NO ME OLVIDES

Con ternura, humor y un dejo de nostalgia, No me olvides es una de esas comedias románticas que abrazan al espectador desde el primer momento. Escrita y dirigida por Hernán Krasutzky, la obra encuentra en Arnaldo André y Silvia Pérez una dupla protagónica luminosa que sostiene con oficio y calidez una historia sencilla pero llena de encanto.

La trama gira en torno a Juani, un viudo que lidia con un alzhéimer peculiar que lo hace olvidar los hechos recientes, y Beba, una mujer de espíritu libre que trama un plan algo alocado: seducirlo para que la ayude . A partir de este punto de partida disparatado, la obra despliega un juego de enredos, recuerdos fragmentados y emociones que se entrecruzan con delicadeza.

André compone a Juani con enorme ternura y dignidad, evitando el golpe bajo y regalando momentos de humor genuino cuando la memoria se le escapa. Silvia Pérez, por su parte, aporta gracia y picardía en un rol que le permite lucir su carisma. Juntos, logran una química creíble que sostiene el tono amable de la propuesta y convierte cada escena compartida en un pequeño hallazgo.

La puesta es ágil, con un ritmo que no decae y un registro de comedia romántica clásica que invita tanto a la risa como a la emoción. El público sale con una sonrisa y con la certeza de haber asistido a una historia entrañable.

“No me olvides” es ideal para quienes buscan un relato luminoso sobre el amor y la memoria, contado con sencillez y corazón.

Funciones: Domingos 18:15 h – Teatro Picadilly (Av. Corrientes 1524, CABA). Entradas por boletería y Plateanet.

ROCKY

El mítico Teatro Lola Membrives se convirtió, por una noche, en el ring donde se libra mucho más que una pelea de boxeo: se pelea por los sueños, por el amor, por la dignidad. Así es Rocky, la ambiciosa adaptación teatral del clásico de 1976, protagonizada con ENTREGA TOTAL por Nicolás Vázquez, quien también la codirige junto a Mariano Demaria. La producción de RGB Entertainment y Preludio logra algo inusual: emocionar con una historia ya conocida, pero contada desde un lenguaje nuevo, teatral, vibrante y profundamente humano.

Desde su primera escena, la obra atrapa. Nico compone a un Rocky Balboa auténtico, entrañable y con la dosis justa de vulnerabilidad y coraje. No imita a Stallone: lo reinterpreta, lo hace suyo, y logra conmover con una actuación física, potente y sensible a la vez. Su química con Daiana Fernández (Adrian) es clave; ella le da a su personaje una ternura silenciosa, que crece en fuerza a medida que avanza la historia, te ame Dai querida . David Masajnik como Mickey, el entrenador duro pero sabio, y Merlyn Nouel (un gran hallazgo) como el carismático Apollo Creed, completan el eje dramático con actuaciones sólidas y carismáticas.

No puedo dejar de mencionar a Leo Trento casi troupe estable de las obras que protagoniza Vazquez y Gustavo Monje. Aplausos tambien para Diego Hodara, Mercedes Oviedo, Osky Vidal, Georgina Tirotta, Christian Giménez, Juan Mateo Halle y Alan Grinstein.. El elenco, en su totalidad, funciona como una maquinaria precisa que respira al compás de su protagonista

La escenografía merece mención aparte: el teatro se transforma literalmente en un estadio de boxeo, con luces, pantallas, efectos sonoros y una ambientación que sumerge al espectador en el universo de la lucha y el sacrificio responsabilidad de Tato Fernandez . El público grita, vibra, alienta a Rocky como si estuviera en el Luna Park . Pero lo más interesante es cómo esa espectacularidad nunca opaca el mensaje central: la pelea más importante no es contra otro, sino contra uno mismo.

El ritmo es ágil, con transiciones cinematográficas, una dirección que no da respiro y una puesta que sabe cuándo golpear fuerte y cuándo acariciar. Se nota el amor y el respeto con que se abordó esta obra: no es solo una adaptación, es una celebración del espíritu de lucha.

“Rocky” en teatro no solo está a la altura de su leyenda cinematográfica: la enriquece desde otro lenguaje, con una fuerza emocional que, sin golpes bajos, deja al espectador de pie, ovacionando.

Porque como dice el propio Rocky: “No se trata de cuán fuerte pegás, sino de cuánto resistís y seguís avanzando”.

Mi querido Nico, lo has hecho otra vez….APLAUSOS DE PIE !

