“Al fin y al cabo es mi vida” es de esas obras que conmueven profundamente y que, al mismo tiempo, abren un debate necesario. Escrita por Brian Clark y dirigida con gran sensibilidad por Mariano Dossena, llega por primera vez a la Argentina para interpelar a cada espectador con una pregunta incómoda: ¿quién tiene realmente el derecho a decidir sobre la vida?
La historia gira en torno a Clara, una escultora interpretada magistralmente por Silvia Kutika, que tras un accidente automovilístico queda cuadripléjica. Kutika permanece inmóvil durante toda la función, y logra transmitir con la voz y mínimos movimientos de cabeza una verdad desgarradora, sosteniendo un desafío actoral INMENSO con enorme potencia y delicadeza. Su pedido de acceder a la eutanasia desata un conflicto ético, legal y humano en el que todos los personajes se ven involucrados.
El elenco acompaña con un nivel altísimo: Mirta Wons construye una abogada firme y empática, Fabio Aste encarna a un médico atravesado por dilemas éticos, Fernando Cuéllar aporta un costado sensible y cercano en su rol de segundo médico, mientras que Tania Marioni conmueve con la intensidad de la monja enfermera. Cada interpretación aporta un matiz, un color, que enriquece la trama y complejiza el debate.
La puesta de Dossena refuerza esa tensión constante entre la vida, la libertad y la dignidad, logrando un tono casi documental que coloca al espectador frente a sus propias convicciones.
No se trata solo de una experiencia teatral conmovedora, sino también de un disparador para la reflexión sobre un tema difícil y universal.Una propuesta intensa, valiente y profundamente humana que ningún amante del buen teatro debería dejar pasar. RECOMENDADA
Autor: Brian Clark.
Intérpretes: Silvia Kutika, Fabio Aste, Mirta Wons, Fernando Cuéllar, Tania Marioni, Jorge Almada, Luis Porzio, Morena Pereyra.
Vestuario: Fernando Cuéllar.
Iluminación: Sebastián Serrán.
Dirección: Mariano Dossena.
Sala: Metropolitan, Corrientes 1343. Funciones: miércoles a las 19, 45. Duración: 90 minutos
