NO ME OLVIDES

Con ternura, humor y un dejo de nostalgia, No me olvides es una de esas comedias románticas que abrazan al espectador desde el primer momento. Escrita y dirigida por Hernán Krasutzky, la obra encuentra en Arnaldo André y Silvia Pérez una dupla protagónica luminosa que sostiene con oficio y calidez una historia sencilla pero llena de encanto.

La trama gira en torno a Juani, un viudo que lidia con un alzhéimer peculiar que lo hace olvidar los hechos recientes, y Beba, una mujer de espíritu libre que trama un plan algo alocado: seducirlo para que la ayude . A partir de este punto de partida disparatado, la obra despliega un juego de enredos, recuerdos fragmentados y emociones que se entrecruzan con delicadeza.

André compone a Juani con enorme ternura y dignidad, evitando el golpe bajo y regalando momentos de humor genuino cuando la memoria se le escapa. Silvia Pérez, por su parte, aporta gracia y picardía en un rol que le permite lucir su carisma. Juntos, logran una química creíble que sostiene el tono amable de la propuesta y convierte cada escena compartida en un pequeño hallazgo.

La puesta es ágil, con un ritmo que no decae y un registro de comedia romántica clásica que invita tanto a la risa como a la emoción. El público sale con una sonrisa y con la certeza de haber asistido a una historia entrañable.

“No me olvides” es ideal para quienes buscan un relato luminoso sobre el amor y la memoria, contado con sencillez y corazón.

Funciones: Domingos 18:15 h – Teatro Picadilly (Av. Corrientes 1524, CABA). Entradas por boletería y Plateanet.

SUPERMAN

Tras décadas de versiones, reboots, y universos extendidos, uno podría pensar que Superman ya no tiene nada nuevo que decir. Sin embargo, el filme dirigido por James Gunn demuestra que todavía quedan matices por explorar en el héroe más icónico de la cultura pop.

Este nuevo Superman exhibe una personalidad más «humana y vulnerable»: no es un ser perfecto ni un símbolo incuestionable, sino un hombre que se frustra, se altera, y busca desesperadamente el equilibrio entre su deber y su necesidad de ser aceptado. Esa tensión entre el superhéroe y el individuo da lugar a algunos de los momentos emotivos del largometraje.

La película alterna secuencias espectaculares —batallas que combinan efectos digitales de primer nivel y paisajes de pura accion— con pasajes íntimos donde Superman reflexiona sobre su origen y su lugar en el mundo.

El nuevo rostro del héroe interpretado por David Corenswet, logra dotar al personaje de cercanía y determinación sostiene buena parte de la carga dramática. Lo acompañan un elenco sólido, con una Lois Lane ( Rachel Brosnahan) que aporta determinación y humor, y un Lex Luthor (Nicholas Hoult) que, si bien no reinventa la rueda, funciona como antagonista creíble.

La trama, aunque no está exenta de lugares comunes —el dilema de salvar a la humanidad o proteger su identidad—, resulta eficaz y encuentra algunas ideas frescas: la soledad del héroe como una consecuencia inevitable de su poder desmesurado, y la exploración de la responsabilidad emocional que conlleva ser el último hijo de Krypton. Demas esta decirles que el perro lo amamos de principio a fin….quiero un muñeco del canino Krypto !!!

Superman es una mirada renovada que combina nostalgia con contemporaneidad. No revoluciona el género, pero recupera algo esencial despues de 12 años de ausencia : la fe en el poder de los héroes para inspirar. Y en tiempos de cinismo y fatiga de superproducciones, esa chispa de optimismo resulta valiosa.

VIUDAS NEGRAS

Llego uno de los tanques del 2025 en series nacionales: “Viudas Negras: P*tas y Chorras”, producida y desarrollada por Pampa Films.

Es una comedia negra que mezcla humor, ironía y un toque de thriller. La historia sigue a Maru (Pilar Gamboa), una mujer que lleva una vida acomodada en un barrio cerrado, pero que arrastra un pasado peligroso: en su adolescencia, junto a su amiga Mica (Malena Pichot), formaron parte de un dúo de “viudas negras” que seducían, drogaban y robaban a hombres desprevenidos. Ahora, ese oscuro secreto vuelve para atormentarlas.