Esta obra avanza, emociona… y noquea. Vayan a verla!

Autores: Thomas Meehan y Sylvester Stallone (libro), Stephen Flaherty (música) y Lynn Ahrens (letras). Versión: Fernando Mallorens y Federico González del Pino. Directores: Nicolás Vázquez y Mariano Demaría. Elenco: Nicolás Vázquez, Dai Fernández, David Masajnik, Leo Trento, Diego Hodara, Mercedes Oviedo, Gustavo Monje, Merlyn Nouel, Osky Vidal, Georgina Tirotta, Christian Giménez, Juan Mateo Halle y Alan Grinstein. Escenografía y Multimedia: Tato Fernández. Ambientación: Florencia González. Iluminación: Santiago Cámara. Vestuario: Caro Fernández y Mechi Saladino. Sala: Teatro Lola Membrives (Av. Corrientes 1280). Funciones: jueves a las 20.30, viernes a las 21.30, sábados a las 19 y 21.30 y domingos a las 19

RELATIVIDAD

En el íntimo espacio del Teatro Picadero, se enciende una de esas joyas que combinan teatro de texto, rigor interpretativo y una historia que crece minuto a minuto en tensión. “Relatividad”, del reconocido dramaturgo estadounidense Mark St. Germain —el mismo autor de La última sesión de Freud—, se presenta como un atrapante duelo actoral entre dos grandes de la escena argentina: Gabriela Toscano y Luis Machín, acompañados por la solvente Catherine Biquard bajo la dirección de Carlos Rivas.

La trama nos traslada a un gélido día de 1949. En la aparente tranquilidad de su hogar, el físico Albert Einstein recibe a una periodista con quien, en principio, mantendrá una entrevista de carácter biográfico. Pero lo que comienza como una conversación amable y protocolar, pronto se transforma en una tensa confrontación. Ella no viene solo a preguntarle por su teoría de la relatividad, sino a desenterrar un secreto profundamente humano, ético y doloroso que el genio ha querido mantener oculto.

Luis Machín, en la piel de Einstein, se sumerge con maestría en las contradicciones de una mente brillante atrapada por su pasado. Construye un Einstein sarcástico y al mismo tiempo vulnerable. A su lado, Gabriela Toscano ofrece una interpretación feroz y matizada de la misteriosa entrevistadora: inteligente, perspicaz y emocionalmente implacable. El contrapunto entre ambos es magnético y da lugar a escenas de altísimo voltaje dramático.

La dirección de Carlos Rivas se apoya con delicadeza en el texto, privilegiando el trabajo actoral y los silencios que tanto dicen. El diseño escenográfico e iluminación de Gonzalo Córdova construyen un ambiente sobrio, casi asfixiante, ideal para un relato que poco a poco se convierte en un thriller psicológico.

Con funciones de viernes a domingo en el Teatro El Picadero , Relatividad es mucho más que una obra sobre Einstein: es una reflexión sobre la verdad, la responsabilidad personal y los límites del genio cuando se enfrenta con sus propios fantasmas. Y, sobre todo, es una clase magistral de actuación que ningún amante del buen teatro debería perderse.

Si despues de esto no la vas a ver ….anda ya a sacar entradas!

UNA NAVIDAD DE MIERDA

Reunirse con la familia en Navidad ya es, para muchos, un pequeño acto de heroísmo. Ahora, si a eso le sumamos tres años de silencio, heridas sin cerrar, una hija que regresa de Londres con su novia con una «sorpresita» y una cena que amenaza con estallar en cualquier momento… el resultado no puede ser otro que Una Navidad de Mierda, una comedia desbordante, hilarante y maravillosamente dirigida por Peto Menahem y Verónica Llinás, que se luce también como protagonista.

La historia arranca con una premisa simple, pero explosiva: una familia se reúne luego de años de distanciamiento con la hija menor, y todo parece dispuesto para un reencuentro emotivo… pero no sera tan normal como todos creen…

El absurdo se instala desde el minuto uno y no se va más. De hecho, se potencia escena tras escena, en un crescendo que mantiene al público en carcajadas constantes.

Verónica Llinás está, simplemente, brillante. Su manejo del humor físico, sus silencios, sus miradas que dicen más que mil palabras, hacen que cada intervención suya sea una clase magistral de comedia. Es imposible no mirarla, imposible no reírse. Pero lo mejor es que no está sola: Alejo García Pintos, Tomás Fonzi y Anita Gutiérrez completan un elenco sin puntos flojos. Cada uno aporta su color, su neurosis, su timing, y juntos logran una dinámica familiar que se siente tan real como ridículamente graciosa.

