UN HOMBRE SOLO ES DEMASIADO PARA UN HOMBRE SOLO

Una obra que late con la quietud del corazón, del tiempo que corre sin prisa y de los silencios que pesan más que las palabras. En Un hombre solo es demasiado para un hombre solo, dirigida por Julia Morgado, la puesta sobre el escenario de NÜN Teatro Bar de Villa Crespo es un acto de cercanía: íntimo, sin artificios y lleno de verdad escénica.

La historia sigue a Joaquín, un hombre de 70 años que está jubilado, bloqueado creativamente y golpeado por la soledad. Tiene tiempo de sobra, pero le falta inspiración, y la escritura —su viejo oficio– parece ahora un territorio llano. Esa parálisis emocional y existencial se rompe cuando conoce a Laura, una joven que aparece en un taller literario y enciende en él algo que jamás había sentido: el amor. Entre mensajes de texto, sesiones de terapia y textos que buscan sentido, Joaquín se encuentra frente a una bifurcación vital: seguir en el terreno conocido o arriesgarlo todo por esa llama tardía.

Lo más potente de esta obra es cómo sus actores sostienen el relato con una precisión emocional admirable.Gustavo Garzón, que además de dramaturgo es protagonista, ofrece una actuación de una honestidad brutal. Su Joaquín es creíble en cada duda, cada pausa, cada instante de sorpresa ante la vida que renace. La manera en que Garzón hace tangibles los miedos y deseos de ese hombre que cree saberlo todo —hasta que se enamora— convierte al monólogo en un diálogo con el público.
Victoria Baldomir, en el otro extremo del escenario y del conflicto emocional, aporta una ligereza necesaria: Laura no es solo la chispa que desencadena el cambio, sino un personaje que encarna curiosidad, fuerza y presencia. Baldomir se mueve con soltura entre la juventud y la sabiduría inesperada, y su química con Garzón es uno de los pilares que sostiene la puesta.

Técnicamente, la obra apuesta por una estética desnuda que favorece la conexión con los cuerpos en escena. La escenografía y el vestuario, a cargo de Sofía Davies, y la iluminación de Horacio Novelle, sostienen el clima sin distraer del nudo emocional central. La sensación es la de estar frente a una conversación que podría estar ocurriendo en cualquier sala pequeña, en cualquier tarde de domingo. A nivel dramático, el texto de Garzón —que parte de la experiencia personal pero se expande hacia lo universal— se mueve con soltura entre la introspección y el humor contenido. La escritura no busca respuestas fáciles, sino equilibrios: el amor tardío, la soledad elegida o impuesta, y el vértigo de empezar de nuevo aun cuando parece tarde.

La verdad? me encanto, me enamoro por su sencillez y desnudez emocional. Más que una historia sobre el amor, es un relato sobre la valentía de atreverse a sentir cuando la vida parecía haberlo dicho todo. Y en ese terreno, tanto Gustavo Garzón como Victoria Baldomir brillan con naturalidad y honestidad, dejando al público con más preguntas que certezas —y eso, en teatro, siempre vale la pena.

Ficha técnico artística

Dramaturgia:Gustavo Garzón

Actúan:Victoria BaldomirGustavo Garzón

Vestuario:Sofía Davies

Escenografía:Sofía Davies

Diseño De Iluminación:Horacio Novelle

Fotografía:Nacho Lunadei

Diseño gráfico:Nahuel Lamoglia

Asistencia de dirección:Lola Valdez

Prensa:Entre Líneas Pr

Producción general:GelukNacho Giovanini

Dirección:Julia Morgado

Duración: 60 minutos

NÜN TEATRO BAR
Juan Ramirez de Velasco 419 (mapa)
Villa Crespo – CABA – Argentina
Teléfonos: 4854-2107
Web: http://www.nunteatrobar.com.ar
Domingo – 18:00 hs – Hasta el 28/06/2026

Deja un comentario