En tiempos donde el teatro busca interpelar la realidad social con historias cercanas, “La Leona”, escrita y dirigida por Gastón Marioni, emerge como un unipersonal potente y profundamente humano. Con una entrega física y emocional admirable,a cargo de Josefina Cañón Martínez sostiene en escena un relato crudo que habla de amor, marginalidad y resistencia.
La obra nos sitúa frente a una mujer que espera poder ver a su hijo. Ese momento suspendido se transforma en un viaje hacia su propia historia: una vida atravesada por la lucha, la pobreza estructural y los golpes de una sociedad que muchas veces empuja a los más vulnerables hacia el abismo. Desde ese borde social, la protagonista reconstruye su pasado y su presente con una mezcla de orgullo, rabia y ternura.
El texto de Marioni aborda un tema incómodo pero necesario: ¿qué sucede con las familias que quedan atrapadas en situaciones de violencia o marginalidad? La obra no juzga, sino que propone mirar de frente esas realidades invisibilizadas, invitando al espectador a ejercitar la empatía.
Pero es la interpretación de Cañón Martínez la que termina de darle cuerpo y alma a esta historia. Su actuación es visceral. La actriz compone un personaje lleno de capas: una mujer fuerte, marcada por la vida, que incluso encuentra en el boxeo una metáfora de su propia existencia —pelear, resistir y volver a levantarse—. La puesta minimalista potencia esa intensidad, concentrando toda la atención en el trabajo actoral y en la palabra.
“La Leona” no busca el golpe fácil ni el melodrama. Lo que propone es un retrato honesto de una madre que lucha contra el destino social que parece haberle sido impuesto. En ese camino, la obra logra algo muy valioso: convertir una historia particular en una experiencia universal sobre el amor, la dignidad y la necesidad de no rendirse. Es de esas obras que recuerdan que el teatro, cuando se conecta con la realidad y con la emoción verdadera, puede ser un golpe directo al corazón.
📍 Funciones En Teatro Picadero Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857 – CABA
El humor político encuentra en Tarico on the Rotemberg: Llegamos tarde un terreno fértil, filoso y, sobre todo, muy vigente. La dupla conformada por Ariel Tarico y David Rotemberg vuelve a escena con un espectáculo que combina actualidad, proyección futurista e inteligencia artificial como condimento narrativo para pensar —y reírse de— la Argentina que viene.
La premisa es tan simple como potente: imaginar el país dentro de veinte años. Desde ese disparador distópico, el show despliega imitaciones, monólogos, canciones y sketches que dialogan directamente con la coyuntura política y social, exagerándola hasta el absurdo para generar identificación inmediata con el público.
Ariel Tarico reafirma en este nuevo espectaculo su lugar como uno de los grandes imitadores del humor nacional. Su galería de voces —presidentes, periodistas, figuras mediáticas— no solo busca la carcajada , sino que funciona como un espejo deformado pero reconocible de la realidad. Rotemberg, por su parte, equilibra la escena con timing, estructura y una ingeniería humorística que sostiene el ritmo sin baches.
Uno de los elementos más atractivos de la propuesta es la incorporación de recursos ligados a la inteligencia artificial, utilizados tanto desde lo visual como desde lo conceptual. Lejos de ser un mero truco tecnológico, el recurso potencia la idea de futuro, amplifica el absurdo y habilita situaciones imposibles que enriquecen la sátira política.
La sorpresa es la participación especial de Juan José Campanella, quien además produce el espectáculo y se anima al juego escénico con un debut actoral que aporta complicidad y guiño cinéfilo. Su aparición no es decorativa: suma valor desde el humor autorreferencial y eleva el atractivo del show.
La estructura permite que el material se actualice función a función, algo clave tratándose de humor político en un país donde la realidad cambia a velocidad vertiginosa.
El objetivo de «Llegamos tarde» es la catarsis colectiva. Y lo logra. Entre risas, ironías y golpes de actualidad, la obra invita a pensar cuánto del futuro imaginado es realmente ficción… y cuánto ya empezó a suceder.
Un show inteligente, incisivo y muy argentino, como nos tienen acostumbrados esta dupla, donde la risa funciona como termómetro social y también como refugio.