La dirección conjunta de Llinás y Menahem es un reloj suizo: no hay baches, no hay escenas de más, no hay chistes forzados. Todo tiene su lugar, su ritmo, su lógica (por más loca que parezca). Es una de esas obras donde el espectador no tiene respiro y, aún así, quiere más. Los remates están milimétricamente ubicados, pero nada suena mecánico. Hay frescura, hay juego, hay riesgo.

El diseño escenográfico también merece aplausos: el living navideño, con su decoración cargada de intenciones y detalles familiares, es un campo de batalla perfecto para que los personajes desplieguen todo su arsenal emocional. Es un espacio que permite el caos, pero que nunca lo desborda: los actores se mueven con soltura, y el resultado es visualmente atractivo sin necesidad de grandes artificios.

Una Navidad de Mierda es, además de una gran comedia, una pequeña radiografía de vínculos rotos, expectativas imposibles, y esa necesidad tan humana de que todo salga bien… cuando claramente no va a salir bien. El título lo dice todo, pero lo que no dice —y lo que hay que vivir— es el talento que hay detrás para hacer del desastre una fiesta inolvidable.

Ideal para quienes quieran reírse sin culpa, identificarse un poquito y, por qué no, reconciliarse con las propias cenas familiares desastrosas. En el Teatro Premier, se vive una Navidad caótica, sí… pero de esas que uno no se quiere perder.

Autor: Markos Goikolea Unzalu. Intérpretes: Verónica Llinás, Alejo García Pintos, Anita Gutiérrez, Tomas Fonzi. Vestuario: Marcela Amado, Ximena Puig. Escenografía: Alberto Negrín. Iluminación: Carolina Rabenstein. Sonido: Dani Vach. Colaborador artístico: Gabriel Chamé. Dirección: Peto Menahem, Verónica Llinás. Sala: Premier (Av. Corrientes 1565). Funciones: jueves, 20.30; viernes, 21; sábados, 19.30 y 21.30; domingos, 20. Duración: 70 minutos.

LA SIRENITA

Imponente, impresionante y por momentos profundamente emocionante.,, Así podría resumirte lo que senti con La Sirenita, el musical que desembarca en la cartelera porteña desde el escenario del Teatro Gran Rex. La clásica historia de amor entre Ariel y el príncipe Eric revive con una producción visualmente deslumbrante, un elenco sólido y momentos de auténtica magia escénica que provocan ovaciones espontáneas desde la platea. Esta nueva versión, dirigida con sensibilidad por Ariel Del Mastro, convierte al Gran Rex en un océano encantado, donde todo —desde las proyecciones hasta los vuelos escénicos— confluye en un espectáculo que se disfruta con los cinco sentidos.

La verdadera revelación del show es Albana Fuentes, quien debuta como Ariel en un papel que, sin exagerar, le abre las puertas a una carrera artística prometedora. Dueña de una voz clara y afinada, Albana no solo canta con solvencia y emoción, sino que transmite frescura, ternura y carisma desde el primer segundo en que sobrevuela la sala hasta su último número. Su interpretación es tan entrañable como física: se mueve con la gracia de una nadadora aérea y logra una conexión instantánea con el público, que la ovaciona de pie. Nace una estrella? Definitivamente SI

A su lado, Pablo Turturiello compone un príncipe Eric lejos del estereotipo, con una interpretación fresca y sincera. Su química con Albana es natural y efectiva, y su voz se suma con fuerza a los momentos más emotivos del espectáculo.

Entre los secundarios brillan también José María Listorti como Sebastián, un cangrejo simpático y divertido que se roba carcajadas y aplausos con cada aparición. Su carisma natural y su desempeño vocal —con acento caribeño incluido— hacen de su personaje uno de los más celebrados. Evelyn Botto, como la malvada Ursula, aporta la cuota justa de malicia y humor, y Osvaldo Laport cumple con soltura el rol del Rey Tritón, oscilando entre la severidad y la emoción paternal.