Con el mejor humor negro, una buena dosis de incorrección política y situaciones tan absurdas como entretenidas, la serie pone el foco en una amistad femenina real, llena de contradicciones, secretos, lealtades y un pasado que no se olvida.

La acompañan un elenco de lujo: Fernanda Callejón, Monna Antonópulos, Marina Bellati, Minerva Casero, Agustina Tremari, Paula Grinszpan, Alan Sabbagh, Julián Lucero, Jerónimo Bosia, Georgina Barbarossa, Pachu Peña, Emilia Mazer, Benjamín Rojas, Julián Kartun y Esteban Prol, entre otros.

Son ocho episodios de treinta minutos que se pasan volando, con mucho ritmo y giros inesperados que enganchan de principio a fin.

Podés verla por TNT y Flow. Si te gustan las historias con mujeres fuertes, tramas policiales y un humor ácido que no pide permiso, te la súper recomiendo.

Dale play y descubrí qué pasa cuando el pasado llama a la puerta… y no viene solo. RECOMENDADA

F1

Con Brad Pitt, Javier Bardem, Damson Idris y Kerry Condon al frente de un elenco sólido y carismático, F1 es una apuesta ambiciosa que no decepciona.

Dirigida por Joseph Kosinski, la película combina con precisión el vértigo del automovilismo con una historia humana de segundas oportunidades, vínculos y redención.

La historia gira en torno a un expiloto retirado (Pitt), que regresa a las pistas para ayudar a un equipo ficticio —APXGP— a salir del fondo de la tabla. Allí deberá trabajar codo a codo con un joven talento (Idris), en un contexto donde conviven la rivalidad, el compañerismo y la presión extrema del mundo de la Fórmula 1.

Las escenas de carrera están filmadas con espectacular realismo y una tensión que se siente en el cuerpo, pero lo que sostiene la película es la química entre sus protagonistas y una trama emocional bien desarrollada. A pesar de su duración —algo extensa—, el ritmo narrativo es ágil y la historia fluye con naturalidad, sin volverse pesada.

No hace falta ser fanático de la Fórmula 1 para disfrutarla: F1 entretiene, conmueve y ofrece un espectáculo visual de alto nivel (INCLUIDO BRAD Y JAVIER jajaja) respaldado por actuaciones comprometidas. Una película que acelera, pero también sabe frenar en los momentos justos para tocarnos el corazón.

ROCKY

El mítico Teatro Lola Membrives se convirtió, por una noche, en el ring donde se libra mucho más que una pelea de boxeo: se pelea por los sueños, por el amor, por la dignidad. Así es Rocky, la ambiciosa adaptación teatral del clásico de 1976, protagonizada con ENTREGA TOTAL por Nicolás Vázquez, quien también la codirige junto a Mariano Demaria. La producción de RGB Entertainment y Preludio logra algo inusual: emocionar con una historia ya conocida, pero contada desde un lenguaje nuevo, teatral, vibrante y profundamente humano.

Desde su primera escena, la obra atrapa. Nico compone a un Rocky Balboa auténtico, entrañable y con la dosis justa de vulnerabilidad y coraje. No imita a Stallone: lo reinterpreta, lo hace suyo, y logra conmover con una actuación física, potente y sensible a la vez. Su química con Daiana Fernández (Adrian) es clave; ella le da a su personaje una ternura silenciosa, que crece en fuerza a medida que avanza la historia, te ame Dai querida . David Masajnik como Mickey, el entrenador duro pero sabio, y Merlyn Nouel (un gran hallazgo) como el carismático Apollo Creed, completan el eje dramático con actuaciones sólidas y carismáticas.

No puedo dejar de mencionar a Leo Trento casi troupe estable de las obras que protagoniza Vazquez y Gustavo Monje. Aplausos tambien para Diego Hodara, Mercedes Oviedo, Osky Vidal, Georgina Tirotta, Christian Giménez, Juan Mateo Halle y Alan Grinstein.. El elenco, en su totalidad, funciona como una maquinaria precisa que respira al compás de su protagonista

La escenografía merece mención aparte: el teatro se transforma literalmente en un estadio de boxeo, con luces, pantallas, efectos sonoros y una ambientación que sumerge al espectador en el universo de la lucha y el sacrificio responsabilidad de Tato Fernandez . El público grita, vibra, alienta a Rocky como si estuviera en el Luna Park . Pero lo más interesante es cómo esa espectacularidad nunca opaca el mensaje central: la pelea más importante no es contra otro, sino contra uno mismo.