Ideal para quienes disfrutan del humor con lectura política y guiños tecnológicos, sin perder el pulso popular
En el escenario mayor del Teatro Colón, donde la tradición suele imponerse con peso propio, Astor Piazzolla Eterno irrumpe como un gesto de riesgo y homenaje a la vez: un espectáculo que no busca embalsamar al mito sino hacerlo respirar, discutir y vibrar en presente.
La propuesta —con dirección escénica de Emiliano Dionisi, dirección musical de Nicolás Guerschberg y dirección artística de Tato Fernández— construye un recorrido por la vida y obra de Piazzolla combinando música en vivo, danza y una puesta visual de alto impacto. El resultado es un musical biográfico que no cae en la solemnidad museística: por el contrario, respira modernidad, riesgo y respeto, en sintonía con el espíritu rupturista del propio Astor.
La música —núcleo inevitable— suena con precisión y pulso dramático. Los arreglos respetan la esencia piazzolliana pero también la proyectan hacia el hoy, reafirmando esa cualidad de “clásico contemporáneo” que siempre rodeó su obra
En el plano interpretativo, el elenco asume el desafío de encarnar climas antes que imitaciones: voces y cuerpos que atraviesan los conflictos de un artista que rompió moldes, discutió con el canon y pagó el precio de la vanguardia.Natalia Cociuffo (que belleza la interpretacion de Maria de Buenos Aires), Federico Llambí, Belén Pasqualini(se apodera de Balada para un loco), Rodrigo Pedreira, Nacho Pérez Cortés y Alejandra Perlusky(pura emocion en la interpretacion de Pajaros perdidos) . Junto a ellos se lucen «correctos» los bailarines Alejandro Andrian y Victoria Rosario Galoto, tal vez hubiera sido interesante ver una danza «disruptiva» como lo fue Astor, me falto un poco de pasion y tal vez hubiera cambiado su vestuario por algo mas atractivo y visceral.
Uno de los grandes aciertos está en la puesta visual: las pantallas, dispositivos escenográficos crean una maquinaria teatral dinámica que acompaña los distintos momentos de la vida del compositor sin caer en el didactismo. El Colón, lejos de sentirse rígido, se vuelve territorio experimental.
El espectáculo acierta especialmente cuando abraza el espíritu rupturista de Piazzolla: ese que tensionó al tango tradicional, lo electrificó y lo volvió universal. No hay solemnidad museística sino movimiento, conflicto y modernidad —valores que definieron su legado.
Astor Piazzolla Eterno es un homenaje de alto vuelo estético que combina respeto y audacia. Un viaje musical y escénico que confirma que la obra del bandoneonista no pertenece al pasado sino a una eternidad en constante transformación.
“Vamo’ los Pibes” se planta en la cartelera porteña con una propuesta entrañable: cuatro amigos octogenarios que, lejos de resignarse al paso del tiempo, deciden salir a cumplir un último gran sueño. Y en ese viaje —absurdo, musical y profundamente humano— está la clave de su encanto.
El gran motor de la obra está en su elenco. Antonio Grimau, Raúl Lavié, Osvaldo Santoro y, especialmente, Osvaldo Laport construyen un cuarteto escénico de enorme química. Laport se luce con una performance magnética, combinando timing humorístico, calidez y una entrega física que rompe cualquier idea de quietud asociada a la edad de su personaje. Su presencia es faro emocional y también uno de los principales generadores de carcajadas, moviéndose con soltura entre el absurdo y la ternura.
Grimau aporta oficio y precisión en cada remate, Lavié suma su impronta musical y carisma natural, mientras que Santoro completa el engranaje con una vis cómica impecable. Juntos logran que la amistad que une a los personajes se sienta genuina, cercana, casi contagiosa.
La dramaturgia y dirección de Federico Palazzo a diálogos filosos y situaciones que escalan hacia el disparate sin perder nunca el anclaje emocional. La misión de conseguirle un audífono a Ernesto —ex cantor que sueña con volver a cantar— se transforma así en una excusa perfecta para hablar de segundas oportunidades, del deseo intacto y de la rebeldía frente al calendario.
Con música, nostalgia y emocion, la obra celebra la vejez activa sin solemnidad, invitando a reírse de los achaques y a abrazar la vida con desenfado.
