ELLAS SON TANGO

Ellas son tango vuelve a encender la Avenida Corrientes al ritmo del 2×4. La propuesta de Andrea Ghidone, que también pisa fuerte en escena como María Nieves, no quiere ser una postal estática del tango: lo toma de la noche, lo respira desde sus figuras más potentes y lo hace hablar con voz propia.

En el centro del recorrido están las mujeres que reescribieron el género: Tita Merello, con la chispa y desparpajo de Anita Martínez; Libertad Lamarque, con la elegancia y sensibilidad que imprime Marisol Otero; Nelly Omar, profundamente emotiva en la interpretación de Julia Calvo; y la danza que trasciende palabras en la presencia hipnótica de Ghidone misma como María Nieves.

La voz de Chino Laborde funciona como puente y corazón de la narración, ese bar imaginario donde estas leyendas relatan fragmentos de sus vidas, cargados de memoria, pena y alegría. Su interpretación de clásicos como Balada para un loco conmueve y dispara aplausos desde temprano.

La orquesta en vivo, Quinteto del Ángel, dirigida por el contrabajista Ángel Ridolfi, es más que acompañamiento: es el pulso que sostiene cada escena. Con un quinteto de instrumentistas que aparecen y desaparecen entre escenas, la musicalidad abraza desde lo íntimo hasta los momentos más expansivos del show con una precisión que sorprende.

La obra recorre unos 20 cuadros que mezclan canto, danza y narrativa. Algunos momentos vibran con fuerza propia: la ejecución de Uno y Besos brujos, el lirismo de Los mareados o La milonga y yo, la visceralidad de Se dice de mí y la potencia escénica de La cumparsita con todo el elenco. La puesta técnica —luces, escenografía y vestuario— aporta contexto y atmósfera sin nunca robarle protagonismo a la música o a las intérpretes, algo que la producción resuelve con solvencia.

Este espectáculo no rehúye del drama, pero tampoco se abisma en solemnidades: la historia del tango se cuenta con humor, compás y emoción, y sobre todo con la decisión de poner a las mujeres en el centro de un relato que muchas veces la tradición dejó en segundo plano. Ese punto de vista femenino —reforzado por una dramaturgia que combina lo biográfico con el pulso emocional del género— le da al show una vigencia que se siente directa y necesaria.

Si hay una nota para afinar, quizás esté en la continuidad dramática entre cuadros: como otros musicales que apuestan fuerte a la música, el hilo narrativo se siente por momentos fragmentado, apelando a recursos clásicos de transición que tal vez no funcione tan fluidamente para todos los ojos. Pero la suma de voces, cuerpos y pasajes tangueros logra que esa fragmentación nunca frene la emoción general.

Al final, Ellas son tango no sólo celebra un repertorio inmenso y conocido, sino que lo pone en conversación con la memoria cultural y la fuerza femenina. Con una orquesta viva, un elenco que no escatima entrega y una puesta que respira pasión, es uno de esos espectáculos que —más allá del género que ames— te deja vibrando con el compás de historias que siguen latiendo.

Idea y dirección general: Andrea Ghidone. Dramaturgia: Sebastián Irigo, Luis Longhi y Leandro Arecco. Elenco: Andrea Ghidone, Marisol Otero, Anita Martínez, Julia Calvo y Chino Laborde. Dirección musical: Humberto Ridolfi. Orquesta: Quinteto del Ángel. Escenografía y diseño de video: Arq. Mauro Marco Puppo. Iluminación: Ariel Conde. Vestuario: Leandro Sánchez. Sala: Teatro Astral (Av. Corrientes 1639). Funciones: jueves a las 20, viernes y sábados a las 21 y domingos a las 20. Duración: 100 minutos. 

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