El ritmo es ágil, con transiciones cinematográficas, una dirección que no da respiro y una puesta que sabe cuándo golpear fuerte y cuándo acariciar. Se nota el amor y el respeto con que se abordó esta obra: no es solo una adaptación, es una celebración del espíritu de lucha.

“Rocky” en teatro no solo está a la altura de su leyenda cinematográfica: la enriquece desde otro lenguaje, con una fuerza emocional que, sin golpes bajos, deja al espectador de pie, ovacionando.

Porque como dice el propio Rocky: “No se trata de cuán fuerte pegás, sino de cuánto resistís y seguís avanzando”.

Mi querido Nico, lo has hecho otra vez….APLAUSOS DE PIE !

Esta obra avanza, emociona… y noquea. Vayan a verla!

Autores: Thomas Meehan y Sylvester Stallone (libro), Stephen Flaherty (música) y Lynn Ahrens (letras). Versión: Fernando Mallorens y Federico González del Pino. Directores: Nicolás Vázquez y Mariano Demaría. Elenco: Nicolás Vázquez, Dai Fernández, David Masajnik, Leo Trento, Diego Hodara, Mercedes Oviedo, Gustavo Monje, Merlyn Nouel, Osky Vidal, Georgina Tirotta, Christian Giménez, Juan Mateo Halle y Alan Grinstein. Escenografía y Multimedia: Tato Fernández. Ambientación: Florencia González. Iluminación: Santiago Cámara. Vestuario: Caro Fernández y Mechi Saladino. Sala: Teatro Lola Membrives (Av. Corrientes 1280). Funciones: jueves a las 20.30, viernes a las 21.30, sábados a las 19 y 21.30 y domingos a las 19

RELATIVIDAD

En el íntimo espacio del Teatro Picadero, se enciende una de esas joyas que combinan teatro de texto, rigor interpretativo y una historia que crece minuto a minuto en tensión. “Relatividad”, del reconocido dramaturgo estadounidense Mark St. Germain —el mismo autor de La última sesión de Freud—, se presenta como un atrapante duelo actoral entre dos grandes de la escena argentina: Gabriela Toscano y Luis Machín, acompañados por la solvente Catherine Biquard bajo la dirección de Carlos Rivas.

La trama nos traslada a un gélido día de 1949. En la aparente tranquilidad de su hogar, el físico Albert Einstein recibe a una periodista con quien, en principio, mantendrá una entrevista de carácter biográfico. Pero lo que comienza como una conversación amable y protocolar, pronto se transforma en una tensa confrontación. Ella no viene solo a preguntarle por su teoría de la relatividad, sino a desenterrar un secreto profundamente humano, ético y doloroso que el genio ha querido mantener oculto.

Luis Machín, en la piel de Einstein, se sumerge con maestría en las contradicciones de una mente brillante atrapada por su pasado. Construye un Einstein sarcástico y al mismo tiempo vulnerable. A su lado, Gabriela Toscano ofrece una interpretación feroz y matizada de la misteriosa entrevistadora: inteligente, perspicaz y emocionalmente implacable. El contrapunto entre ambos es magnético y da lugar a escenas de altísimo voltaje dramático.

La dirección de Carlos Rivas se apoya con delicadeza en el texto, privilegiando el trabajo actoral y los silencios que tanto dicen. El diseño escenográfico e iluminación de Gonzalo Córdova construyen un ambiente sobrio, casi asfixiante, ideal para un relato que poco a poco se convierte en un thriller psicológico.

Con funciones de viernes a domingo en el Teatro El Picadero , Relatividad es mucho más que una obra sobre Einstein: es una reflexión sobre la verdad, la responsabilidad personal y los límites del genio cuando se enfrenta con sus propios fantasmas. Y, sobre todo, es una clase magistral de actuación que ningún amante del buen teatro debería perderse.