Funciones: miércoles a viernes 20 hs; sábados 19:30 y 21:30 hs; domingos 19:30 hs. Teatro: Multiteatro (Av. Corrientes 1283, CABA).
Dalia Gutmann no festeja sus 20 años de comedia mirando por el espejo retrovisor: los celebra en escena, con el cuerpo, la palabra y una energía que confirma que su humor no solo sigue vigente, sino que se reinventa todo el tiempo. En Experiencia Gutmann, Dalia funciona como un recorrido por su universo artístico, pero lejos de ser un “grandes éxitos”, se convierte en una experiencia viva, actual y profundamente conectada con el presente.
El espectáculo mezcla momentos emblemáticos de sus distintos shows con material nuevo, y ahí aparece uno de sus mayores logros: nada suena repetido ni cómodo. Dalia revisita sus propios temas —la maternidad, el paso del tiempo, la pareja, las contradicciones cotidianas— desde otro lugar, con la mirada de una mujer que creció junto a su público. Su estilo verborrágico, cambiante y algo caótico sigue intacto, pero ahora se percibe más afinado, más consciente de sus tiempos y silencios.
Uno de los grandes aciertos del show es la complicidad inmediata que genera con la platea. Dalia habla con el público y no al público. Su humor nace de la observación filosa de lo cotidiano, de aquello que parece mínimo pero termina siendo universal. Desde ese lugar, logra algo que no todos los stand up consiguen: que las mujeres se sientan reflejadas sin solemnidad y que los hombres se rían, incluso cuando el espejo apunta directo hacia ellos.
La puesta es sencilla, sin artificios innecesarios, porque todo el peso está en la palabra y en la presencia escénica de Gutmann. Y alcanza. Su manejo del ritmo, su capacidad de improvisación y su entrega absoluta sostienen una hora larga de risas constantes, donde el caos diario se transforma en material cómico de alta precisión.
Experiencia GutmannDalia no es solo un festejo de carrera: es la confirmación de una artista que entendió que reinventarse no significa empezar de cero, sino animarse a mirarse con honestidad y humor. Y eso, en tiempos de risas rápidas y olvidables, es un valor enorme.
“Una clase especial” confirma por qué se convirtió en una de las comedias más celebradas de la cartelera argentina y por qué su gira sigue convocando público en cada ciudad que visita. Con funciones los lunes y martes en Mar del Plata, en el Teatro Lido, la obra se apoya en un humor eficaz, un ritmo sostenido y, sobre todo, en la química impecable entre Martín Seefeld y Damián De Santo, que se adueñan del escenario desde el primer minuto.
La historia arranca con Lalo, un hombre introvertido, inseguro y claramente fuera de época(fantasticamente logrado por DAmian De SAnto) que acaba de ser abandonado por su esposa tras muchos años de matrimonio. Desorientado y decidido a “volver al ruedo”, contrata una clase particular con Leo (gran trabajo de Martin Seefeld), un supuesto gurú de la seducción: galán, carismático, mujeriego y algo manipulador, que necesita dinero y ve en su alumno una presa fácil. Sin embargo, lo que parece un vínculo simple entre maestro y aprendiz pronto se vuelve un juego de espejos donde nada es tan obvio como parece.
A medida que avanza la clase, la obra explora con inteligencia y humor temas universales como el amor, el abandono, el engaño, la venganza y las vueltas inesperadas de los vínculos. Los roles se invierten, las máscaras caen y la comedia crece escena tras escena, demostrando que el amor, definitivamente, no se puede estudiar como una fórmula exacta. Las risas no paran en los 70 minutos que dura la obra, es realmente divertida.
Uno de los grandes aciertos es el ritmo vertiginoso que le imprime la dirección de Manuel González Gil, que mantiene la atención del público y potencia cada gag sin perder profundidad. El libro de Daniel Dátola combina situaciones desopilantes con momentos de reflexión que conectan especialmente con un público adulto, sin volverse nunca solemne.
Seefeld y De Santo se lucen en un duelo actoral preciso y generoso, con una energía compartida que se traduce en risas constantes y un vínculo muy cercano con la platea. Esa complicidad, sumada a la interacción directa con el público, genera una experiencia cálida y agradecida, donde la comedia funciona también como espejo emocional.
