El conjuro 4:Últimos ritos



Con esta cuarta entrega, James Wan y Peter Safran deciden cerrar la saga principal de los Warren con un tono mucho más íntimo que terrorífico. Bajo la dirección de Michael Chaves, El Conjuro 4: Últimos Ritos abandona en parte la fórmula de los sustos repentinos para apostar por una narrativa cargada de nostalgia y dramatismo, donde el verdadero eje ya no es el demonio de turno, sino el legado emocional de Ed y Lorraine.

Ambientada en 1986, la película retoma un caso del pasado —un espejo maldito— y lo entrelaza con la adultez de Judy, la hija de los Warren, convertida ahora en pieza central de la historia. Este cruce generacional permite a la trama reflexionar sobre la herencia, la fe y la familia, aunque a veces sacrifica la tensión y el ritmo que caracterizaron a las primeras entregas.

Vera Farmiga y Patrick Wilson siguen siendo el corazón de la saga. Ellos logran transmitir la sensación de pareja unida contra lo imposible, y esa humanidad termina siendo más poderosa que cualquier efecto digital. Sin embargo, la puesta en escena de Chaves repite recursos visuales conocidos y en ocasiones se siente más preocupada por homenajear a la franquicia que por ofrecer algo nuevo.

Es sun cierre emotivo? Si, esun cierre emotivo, sólido en actuaciones pero irregular en ritmo y con menos miedo del esperado. Ideal para fanáticos, discutible como película de terror autónoma.

Deja un comentario