Si despues de esto no la vas a ver ….anda ya a sacar entradas!

UNA NAVIDAD DE MIERDA

Reunirse con la familia en Navidad ya es, para muchos, un pequeño acto de heroísmo. Ahora, si a eso le sumamos tres años de silencio, heridas sin cerrar, una hija que regresa de Londres con su novia con una «sorpresita» y una cena que amenaza con estallar en cualquier momento… el resultado no puede ser otro que Una Navidad de Mierda, una comedia desbordante, hilarante y maravillosamente dirigida por Peto Menahem y Verónica Llinás, que se luce también como protagonista.

La historia arranca con una premisa simple, pero explosiva: una familia se reúne luego de años de distanciamiento con la hija menor, y todo parece dispuesto para un reencuentro emotivo… pero no sera tan normal como todos creen…

El absurdo se instala desde el minuto uno y no se va más. De hecho, se potencia escena tras escena, en un crescendo que mantiene al público en carcajadas constantes.

Verónica Llinás está, simplemente, brillante. Su manejo del humor físico, sus silencios, sus miradas que dicen más que mil palabras, hacen que cada intervención suya sea una clase magistral de comedia. Es imposible no mirarla, imposible no reírse. Pero lo mejor es que no está sola: Alejo García Pintos, Tomás Fonzi y Anita Gutiérrez completan un elenco sin puntos flojos. Cada uno aporta su color, su neurosis, su timing, y juntos logran una dinámica familiar que se siente tan real como ridículamente graciosa.

La dirección conjunta de Llinás y Menahem es un reloj suizo: no hay baches, no hay escenas de más, no hay chistes forzados. Todo tiene su lugar, su ritmo, su lógica (por más loca que parezca). Es una de esas obras donde el espectador no tiene respiro y, aún así, quiere más. Los remates están milimétricamente ubicados, pero nada suena mecánico. Hay frescura, hay juego, hay riesgo.

El diseño escenográfico también merece aplausos: el living navideño, con su decoración cargada de intenciones y detalles familiares, es un campo de batalla perfecto para que los personajes desplieguen todo su arsenal emocional. Es un espacio que permite el caos, pero que nunca lo desborda: los actores se mueven con soltura, y el resultado es visualmente atractivo sin necesidad de grandes artificios.

Una Navidad de Mierda es, además de una gran comedia, una pequeña radiografía de vínculos rotos, expectativas imposibles, y esa necesidad tan humana de que todo salga bien… cuando claramente no va a salir bien. El título lo dice todo, pero lo que no dice —y lo que hay que vivir— es el talento que hay detrás para hacer del desastre una fiesta inolvidable.

Ideal para quienes quieran reírse sin culpa, identificarse un poquito y, por qué no, reconciliarse con las propias cenas familiares desastrosas. En el Teatro Premier, se vive una Navidad caótica, sí… pero de esas que uno no se quiere perder.

Autor: Markos Goikolea Unzalu. Intérpretes: Verónica Llinás, Alejo García Pintos, Anita Gutiérrez, Tomas Fonzi. Vestuario: Marcela Amado, Ximena Puig. Escenografía: Alberto Negrín. Iluminación: Carolina Rabenstein. Sonido: Dani Vach. Colaborador artístico: Gabriel Chamé. Dirección: Peto Menahem, Verónica Llinás. Sala: Premier (Av. Corrientes 1565). Funciones: jueves, 20.30; viernes, 21; sábados, 19.30 y 21.30; domingos, 20. Duración: 70 minutos.

COMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

Con “Cómo entrenar a tu dragón (live action)”, el director Dean DeBlois regresa a la saga que lo consagró como uno de los narradores más sensibles y visualmente poderosos del cine de animación. Pero esta vez, el desafío era distinto: reimaginar en acción real uno de los universos más queridos de DreamWorks sin traicionar su esencia, y lo logra con un respeto admirable por el material original, sumando una épica visual renovada que no pierde el alma.