La puesta en escena es un despliegue técnico notable: proyecciones inmersivas, arneses que permiten vuelos escénicos sorprendentes y un vestuario deslumbrante, en especial el de Ariel, con lentejuelas que capturan la luz como si fueran verdaderas escamas. Los efectos visuales del mar, el barco naufragando y los desplazamientos aéreos de los personajes transportan al público a un universo submarino tan verosímil como onírico. (Ah! ojo con las burbujitas que se me metio una en el ojo y me ardio un monton jajaja)=

El ensamble brilla con coreografías dinámicas y números musicales que, aunque presentan algunas letras distintas a las versiones originales de Disney, conservan su esencia y potencia melódica. Todos los hits están allí, y hacen vibrar tanto a grandes como a chicos. La dirección musical respeta el legado de Alan Menken y le inyecta nueva vida con arreglos adaptados a esta puesta.

Realmente este musical es una belleza , no deja nada librado al azar! Todos sin distincion estan a la altura de hacer esta puesta en Broadway. Aplaudo el talento que tenemos en nuestro pais, te la recomiendo sin dudarlo!

Es de esos musicales que quedan en la memoria por su capacidad de emocionar, divertir y, sobre todo, de hacer soñar.

Libro: Doug Wright. Música: Alan Menken. Letras: Howard Ashman y Glenn Slater. Dirección general: Ariel Del Mastro. Codirección: Marcelo Caballero. Escenografía: Jorge Ferrari. Coreografía: Analía González. Con: Albana Fuentes, Evelyn Botto, Pablo Turturiello, José María Listorti, Osvaldo Laport, Valentín Zaninelli. Sala: Gran Rex. Funciones: miér. a vier. a las 20; sáb. y dom. a las 15 y 17.30. Entradas: de $20.000 a $60.000.

CUESTION DE GENERO

En la cartelera porteña, Cuestión de género se impone como una comedia aguda, actual y tan entretenida como incómoda. Escrita por la francesa Jade-Rose Parker y dirigida con precisión por Nelson Valente, la obra encuentra su gran atractivo en un elenco de lujo encabezado por Moria Casán y Jorge Marrale, dos figuras icónicas que por primera vez comparten escenario, y cuyo duelo actoral resulta uno de los mayores placeres de la propuesta.

La acción transcurre en un elegante departamento que, como toda buena escenografía realista, funciona tanto como contenedor de la trama como metáfora de lo que se esconde bajo la superficie. El diseño escenográfico no sólo da cuenta del buen pasar de la pareja protagonista, sino que también sirve de contraste con las tensiones soterradas que estallan sin aviso.

Casán compone a Jade, una diseñadora sofisticada y de fuerte presencia, que tras un resultado médico le revela a su esposo Francisco (Marrale) un secreto que remueve los cimientos de su matrimonio. La actriz, en un rol que le permite desplegar tanto su histrionismo como una veta emocional más contenida, logra un equilibrio admirable entre el humor y el dolor, entre la ironía filosa y la vulnerabilidad. Sin duda, Moria es una distinta, hipnotica, aparece y el publico aplaude sin parar.

Jorge Marrale, por su parte, brilla con su interpretación de un político progresista de discurso cómodo y moral flexible. Su Francisco es tan reconocible como perturbador: un hombre que se jacta de sus convicciones mientras no sabe qué hacer con la verdad de su esposa. Marrale aporta matices y una dosis de humanidad que evita que el personaje caiga en la caricatura.

El elenco se completa con solvencia: Paula Kohan como la hija que también trae sus propias sorpresas y Ariel Pérez De María en el rol de su pareja, cada uno sumando capas a esta comedia que no teme abrazar el caos familiar.

La dirección de Valente se destaca por el ritmo sostenido, que no da respiro, y por saber capitalizar el timing cómico del elenco sin descuidar la carga emocional del conflicto. La obra se sostiene en diálogos veloces, situaciones inesperadas y un humor que invita a la reflexión, abordando temas como la identidad, el prejuicio, el amor y la hipocresía social con inteligencia y sensibilidad.

Cuestión de género es una especie de espejo incómodo sobre nuestras propias contradicciones: cuánto decimos aceptar al otro y cuánto estamos dispuestos a ceder cuando esa diferencia golpea la puerta de casa.

Una obra valiente, actual y necesaria con un elenco que brilla! Moria y Jorge una pareja que LA ROMPE!!!

Elenco: Moria Casán, Jorge Marrale, Paula Kohan y Ariel Pérez de María. 

Dirección: Nelson Valente.

Duración: 80 minutos. 

Sala: Teatro Metropolitan.

