Tuve la oportunidad de asistir a la avant premiere de Cautiva, compartir la presentación junto a sus actores y equipo y ver su primer episodio. Alcanzó ese capítulo para comprobar que estamos frente a una ficción que sabe generar tensión desde los primeros minutos y, sobre todo, despertar la necesidad de conocer qué sucederá después.
La nueva serie original de TNT y Flow está inspirada en un caso real ocurrido en la Argentina: el del convento de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Entre Ríos, que tomó estado público en 2016 a partir de una investigación periodística.
La ficción pone en el centro de la historia a Clara, interpretada por Carolina Kopelioff, una joven que decide ingresar a un convento de clausura siguiendo una profunda vocación religiosa. Pero el lugar que debía acercarla a su fe comienza lentamente a transformarse en un espacio de sometimiento.
Allí aparece Cecilia, la madre superiora interpretada por Lorena Vega, que ejerce sobre las religiosas un régimen marcado por el control, la manipulación, la violencia psicológica y el abuso de poder. Quince años después de su ingreso, Clara consigue escapar del convento en un estado físico y emocional extremo. Con la ayuda de su familia deberá comenzar a reconstruirse, recuperar aquello que perdió durante los años de encierro y emprender una lucha por justicia.
Uno de sus aciertos es la manera en que construye el clima. Cautiva no necesita explicar todo inmediatamente. Los silencios, las miradas, las rutinas y la sensación permanente de vigilancia van encerrando también al espectador dentro de ese universo.
La puesta acompaña muy bien esa sensación. Los interiores del convento son cerrados, austeros y opresivos, en contraste con el mundo exterior. Incluso el convento que vemos en pantalla fue construido cinematográficamente a partir de tres locaciones diferentes.
Carolina Kopelioff logra transmitir la fragilidad, el desconcierto y el sometimiento de Clara, mientras que Lorena Vega construye una madre superiora inquietante, capaz de generar tensión incluso desde los pequeños gestos. El elenco se completa con nombres de enorme peso como Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Valeria Lois, Tomás Wicz, Rochi Hernández, Lautaro Bettoni, Evitta Luna y Luis Ziembrowski, entre otros.
Dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, Cautiva aborda temas complejos como el fanatismo, el abuso de autoridad, el encierro y las consecuencias psicológicas que puede dejar el sometimiento. Pero también propone hablar de supervivencia, reconstrucción y de la posibilidad de recuperar la propia voz.
Vi solamente el primer capítulo y fue suficiente para querer continuar. Es intenso, incómodo y atrapante, y deja planteadas muchas preguntas sobre lo que ocurrió dentro de ese convento y sobre el camino que deberá atravesar Clara una vez afuera.
Con seis episodios de aproximadamente 40 minutos, Cautiva ya puede verse completa en Flow.
Una ficción argentina basada en hechos reales que vuelve sobre una historia estremecedora y la convierte en un relato que, desde su primer episodio, consigue algo fundamental: dejarnos con ganas de ver el siguiente.
