ASTOR-PIAZZOLLA ETERNO

En el escenario mayor del Teatro Colón, donde la tradición suele imponerse con peso propio, Astor Piazzolla Eterno irrumpe como un gesto de riesgo y homenaje a la vez: un espectáculo que no busca embalsamar al mito sino hacerlo respirar, discutir y vibrar en presente.

La propuesta —con dirección escénica de Emiliano Dionisi, dirección musical de Nicolás Guerschberg y dirección artística de Tato Fernández— construye un recorrido por la vida y obra de Piazzolla combinando música en vivo, danza y una puesta visual de alto impacto. El resultado es un musical biográfico que no cae en la solemnidad museística: por el contrario, respira modernidad, riesgo y respeto, en sintonía con el espíritu rupturista del propio Astor.

La música —núcleo inevitable— suena con precisión y pulso dramático. Los arreglos respetan la esencia piazzolliana pero también la proyectan hacia el hoy, reafirmando esa cualidad de “clásico contemporáneo” que siempre rodeó su obra

En el plano interpretativo, el elenco asume el desafío de encarnar climas antes que imitaciones: voces y cuerpos que atraviesan los conflictos de un artista que rompió moldes, discutió con el canon y pagó el precio de la vanguardia.Natalia Cociuffo (que belleza la interpretacion de Maria de Buenos Aires), Federico LlambíBelén Pasqualini(se apodera de Balada para un loco), Rodrigo PedreiraNacho Pérez Cortés y Alejandra Perlusky(pura emocion en la interpretacion de Pajaros perdidos) . Junto a ellos se lucen «correctos» los bailarines Alejandro Andrian y Victoria Rosario Galoto, tal vez hubiera sido interesante ver una danza «disruptiva» como lo fue Astor, me falto un poco de pasion y tal vez hubiera cambiado su vestuario por algo mas atractivo y visceral.

Uno de los grandes aciertos está en la puesta visual: las pantallas, dispositivos escenográficos crean una maquinaria teatral dinámica que acompaña los distintos momentos de la vida del compositor sin caer en el didactismo. El Colón, lejos de sentirse rígido, se vuelve territorio experimental.

El espectáculo acierta especialmente cuando abraza el espíritu rupturista de Piazzolla: ese que tensionó al tango tradicional, lo electrificó y lo volvió universal. No hay solemnidad museística sino movimiento, conflicto y modernidad —valores que definieron su legado.


Astor Piazzolla Eterno es un homenaje de alto vuelo estético que combina respeto y audacia. Un viaje musical y escénico que confirma que la obra del bandoneonista no pertenece al pasado sino a una eternidad en constante transformación.

Teatro Colón – Cerrito 628, Buenos Aires

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