Estamos ante una comedia efectiva, divertida y honesta,una propuesta ideal para reírse a carcajadas y salir del teatro con una sonrisa cómplice.
Ficha técnico-artística Libro: Daniel Dátola Actúan: Damián De Santo, Martín Seefeld Producción: Javier Faroni Dirección: Manuel González Gil Funciones: lunes y martes Lugar: Teatro Lido, Mar del Plata
A partir de febrero Seefeld sera reemplazado por Christian Sancho
Hay intérpretes que actúan. Y hay otros —muy pocos— que se sientan en el borde del abismo emocional y te invitan a mirar con ellos. En Los días perfectos, Leo Sbaraglia pertenece sin discusión a esta segunda categoría. Su trabajo es de una desnudez conmovedora: un hombre que, a partir de la lectura de cartas íntimas de William Faulkner a su amante Meta Carpenter en un centro de documentación de Texas, comienza a revisar su propia vida matrimonial como quien abre una caja que guardó demasiado tiempo cerrada.
El texto — profundamente humano— explora los pliegues del amor después de 17 años de convivencia: lo que se desgasta, lo que se transforma, lo que sobrevive casi por inercia. Hay recuerdos que iluminan y otros que pesan. La rutina como anestesia, la nostalgia por aquel amor juvenil que parecía eterno, todo eso atraviesa a un personaje que no grita ni sobreactúa: piensa, duda, se quiebra hacia adentro. Y ahí Sbaraglia es magistral. Sostiene el monólogo con una verdad tan orgánica que cada pausa se vuelve significado.
La dirección De Daniel Veronese acompaña con una precisión quirúrgica ese estado de deriva emocional: nada distrae, nada sobra. Todo está puesto al servicio de la intimidad. La escena respira como un pensamiento. La iluminación de Ariel Ponce trabaja sobre climas suaves, casi melancólicos, que remarcan la sensación de memoria viva. Y la escenografía con video-proyección de Alberto Negrín crea un espacio mental más que físico: recuerdos que aparecen, capas de tiempo superpuestas, atmósferas que dialogan con el interior del personaje. El resultado es hipnótico, íntimo y delicado.
La obra no busca golpes de efecto ni sentimentalismos fáciles. Su potencia está en la honestidad con la que habla del desgaste amoroso y de esa pregunta inevitable: ¿qué queda cuando la idealización se evapora? Gracias a un actor en estado de gracia, la respuesta llega directa al pecho. Vayan porque la temporada es corta (ojala se extienda) y se agota muy rapido
Funciones 📍 Teatro Nacional Cervantes 📅 Del viernes 9 de enero al domingo 1 de febrero 🕘 Miércoles a domingo – 21 hs
Entradas
Platea y palcos: $35.000
Platea balcón: $30.000
Tertulia: $20.000 🎟 Descuentos para jubilados y estudiantes
La sala del Teatro Coliseo se vistió de gala para celebrar la 15ª edición de los Premios Hugo al Teatro Musical, una noche que coronó a lo mejor del género en la Argentina. Con la conducción de Ricky Pashkus y Pablo Gorlero, y transmisión por la TV Pública, la ceremonia reunió a las figuras más destacadas del ámbito musical en un encuentro cargado de emoción, homenajes y grandes momentos escénicos.
El máximo galardón, el Premio Hugo de Oro —que se entrega cada cinco años— fue para el maestro Carlos Gianni, socio artístico del recordado Hugo Midón. En tanto, el reconocimiento a Mejor Musical quedó en manos de Despertar de primavera, la producción que arrasó con varias estatuillas, incluyendo dirección, coreografía y actuación protagónica femenina.
Creado por Pashkus y Gorlero, este premio busca destacar el talento y la excelencia de las producciones musicales del país, y al mismo tiempo estimular la formación y el crecimiento de nuevas generaciones de artistas. Esta edición volvió a reafirmar que el teatro musical argentino vive un momento de expansión y consolidación, con obras que abarcan desde los grandes escenarios hasta el circuito off y las propuestas infantiles.