Funciones: de miércoles a domingos

CORAZA CASCARA CASA

En CORAZA. CÁSCARA. CASA, Vanesa Butera despliega su sensibilidad artística en un espectáculo que vibra entre lo íntimo y lo universal. Con textos y canciones originales, esta obra teatral-musical se presenta como un acto de depuración emocional, donde una mudanza se convierte en el punto de partida para una transformación más profunda: la de quien se anima a revisar no solo lo que guarda en sus estantes, sino también en sus entrañas.

La obra, esta dirigida por Sebastián Suñé y propone un universo en el que lo doméstico adquiere una dimensión poética. La escenografía sugiere una casa en proceso de desarme, pero también de reconstrucción, y sobre ella se proyecta la figura de Butera, potente y dúctil, que se entrega por completo al relato. Su voz —clara, emocionalmente cargada, afinada con una expresividad que conmueve— es el corazón palpitante del espectáculo. Cada canción es un recorte de vida, un fragmento de memoria o un grito de presente, interpretado con una autenticidad que la vuelve magnética.

El aporte de los músicos en vivo es un plus no menor : Javier López del Carril, Carlos Britez, Lisandro Etala y Matías Cadoni crean un entramado sonoro cálido, sensible, que acompaña y realza cada pasaje sin imponerse. Lejos de ser meros acompañantes, forman parte del alma de la obra, sosteniendo con precisión y belleza los cambios de tono entre el humor, la nostalgia y el desgarro.

La propuesta fluye con inteligencia y ritmo, combinando momentos de risa espontánea con otros de contemplación más introspectiva. CORAZA. CÁSCARA. CASA no da respuestas cerradas, pero sí te invita a preguntarte cuánto de lo que arrastras es todavía necesario, y cuánto de eso es simplemente un refugio del pasado.

Una obra honesta, cercana, hecha con la materia prima de las emociones verdaderas. Vanesa Butera se confirma como una artista integral, capaz de conmover desde el canto, la palabra y la mirada, sos HERMOSA con mayusculas

Imperdible.

Libro:Vane Butera

Actúan:Vane Butera

Músicos:Carlos BritezMatias CadoniLisandro Etala

Escenografía:Gonzalo Cordoba Estevez

Diseño de luces:Samir Carrillo

Video:Sami Sosa

Música:Vane Butera

Fotografía:Irish Suarez

Diseño gráfico:Karina Hernandez

Prensa:Varasotero

Arreglos musicales:Javier Lopez Del Carril

Producción ejecutiva:Juan Gabriel Yacar

Dirección musical:Javier Lopez Del Carril

Dirección:Sebastián Suñé

Sabados 20.30 EL METODO KAIROS El Salvador 4530

EXTRAÑA PAREJA

La legendaria comedia de Neil Simon EXTRAÑA PAREJA vuelve a brillar sobre las tablas porteñas en el Multiteatro, de la mano de una dupla que derrocha oficio, carisma y sobre todo una química que resulta magnética: Diego Pérez y el Bicho Gómez. Dirigidos por Carlos Olivieri, los actores reinventan a los icónicos Félix Ungar y Oscar Madison, dos amigos divorciados obligados a convivir a pesar de ser diametralmente opuestos.

Pérez compone a un Félix entrañable y obsesivo, tan meticuloso como vulnerable, logrando matices que van del drama contenido a un humor , que nunca cae en la caricatura. El Bicho Gómez, en contrapartida, se luce con su Oscar despreocupado y caótico, apelando a su talento para el humor físico y su soltura natural sobre el escenario. Su interacción fluye con una naturalidad envidiable, arrancando carcajadas genuinas en cada escena compartida.

El elenco secundario aporta solidez y color: Gonzalo Urtizberea, Gaby Almirón y Jorge Noya completan con solvencia el entorno masculino, mientras Betty Villar y Mercedes Cordero aportan picardía como las encantadoras vecinas británicas. Cada personaje encuentra su lugar en una puesta que respeta el espíritu original del texto pero no teme aggiornarlo con guiños locales y un pulso moderno.

Extraña pareja es una radiografía sutil de la amistad, la soledad y la convivencia. Es un lindo espectáculo ideal para reír, disfrutar y salir del teatro con el corazón liviano.

Extraña pareja. Autor: Neil Simon. Actúan: Diego Pérez, Bicho Gómez, Gonzalo Urtizberea, Gaby Almirón, Jorge Noya, Betty Villar y Mercedes Cordero. Vestuario: Betiana Temkin. Escenografía: Lula Rojo. Iluminación: Marcelo Seghi. Dirección: Carlos Olivieri. Sala: Multiteatro (Corrientes 1283). Funciones: miércoles a viernes a las 20, sábados a las 19.30 y 21.30; domingos a las 19.30. Duración: 90 minutos.

