ANIMAL

¿Qué pasaría si por un rato dejáramos de pensar en cómo debemos comportarnos, en qué está bien mostrar y qué conviene esconder? “ANIMAL (Cruzá el límite)” propone justamente eso: soltar las ataduras, correrse de los preconceptos y permitir que aparezca esa parte más instintiva que tantas veces mantenemos bajo control.

La propuesta creada y dirigida por Mati Napp parte de algo que nos atraviesa a todos: para vivir en sociedad aprendemos a contener el deseo, domesticar la furia y esconder determinadas pulsiones. Animal toma todo aquello que reprimimos y lo lleva al cuerpo y al movimiento, en una experiencia de teatro físico e inmersivo en 360 grados.

Definitivamente ANIMAL no es una obra para mirar cómodamente desde una butaca y a la distancia. Acá el espectador forma parte de la experiencia. Intérpretes y público comparten un mismo espacio, las fronteras se vuelven difusas y el cuerpo pasa a ser el gran protagonista.

Alan Madanes se pone al frente de un elenco potente y se entrega física y actoralmente a una propuesta que necesita justamente eso: intérpretes dispuestos a exponerse, a jugar con la sensualidad, la furia, el deseo y aquello que normalmente permanece contenido. Lo acompañan Tamara Lucía Vecces, Julia Fontana, Federico Díaz, Daiana Chacon, Dylan Mazza y Matías Quiroga, seleccionados a partir de un casting de 500 postulantes.

Las coreografías tienen fuerza, sensualidad, energía y una intensidad que atraviesa toda la puesta. El movimiento no aparece simplemente como un elemento estético: es el lenguaje elegido para contar. Los cuerpos chocan, se buscan, se desafían, se liberan.

Y en medio de todo eso aparece otro elemento que suma muchísimo: la música en vivo de la violinista Ornella Restifa. El violín aporta una textura particular y se integra a una puesta en la que música, iluminación, movimiento y cercanía con los intérpretes construyen un clima provocador y por momentos visceral.

Los textos de Mariela Asensio acompañan ese universo, mientras que Paola Luttini, responsable de la dirección actoral y la producción general, aporta su experiencia en propuestas que se animan a correr los límites de lo convencional.

Pero Animal no busca solamente provocar. Detrás de la sensualidad y del despliegue físico hay una pregunta bastante más interesante: cuánto de nosotros mismos vamos domesticando para encajar.

Por eso me quedo con la sensación de que la obra funciona también como una invitación. Una invitación a mostrarte sin ataduras ni preconceptos, a dejar afuera por un rato el qué dirán, las formas y aquello que se supone que debemos ser. No hace falta explicar todo ni racionalizar cada sensación. A veces alcanza con dejar que el cuerpo hable.

Por un rato, sacá tu animal.

ANIMAL (Cruzá el límite) tiene una duración aproximada de 60 minutos y se presenta en DUMONT 4040, Santos Dumont 4040, Chacarita. La información actualmente publicada en Alternativa Teatral consigna funciones los viernes a las 22:30; la gacetilla original anunciaba viernes y sábados, por lo que conviene consultar las fechas vigentes antes de asistir.

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