No hacen falta grandes discursos, una orquesta ni instrumentos convencionales para construir un espectáculo de alto impacto. STOMP transforma tachos, escobas, bidones, cajas, caños y hasta objetos que forman parte de nuestra vida cotidiana, como los diarios, en instrumentos capaces de generar una verdadera fiesta sobre el escenario.
Después de 16 años, el fenómeno internacional volvió a Buenos Aires y lo hizo con una energía intacta. STOMP es precisión, humor, destreza y talento, pero también es una experiencia que se vive con el cuerpo: cada golpe, cada pisada y cada sonido repercute en la platea hasta conseguir que el público termine formando parte de ese gran concierto rítmico.
La propuesta creada por Luke Cresswell y Steve McNicholas sigue teniendo una enorme vigencia porque logró algo que no es sencillo: convertir lo cotidiano en extraordinario. Un tacho deja de ser un tacho, una escoba deja de ser una escoba y un simple golpe puede transformarse en una secuencia musical. Todo está pensado, medido y ejecutado con una precisión impresionante.
Y ahí aparece uno de los grandes secretos de STOMP: nada parece casual aunque todo parezca espontáneo. Los ocho intérpretes que están en escena funcionan como una maquinaria perfectamente aceitada. Se buscan, se desafían, se interrumpen, juegan y se responden a través del ritmo. Hay coreografía, teatro físico, percusión y muchísimo humor.
Pero también hay algo fundamental: talento. Porque detrás de cada golpe hay una enorme exigencia física y una coordinación que sorprende. Los cuerpos forman parte de la música y cada movimiento tiene una función dentro de una puesta que prácticamente no necesita palabras.
El espectáculo consigue además algo maravilloso: hacer vibrar a públicos de todas las edades. Los chicos se fascinan con los sonidos y los objetos; los adultos disfrutan de la precisión, el humor y la destreza de los artistas. Y todos terminan atrapados por ese ritmo contagioso que se apodera del Teatro Ópera.
La escenografía es un universo de objetos cotidianos dispuesto sobre el escenario que poco a poco cobra vida. Lo que podría parecer un depósito se transforma en una gigantesca caja de resonancia.
Y cuando el público responde, aplaude y acompaña el ritmo, queda claro que STOMP no es solamente un espectáculo para mirar. Es para escuchar, sentir y disfrutar.
Después de 16 años, el público argentino volvió a encontrarse con STOMP y la respuesta no podía ser otra: aplausos, entusiasmo y una sala completamente entregada al ritmo.
NO SE LO PIERDAN
STOMP
📍 Teatro Ópera, Av. Corrientes 860
📅 Hasta el 13 de septiembre de 2026
⏱️ Duración: aproximadamente 100 minutos.
Una fiesta de ritmo, humor y talento. Para ver y dejarse llevar.