La ceremonia tuvo momentos de enorme impacto. La apertura contó con un número de gran despliegue, con 24 cantantes y bailarines interpretando una canción de Fernando Nazar, ganadora del concurso Marcelo Andino. Uno de los momentos más celebrados fue la presencia de Alice Ripley, protagonista de la producción original de Broadway Next to Normal, que emocionó al público interpretando “Sin las montañas”, parte de la versión inmersiva que actualmente realiza en Buenos Aires. El homenaje “In Memoriam” también conmovió, con una suite de obras de Ángel Mahler interpretada al piano por su hijo Damián.
Entre los ganadores más destacados se encuentran Fer Dente, premiado por la dirección de Despertar de primavera; Vanesa García Millán, por su coreografía en el mismo musical; Ian Shifres, por dirección musical y música original en Derecho de piso; Trini Montiel, reconocida por su actuación protagónica; Marco Antonio Caponi, premiado por La revista del Cervantes; y Elena Roger, distinguida por Mina, che cosa sei?!. También hubo espacio para el reconocimiento de las producciones infantiles, donde La Ratoncita Pérez se llevó el premio a Mejor Musical Infantil y «El Barbero de Sevilla «como mejor produccion.
La gala fue, además, una celebración del trabajo colectivo: escenógrafos, vestuaristas, diseñadores de luces y sonido, y nuevas voces del musical recibieron su merecido reconocimiento. Obras como Sandro, el gran show, Derecho de piso, Sapos secos y La revista del Cervantes figuraron entre las más premiadas.
El Teatro Coliseo fue testigo de una noche donde el talento, la pasión y la emoción fueron los verdaderos protagonistas, confirmando que el musical argentino atraviesa un presente vibrante y un futuro prometedor.
Aca la lista de ganadores
1 – MEJOR MUSICAL Despertar de primavera
2 – MEJOR MUSIC HALL, CAFÉ CONCERT Y/O VARIETÉ MUSICAL Sandro, el gran show
3 – MEJOR MUSICAL OFF Derecho de piso Sapos secos
4 – MEJOR DIRECCIÓN Fer Dente (Despertar de primavera)
5 – MEJOR COREOGRAFÍA Vanesa García Millán (Despertar de primavera)
6 – MEJOR DIRECCIÓN MUSICAL Ian Shifres (Derecho de piso)
7 – MEJOR LIBRO DE MUSICAL ARGENTINO Pedro Velázquez (Sapos secos)
8 – MEJORES LETRAS DE MUSICAL ARGENTINO Ian Shifres (Derecho de piso)
9 – MEJOR ADAPTACIÓN Y/O TRADUCCIÓN DE LIBRO Y LETRAS Marcelo Kotliar (Despertar de primavera)
10 – MEJOR MÚSICA ORIGINAL Ian Shifres (Derecho de piso)
11 – MEJORES ARREGLOS MUSICALES Fernando Albinarrate – Gerardo Delgado (La revista del Cervantes)
12 – MEJOR ACTUACIÓN PROTAGÓNICA MASCULINA Marco Antonio Caponi (La revista del Cervantes)
13 – MEJOR ACTUACIÓN PROTAGÓNICA FEMENINA Trini Montiel (Despertar de primavera)
14 – MEJOR ACTUACIÓN MASCULINA EN MUSIC HALL, CAFÉ CONCERT y/o VARIETÉ MUSICAL Nacho Pérez Cortez (Sandro, el gran show)
15 – MEJOR ACTUACIÓN FEMENINA EN MUSIC HALL, CAFÉ CONCERT y/o VARIETÉ MUSICAL Elena Roger (Mina, che cosa sei?!?)