La historia es la misma que enamoró a millones /me incluyo) en 2010: en la isla vikinga de Berk, donde dragones y humanos viven en guerra, un adolescente torpe e inteligente llamado Hipo (interpretado con ternura y carisma por Mason Thames) forja una improbable amistad con Chimuelo, un dragón de la temida especie Furia Nocturna. Ese vínculo transformará no solo su destino personal, sino el de toda su comunidad. Lo que parecía una típica historia de iniciación se convierte en una metáfora luminosa sobre la empatía, el valor de pensar diferente y la reconciliación con lo que tememos.

El punto a favor de la peli es cómo respeta el corazón emocional del filme animado, aportando una nueva dimensión visual sin caer en el efectismo vacío. Gerard Butler, retomando su rol como Estoico el Vasto, aporta solidez y emoción, anclando la relación padre-hijo en un terreno más terrenal. La química entre Hipo y Chimuelo, sostenida por una lograda combinación de efectos digitales y dirección sensible, funciona a la perfección: el dragón no solo es creíble, es entrañable.

DeBlois, nominado al Oscar y ganador del Globo de Oro por esta misma saga en su formato animado, dirige esta versión en carne y hueso con solidez y confianza. El mundo vikingo y la música —sin la partitura original de John Powell pero evocando sus tonos— acompaña con belleza las escenas más íntimas y las más épicas, donde seguramente podras sonreir y dejar caer alguna lagrima….

No es fácil adaptar una película animada tan icónica y convertirla en algo más que un simple ejercicio de nostalgia. Esta live action lo consigue, y lo hace sin ruido ni grandilocuencia innecesaria: con el corazón en el lugar correcto, igual que su protagonista. Para quienes crecieron con la versión animada y para nuevas generaciones, Cómo entrenar a tu dragón en acción real es un vuelo que vale la pena emprender.

Aguante Chimuelo!

LA SIRENITA

Imponente, impresionante y por momentos profundamente emocionante.,, Así podría resumirte lo que senti con La Sirenita, el musical que desembarca en la cartelera porteña desde el escenario del Teatro Gran Rex. La clásica historia de amor entre Ariel y el príncipe Eric revive con una producción visualmente deslumbrante, un elenco sólido y momentos de auténtica magia escénica que provocan ovaciones espontáneas desde la platea. Esta nueva versión, dirigida con sensibilidad por Ariel Del Mastro, convierte al Gran Rex en un océano encantado, donde todo —desde las proyecciones hasta los vuelos escénicos— confluye en un espectáculo que se disfruta con los cinco sentidos.

La verdadera revelación del show es Albana Fuentes, quien debuta como Ariel en un papel que, sin exagerar, le abre las puertas a una carrera artística prometedora. Dueña de una voz clara y afinada, Albana no solo canta con solvencia y emoción, sino que transmite frescura, ternura y carisma desde el primer segundo en que sobrevuela la sala hasta su último número. Su interpretación es tan entrañable como física: se mueve con la gracia de una nadadora aérea y logra una conexión instantánea con el público, que la ovaciona de pie. Nace una estrella? Definitivamente SI

A su lado, Pablo Turturiello compone un príncipe Eric lejos del estereotipo, con una interpretación fresca y sincera. Su química con Albana es natural y efectiva, y su voz se suma con fuerza a los momentos más emotivos del espectáculo.

Entre los secundarios brillan también José María Listorti como Sebastián, un cangrejo simpático y divertido que se roba carcajadas y aplausos con cada aparición. Su carisma natural y su desempeño vocal —con acento caribeño incluido— hacen de su personaje uno de los más celebrados. Evelyn Botto, como la malvada Ursula, aporta la cuota justa de malicia y humor, y Osvaldo Laport cumple con soltura el rol del Rey Tritón, oscilando entre la severidad y la emoción paternal.

La puesta en escena es un despliegue técnico notable: proyecciones inmersivas, arneses que permiten vuelos escénicos sorprendentes y un vestuario deslumbrante, en especial el de Ariel, con lentejuelas que capturan la luz como si fueran verdaderas escamas. Los efectos visuales del mar, el barco naufragando y los desplazamientos aéreos de los personajes transportan al público a un universo submarino tan verosímil como onírico. (Ah! ojo con las burbujitas que se me metio una en el ojo y me ardio un monton jajaja)=

El ensamble brilla con coreografías dinámicas y números musicales que, aunque presentan algunas letras distintas a las versiones originales de Disney, conservan su esencia y potencia melódica. Todos los hits están allí, y hacen vibrar tanto a grandes como a chicos. La dirección musical respeta el legado de Alan Menken y le inyecta nueva vida con arreglos adaptados a esta puesta.

