva película es AMOR PURO!

Dolor y Gloria narra la historia de Salvador Mallo (interpretado por Antonio Banderas en uno de los papeles más destacados de su carrera) un director de cine que tuvo mucho reconocimiento y hoy pasa por unos problemas de salud que le impiden volver. Le han propuesto remasterizar su última película «Sabor» y se encuentra con el actor de la misma (Asier Etxeandia) que no habían terminado bien su relación. A partir de allí surgen recuerdos,reencuentros, historias y anécdotas que llevan a este personaje a su infancia,su sexualidad y hasta su angustia por la pérdida de su madre que lo educó con lo mejor que pudo a pesar de decirle que no ha sido un buen hijo con ella.

Emoción a flor de piel para este film casi autobiográfico de Almodóvar que te va a llegar al corazón. Súper merecido el premio a Banderas. Destaco la actuación de Asien Flores que interpreta a Salvador de niño, es maravilloso! Y por supuesto el toque argentino con las actuaciones de Leo Sbaraglia y Cecilia Roth. Mención aparte para la hermosa Penelope Cruz.

Si queres ver a Almodóvar 100% en su esencia este es el momento Estreno 6/6