16 – MEJOR ACTUACIÓN DE REPARTO MASCULINA Tomás Wicz (Despertar de primavera)
17 – MEJOR ACTUACIÓN DE REPARTO FEMENINA Evelyn Botto (La sirenita) Jessica Abouchain (La revista del Cervantes)
18 – MEJOR INTERPRETACIÓN MASCULINA EN ENSAMBLE Gonzalo Gerber (Sandro, el gran show)
19 – MEJOR INTERPRETACIÓN FEMENINA EN ENSAMBLE Ro Noziglia (Pretty Woman)
20 – MEJOR DIRECCIÓN VOCAL Eugenia Gil Rodríguez (Despertar de primavera)
21 – MEJOR PRODUCCIÓN INTEGRAL Ozono-MP-Los Rottemberg (La sirenita) Teatro Nacional Cervantes (La revista del Cervantes)
22 – REVELACIÓN MASCULINA Octavio Murillo (Despertar de primavera)
23 – REVELACIÓN FEMENINA Albana Fuentes (La sirenita)
24 – MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO ORIGINAL María Emilia Tambutti (La revista del Cervantes)
25 – MEJOR ESCENOGRAFÍA Y/O DISEÑO AUDIOVISUAL ORIGINAL Andrea Mercado (La revista del Cervantes)
26 – MEJOR CARACTERIZACIÓN Adam Efron (maquillaje de Saraos Uranistas)
27 – MEJOR DISEÑO DE LUCES ORIGINAL Leo Muñoz – Julio Panno (Sandro, el gran show)
28 – MEJOR DISEÑO DE SONIDO ORIGINAL Eugenio Mellano Lanfranco – Luciano Ricardi (Sandro, el gran show)
29 – MEJOR ESPECTÁCULO MUSICAL PARA UN SOLO INTÉRPRETE Coraza Cáscara Casa (Vanesa Butera)
30 – MEJOR DIRECCIÓN EN MUSICAL OFF Ana Schimelman – Ian Shifres (Derecho de piso)
31 – MEJOR INTERPRETACIÓN MASCULINA EN MUSICAL OFF Nicolás Martín (Derecho de piso)
32 – MEJOR INTERPRETACIÓN FEMENINA EN MUSICAL OFF Lucre Orlando (Sapos secos) Vero Gerez (Derecho de piso)
33 – MEJOR MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL La Ratoncita Pérez
34 – MEJOR DIRECCIÓN EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Héctor Presa (La Ratoncita Pérez)
35 – MEJOR COREOGRAFÍA EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Ariel Pastocchi – Matías Prieto Peccia (Küyén Huapi)
36 – MEJOR LIBRO EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Claudio Hochman (El fado de Ulises)
37 – MEJORES LETRAS EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL María Jaunarena (El barbero de Sevilla)
38 – MEJOR MÚSICA ORIGINAL DE MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Diego Lozano (La Ratoncita Pérez)
39 – MEJOR INTERPRETACIÓN FEMENINA EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Carlota Blanc (El fado de Ulises)
40 – MEJOR INTERPRETACIÓN MASCULINA EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Gabriel Carasso (El barbero de Sevilla)
41 – MEJOR PRODUCCIÓN EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Gustavo Passerino (El barbero de Sevilla)
42 – MEJOR DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Marcelo Valiente (Cuentopos de Gulubú)
43 – MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO EN MUSICAL INFANTIL Y/O JUVENIL Sandra Szwarcberg – Flavia Pereda (Cuentopos de Gulubú)
“Quien sea llega tarde”, de Eusebio Calonge, dirigida por Paco de La Zaranda y con producción de Sebastián Blutrach, es una de esas piezas que respiran teatro puro, de los que incomodan y a la vez hipnotizan. Con Lucía Adúriz y Nayla Pose sobre el escenario del Teatro Picadero, la obra propone un viaje por un territorio desolado y simbólico, donde dos mujeres enfrentan la rutina absurda de un trabajo sin sentido en medio de un mundo que parece apagarse. En ese paisaje de luces mortecinas, burocracia inútil y objetos que cobran vida, el texto se vuelve metáfora del ocaso de una época, del derrumbe de las certezas y del intento por sobrevivir a través de la imaginación.
La historia se centra en dos mujeres que trabajan en una oficina sin luz, sin teléfono y sin rumbo. Cumplen una tarea que ya no tiene sentido, en un mundo que parece detenido, desmoronándose poco a poco. Aferradas a esa rutina absurda, intentan sostener su existencia como pueden: a través de la palabra, de la imaginación, de los sueños que inventan para no desaparecer del todo.
Lucía Adúriz encarna una energía casi luminosa dentro del derrumbe. Su personaje se aferra a los restos de la esperanza con una mezcla de juego y resistencia, de ironía y ternura. Tiene algo magnético en su manera de sostener la palabra, de transitar la desesperanza sin perder ritmo ni humor. Nayla Pose, en cambio, representa el otro pulso: más introspectiva, más dolorosa, la voz que advierte que ya no hay salida, que la espera es infinita. Su presencia dota de profundidad a la escena; su mirada y su gesto contienen una lucidez que atraviesa el absurdo.
