Netflix suma a su catálogo una de esas historias que trascienden al deporte. Dibu Martínez: El pibe que ataja el tiempo es mucho más que un documental sobre fútbol: es un recorrido emotivo por la vida de un chico de Mar del Plata que soñó en grande, atravesó frustraciones, peleó contra la adversidad y terminó convirtiéndose en uno de los máximos ídolos de la Selección Argentina.
Dirigida por Gustavo Cova y basada en un cuento de Hernán Casciari, la película apuesta por una narrativa original que combina documental, animación, material de archivo y testimonios inéditos. Las secuencias animadas están inspiradas en las ilustraciones de Liniers, aportando una estética sensible y poética que diferencia a esta producción de cualquier biopic deportiva convencional.
La historia nos presenta a un pequeño Emiliano Martínez que descubre que tiene el poder de detener el tiempo. A través de ese recurso fantástico, y de sus diálogos con una pelota que cobra vida, el relato reconstruye los desafíos que marcaron su camino: la distancia de su familia, los años de espera en Inglaterra, las oportunidades que parecían no llegar y la fortaleza mental que lo llevó a convertirse en campeón del mundo.
El documental incluye además testimonios de figuras fundamentales como Lionel Messi, Lionel Scaloni y Miguel Ángel Santoro, además de familiares, amigos de la infancia y compañeros que ayudan a comprender quién es realmente el hombre detrás de los guantes.
Con una duración de apenas 77 minutos, la película habla de perseverancia, de sueños y de la importancia de no rendirse cuando el éxito parece lejano. Para quienes vibraron con cada atajada en Qatar, para los amantes del fútbol y también para quienes disfrutan de las historias de superación, Dibu Martínez: El pibe que ataja el tiempo es una cita obligada. Porque detrás del arquero que detuvo penales decisivos y levantó copas hay un niño que nunca dejó de creer.