Realmente este musical es una belleza , no deja nada librado al azar! Todos sin distincion estan a la altura de hacer esta puesta en Broadway. Aplaudo el talento que tenemos en nuestro pais, te la recomiendo sin dudarlo!

Es de esos musicales que quedan en la memoria por su capacidad de emocionar, divertir y, sobre todo, de hacer soñar.

Libro: Doug Wright. Música: Alan Menken. Letras: Howard Ashman y Glenn Slater. Dirección general: Ariel Del Mastro. Codirección: Marcelo Caballero. Escenografía: Jorge Ferrari. Coreografía: Analía González. Con: Albana Fuentes, Evelyn Botto, Pablo Turturiello, José María Listorti, Osvaldo Laport, Valentín Zaninelli. Sala: Gran Rex. Funciones: miér. a vier. a las 20; sáb. y dom. a las 15 y 17.30. Entradas: de $20.000 a $60.000.

CUESTION DE GENERO

En la cartelera porteña, Cuestión de género se impone como una comedia aguda, actual y tan entretenida como incómoda. Escrita por la francesa Jade-Rose Parker y dirigida con precisión por Nelson Valente, la obra encuentra su gran atractivo en un elenco de lujo encabezado por Moria Casán y Jorge Marrale, dos figuras icónicas que por primera vez comparten escenario, y cuyo duelo actoral resulta uno de los mayores placeres de la propuesta.

La acción transcurre en un elegante departamento que, como toda buena escenografía realista, funciona tanto como contenedor de la trama como metáfora de lo que se esconde bajo la superficie. El diseño escenográfico no sólo da cuenta del buen pasar de la pareja protagonista, sino que también sirve de contraste con las tensiones soterradas que estallan sin aviso.

Casán compone a Jade, una diseñadora sofisticada y de fuerte presencia, que tras un resultado médico le revela a su esposo Francisco (Marrale) un secreto que remueve los cimientos de su matrimonio. La actriz, en un rol que le permite desplegar tanto su histrionismo como una veta emocional más contenida, logra un equilibrio admirable entre el humor y el dolor, entre la ironía filosa y la vulnerabilidad. Sin duda, Moria es una distinta, hipnotica, aparece y el publico aplaude sin parar.

Jorge Marrale, por su parte, brilla con su interpretación de un político progresista de discurso cómodo y moral flexible. Su Francisco es tan reconocible como perturbador: un hombre que se jacta de sus convicciones mientras no sabe qué hacer con la verdad de su esposa. Marrale aporta matices y una dosis de humanidad que evita que el personaje caiga en la caricatura.

El elenco se completa con solvencia: Paula Kohan como la hija que también trae sus propias sorpresas y Ariel Pérez De María en el rol de su pareja, cada uno sumando capas a esta comedia que no teme abrazar el caos familiar.

La dirección de Valente se destaca por el ritmo sostenido, que no da respiro, y por saber capitalizar el timing cómico del elenco sin descuidar la carga emocional del conflicto. La obra se sostiene en diálogos veloces, situaciones inesperadas y un humor que invita a la reflexión, abordando temas como la identidad, el prejuicio, el amor y la hipocresía social con inteligencia y sensibilidad.

Cuestión de género es una especie de espejo incómodo sobre nuestras propias contradicciones: cuánto decimos aceptar al otro y cuánto estamos dispuestos a ceder cuando esa diferencia golpea la puerta de casa.

Una obra valiente, actual y necesaria con un elenco que brilla! Moria y Jorge una pareja que LA ROMPE!!!

Elenco: Moria Casán, Jorge Marrale, Paula Kohan y Ariel Pérez de María. 

Dirección: Nelson Valente.

Duración: 80 minutos. 

Sala: Teatro Metropolitan.

Funciones: de miércoles a domingos