La combinación de ambas es uno de los mayores aciertos del espectáculo. Adúriz y Pose se mueven como espejos rotos que reflejan fragmentos de la misma vida. Entre el desencanto y la fantasía, logran sostener una tensión emocional que mantiene al público cautivo incluso cuando la trama se diluye en lo poético. La quimica entre ellas es maravillosa.
El dispositivo escénico es mínimo: una máquina de escribir, una lámpara, un escritorio y papeles….muchos….. Pero basta. En ese espacio precario se condensa un mundo entero, una civilización que se apaga. El humor leve, casi surreal, aligera el peso existencial del texto. La dirección de Paco de La Zaranda imprime ese tono entre el ritual y la pesadilla, tan reconocible en su estética, y que aquí encuentra en Buenos Aires una resonancia singular.
“Quien sea llega tarde” no es una obra fácil, ni pretende serlo. Invita a pensar, a mirar lo que queda cuando todo se apaga, a preguntarse si la imaginación todavía puede salvarnos. Y en ese territorio incierto, Lucía Adúriz y Nayla Pose se erigen como faros de una escena que vibra entre la oscuridad y la belleza. Un espectáculo diferente, íntimo y poderoso, que confirma que el teatro puede seguir siendo un acto de resistencia
Autor: Eusebio Calonge. Dirección: Paco de La Zaranda. Intérpretes: Lucía Adúriz y Nayla Pose. Vestuario: Ideas Enhebradas. Escenografía: Eduardo Graham. Iluminación: Adriana Antonutti y Juan Manuel Noir. Sala: Teatro Picadero (Pasaje Santos Discépolo 1857). Funciones: domingos, 18 h. Duración: 90 minutos.
Después de varios años de ausencia, Teatrísimo, el clásico ciclo teatral a beneficio de La Casa del Teatro, regresa con una nueva edición que promete cuatro lunes imperdibles. Del 20 de octubre al 10 de noviembre, el Teatro Regina será el escenario donde grandes figuras del espectáculo nacional se reúnan en funciones únicas, combinando arte y solidaridad.
Creado por Carlos Llorens y Luis Mazas, el ciclo nació con el propósito de recaudar fondos para La Casa del Teatro, institución emblemática que desde 1938 brinda hogar, contención y atención médica a artistas mayores que dedicaron su vida al escenario. Hoy, bajo la presidencia de Linda Peretz, esta casa continúa siendo un faro de apoyo y memoria para la comunidad artística.
La edición 2025 cuenta con la coordinación general de Ernesto Medela y una programación de lujo:
Lunes 20 de octubre – “Mentiras Muertas”, escrita y dirigida por Marcelo Caballero, con Georgina Barbarossa, Romina Richi, Julián Pucheta y Lala Rossi.
Lunes 27 de octubre – “La reina de la lluvia”, de y por Paula Marull, protagonizada por Jorgelina Aruzzi y con música en piano de Luisa Steverlynck.
Lunes 3 de noviembre – “Otoño”, de Peter Quilter, dirigida por Santiago Doria, con las actuaciones de Patricia Echegoyen, Emilia Mazer y Mateo Chiarino.
Lunes 10 de noviembre – “Una mujer invisible”, escrita y dirigida por Manuel González Gil, con Miguel Ángel Solá, Mercedes Funes, Sabrina Carballo, Sofía González Gil y Roberto Antier.
Las funciones serán a las 20:30 hs en el Teatro Regina (Av. Santa Fe 1235, CABA), con entradas disponibles a través de Entrada Uno, y todo lo recaudado será a total beneficio de La Casa del Teatro.
Además, se podrán realizar donaciones voluntarias a través del alias de Mercado Pago: CASADELTEATRODONA.
Más que un evento teatral, Teatrísimo es una celebración del compromiso y la pasión que mantienen viva la historia del teatro argentino. Una oportunidad para disfrutar del talento de grandes artistas y, al mismo tiempo, colaborar con una institución que los acompaña en cada etapa de sus vidas.