CHARLIE Y LA FABRICA DE CHOCOLATE

«Charlie y la Fábrica de Chocolate», es la gran apuesta del Teatro Gran Rex para estas vacaciones de invierno,aunque YA MISMO podemos disfrutar de este viaje mágico que deslumbra tanto a grandes como a chicos.

Basado en el clásico de Roald Dahl, el musical combina fantasía, emoción, humor y un despliegue técnico de primer nivel para ofrecer una experiencia inolvidable para toda la familia. La producción impresiona desde el primer minuto, cuando entras podes empezar a sentir el olorcito a chocolate en todo el recinto…. efectos visuales, coreografías precisas, un vestuario deslumbrante y una puesta que no deja de sorprender escena tras escena.

Uno de los grandes responsables de la magia es (una vez mas ) Agustín «Rada» Aristarán. En el rol de Willy Wonka vuelve a demostrar por qué es uno de los artistas más completos del país. Cada nuevo desafío parece encontrarlo en una mejor versión de sí mismo. Carismático, magnético y dueño de una presencia escénica arrolladora, construye un Wonka encantador, misterioso y divertido, sosteniendo gran parte de la emoción del espectáculo. Verlo es magico.

Pero el corazón de la historia está en Charlie Bucket, interpretado por Juan Martín Flores, quien logra transmitir toda la ternura, inocencia y esperanza que requiere el personaje. Su desempeño conmueve y aporta la sensibilidad necesaria para que el público acompañe cada paso de esta aventura fantástica.

Mención especial merece también Sebastián Almada, que aporta calidez, humor y humanidad en cada una de sus intervenciones, convirtiéndose en uno de esos personajes que el público abraza inmediatamente. Su trabajo suma emoción a una historia que habla sobre los sueños, la familia y las oportunidades.

Entre los adultos también sobresalen los llamados «chocopapis». Denise Cotton, Sebastián Holz y Marcelo Albamonte cumplen con solvencia y simpatía sus composiciones, mientras que Dolores Ocampo se roba varias escenas gracias a una interpretación llena de energía, precisión y personalidad. Su presencia aporta un brillo especial dentro de un elenco que funciona con gran nivel artístico.

Otro de los grandes aciertos de la producción son los niños del elenco. No sólo sostienen el ritmo de la historia, sino que muestran una preparación admirable en canto, actuación y baile. El talento de los más jóvenes se convierte en uno de los pilares emocionales del espectáculo.

La dirección de Ariel Del Mastro y Marcelo Caballero consigue equilibrar la espectacularidad visual con la emoción del relato, logrando que tanto chicos como adultos disfruten de la experiencia por igual. Y cuando llega el momento de «Pure Imagination», uno de los pasajes más recordados del musical, la sensación es exactamente esa: dejarse llevar por la imaginación y volver a mirar el mundo con ojos de niño.

«Charlie y la Fábrica de Chocolate» es mucho más que una adaptación teatral: es una verdadera celebración de la fantasía, los sueños y la importancia de conservar la capacidad de asombro.

Ideal para compartir en familia, reír, emocionarse y salir del teatro con una sonrisa.

 Autores: David Greig (libro), Marc Shaiman (música) y Scott Wittman y Marc Shaiman (letras). Dirección: Ariel Del Mastro y Marcelo Caballero. Dirección musical: Fede Vilas. Elenco: Agustín “Rada” Aristarán, Sebastián Almada, Mery Del Cerro, Denise Cotton, Dolores Ocampo, Marcelo Albamonte y Sebastián Holz; y Juan Martín Flores, Mateo Argibay, Camilo Aizenberg y Dante Barbera (como Charlie Bucket, alternadamente). Escenografía: José Ponce Aragón. Videos: Maxi Vecco. Coreografías: Analía González. Iluminación: Anteo Del Mastro y Sebastián Viola. Vestuario: Romina Lanzillotta y Catalina Rodríguez Loredo. Sala: Teatro Gran Rex (Av. Corrientes 857). Funciones: miércoles, jueves y viernes a las 20, sábados a las 17.30 y 20.30 y domingos a las 15 y 18. Duración: 100 minutos

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