ALEJANDRA

Tras seis funciones con localidades agotadas en el Teatro Nacional Sancor Seguros, Alejandra, una Perforación a Cielo Abierto se confirma como una de las propuestas más potentes e inclasificables de la cartelera porteña. Martín Rechimuzzi, nos invita a un viaje a través de la mente, la memoria y el estigma de la locura, con una obra que vibra entre la carcajada y la angustia más cruda.

Instalada en un contexto tan reconocible como inquietante —un cumpleaños de 15 en el conurbano bonaerense—, la historia se despliega en tres actos que funcionan como estaciones de una biografía que no es solo personal, sino también colectiva. Rechimuzzi se mete en la piel de múltiples personajes que, entre monólogos intensos, absurdos hilarantes y momentos de ternura brutal, van construyendo el retrato de Alejandra, una mujer atravesada por el encierro, la medicalización y el abandono, pero también por el deseo de celebrar y resistir.

El recurso del humor como puente entre el dolor y la crítica social es una de las claves de la propuesta. Como si se tratara de un antiguo coro griego, el Dúo Acuarela aporta intervenciones musicales que dan respiro.

Alejandra no busca respuestas simples.Y despliega preguntas urgentes: ¿qué es la cordura?, ¿quién decide qué vidas merecen ser escuchadas?, ¿cómo se construye lo «normal»? En un mundo post-pandémico donde la salud mental se volvió tema central, Rechimuzzi propone una mirada empática y descarnada, donde la crueldad del sistema se hace evidente, pero sin renunciar al goce y la celebración.

La sala tiene (como diria Sandro) un mundo de sensaciones. El público, testigo y partícipe, sale distinto: conmovido, pensativo, tocado.

Con funciones confirmadas para el 16 y 23 de mayo a las 23:30 en El Nacional, Alejandra se impone como una experiencia escénica necesaria. No solo es teatro: es un acto de amor, una denuncia y una celebración …todo eso JUNTO.

LA CENA DE LOS TONTOS

La clásica comedia francesa de Francis Veber estalla en la temporada de Mar del Plata bajo la dirección de Marcos Carnevale y con una producción de lujo. La historia, que ya había conquistado al público argentino en el 2000 y 2009, sigue vigente por su mirada ácida y divertida sobre la hipocresía social.

La trama gira en torno a un grupo de amigos que organiza cenas semanales donde cada uno debe invitar a un «tonto» para reírse a sus expensas. Sin embargo, la velada de Barrantes da un giro inesperado cuando su invitado, lejos de ser simplemente ridículo, termina exponiendo las verdaderas torpezas de quienes creían tener todo bajo control.

En esta nueva puesta, Martín Bossi, Gustavo Bermudez y Laurita Fernández lideran el elenco con interpretaciones dinámicas y precisas. Bossi se luce componiendo a Francisco Pignon, el entrañable «tonto» cuyo encanto y torpeza desatan una serie de enredos hilarantes que terminan poniendo en jaque a todos los personajes (bien coacheado por su protagonista anterior Guillermo Francella, Bossi rompe con su papel «comodo» de otras interpretaciones). Gustavo Bermudez aporta toda su galanteria (doy fe que cuando aparece hay gritos y piropos varios) su particular humor y energía como Pablo Barrantes, mientras que Laurita Fernández suma frescura y carisma en su doble rol, bien logrados.

La dirección de Carnevale apuesta por un ritmo ágil y aprovecha una escenografía muy cuidada, funcional y estética diseñada por Lucila Rojo que ambienta perfectamente la vida acomodada de los personajes. La obra es muy efectiva en su propuesta de humor y reflexión,tal vez, por momentos, se siente un poco extensa


Una comedia inteligente, fresca y divertida que logra entretener mientras invita a pensar quién es realmente el «tonto» en una sociedad que se ríe de los demás.

Se quedan hasta el 1 de marzo y se mantienen numero uno en recaudacion, un exitao

La cena de los tontos. Autor: Francis Veber. Intérpretes: Gustavo Bermudez, Martín Bossi, Laurita Fernández, Esteban Prol, Guillermo Arengo. Vestuario: Mónica Sirio. Escenografía: Lucila Rojo. Iluminación: Leonardo Muñoz. Dirección: Marcos Carnevale. Sala: Neptuno Santa fe 1751 Mar del Plata Duración: 90 minutos