DUKI, DESDE EL FIN DEL MUNDO

Hoy llega a Netflix Rockstar: DUKI, desde el fin del mundo, el esperado documental que pone bajo la lupa la vida y carrera de Mauro Lombardo, el trapero argentino que revolucionó la música urbana y se convirtió en una voz generacional. Dirigido por Alejandro Hartmann —responsable de títulos tan potentes como Carmel: ¿Quién mató a María Marta? y El fotógrafo y el cartero—, el film logra un retrato íntimo y a la vez expansivo de un artista que trascendió fronteras.

La narrativa se apoya en material inédito, testimonios ( Neo Pistea, Ysy A, Nicki Nicole y Bizarrap entre otros) y escenas detrás de cámara que reconstruyen un recorrido que comienza en las legendarias batallas de freestyle de El Quinto Escalón, sigue con la explosión de Modo Diablo y la consolidación del trap argentino como movimiento cultural, y se proyecta hacia la internacionalización de DUKI en escenarios cada vez más grandes.

Pero más allá del ícono musical, la película busca desentrañar la dualidad entre Mauro y DUKI: la persona detrás del personaje, sus miedos, contradicciones, el apoyo de sus padres, y familia en general y la exigencia de sostener un fenómeno colectivo que lo sobrepasa. La cámara de Hartmann explora ese “cambio de piel” en el que el artista se enfrenta a sus propios demonios mientras sigue construyendo un legado.

El documental no solo es un recorrido por la carrera de uno de los mayores referentes de la escena urbana, sino también un espejo generacional: habla de resiliencia, habla de identidad y de cómo una voz nacida “desde el fin del mundo” puede convertirse en símbolo global.

Te invito a que veas Rockstar: DUKI, desde el fin del mundo y saques tus conclusiones o tal vez te saques algunos prejuicios (como tenia yo)

Vas a ver un relato tan crudo como honesto, que muestra al artista en su faceta más humana y al mismo tiempo celebra el impacto cultural de un género que cambió para siempre la música argentina

UNA BATALLA TRAS OTRA

Paul Thomas Anderson vuelve a demostrar por qué es uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo.

Con Una batalla tras otra, escrita, dirigida y producida por él mismo, entrega una obra compleja, visceral, capaz de llevar al espectador desde la sátira más afilada hasta la emoción más desgarradora.

La película se centra en Bob, interpretado por un extraordinario Leonardo DiCaprio, que construye un personaje en carne viva: un revolucionario que supo hacer historia,ahora atrapado en la paranoia de las drogas, obligado a enfrentarse a los fantasmas de su pasado cuando su hija desaparece. DiCaprio ofrece una de sus actuaciones más intensas y vulnerables, que podría colocarlo nuevamente en la carrera hacia el Oscar.

Sean Penn, en la piel del «justiciero» némesis que regresa tras dieciséis años, despliega un papel oscuro y magnético, mientras que Benicio del Toro aporta su habitual intensidad interpretando al instructor de karate que ayuda a los inmigrantes mexicanos en eeuu . Pero la verdadera revelación es Chase Infiniti como Willa: su energía y frescura logran equilibrar el dramatismo de la historia, aportando un aire renovador . Regina Hall y Teyana Taylor completan el elenco con interpretaciones sólidas que sostienen la trama desde la emoción y la fuerza de sus personajes.

El guion de Anderson combina crítica social, violencia y sátira, pero nunca pierde de vista el vínculo íntimo entre padre e hija,que lleva a Di Caprio a momentos emotivos La puesta en escena es buena, con una fotografía que oscila entre el realismo descarnado y la belleza casi pictórica, un sello característico del cineasta.

Una batalla tras otra es una de esas películas que marcan época: ambiciosa, conmovedora y visualmente deslumbrante. Todo indica que estamos ante una seria contendiente de la temporada de premios, con DiCaprio, Penn y Anderson en el centro de las conversaciones rumbo al Oscar. Sera asi? Veremos.

Despues me cuentan que les parecio

TUS BUENAS CHAUCHAS

Vuelve al Nun Teatro se presenta por única vez “Tus buenas chauchas”, una obra escrita por Dalia Elnecavé bajo la direccion de David Masajnik, pone en escena a una mujer común y corriente atravesada por lo extraordinario de sus emociones: la soledad, el desamor y esa necesidad casi desesperada de ser vista y amada.

En escena, Victoria Arrabaça encarna a Olga, una mujer que cocina para olvidar y relata para perdonar. Su vida transcurre entre la soledad y la espera, marcada por un amor imposible hacia un actor televisivo, Omar, que se convierte en obsesión y motor de una fantasía interminable. La promesa de un encuentro que nunca llega la hunde en una espera perpetua, mientras la cocina funciona como refugio y como metáfora.

El texto de Elnecavé logra entrelazar lo cotidiano con lo poético: la cocina como metáfora de una vida en hervor constante, la arveja como símbolo de lo pequeño, lo invisible, lo que queda perdido entre muchas otras. El espectador empatiza con Olga en su vulnerabilidad, en ese sentirse “una más en la lata”, invisible pero con un deseo ardiente de destacar y de ser amada.

La actuación de Arrabaça es cercana, con bellos matices que logran que Olga se despliegue ante el público como alguien en quien es fácil reconocerse. La escenografía y el vestuario de Débora Teplitzki aportan simpleza y funcionalidad, dejando que la atención se concentre en la fuerza de la palabra y el cuerpo en escena.

En apenas 50 minutos, “Tus buenas chauchas” muestra la vulnerabilidad de Olga (que podes ser vos) y se transforma en espejo de tantas soledades y deseos no resueltos. Una obra pequeña en duración, pero enorme en sensibilidad.

El emperador Gynt

El Teatro Broadway abre sus puertas a una experiencia teatral que no pasa  indiferente: El Emperador Gynt, versión libre de Peer Gynt de Henrik Ibsen, dirigida por Julio Panno. La obra encuentra en Peter Lanzani a su corazón palpitante: un actor que se atreve a dar vida a 14 personajes distintos con una entrega que conmueve y deslumbra. Su interpretación es un verdadero tour de force actoral, lleno de matices, sutilezas y una intensidad que recuerda a los grandes. No es exagerado afirmar que Lanzani se erige como el Alfredo Alcón del siglo XXI, dueño de un magnetismo que atrapa y de un oficio cada vez más depurado.La propuesta se enriquece con la presencia en escena de Jazmín Kendikian Manoukian, cuyo piano en vivo atraviesa la obra como una respiración constante, a veces etérea y delicada, otras veces dramática, siempre potenciando la emoción. Su música dialoga con la interpretación de Lanzani y expande el universo sensorial de esta tragicomedia.

La puesta en escena, con una iluminación precisa y cargada de simbolismo, logra acompañar el viaje onírico y existencial de Pedro Gynt, quien atraviesa sus fantasías hasta encontrarse con el Fundidor de Almas en un intento desesperado por reafirmar su identidad.La obra se convierte así en una metáfora poderosa de la condición humana y del imperio del “yo”, que interpela de manera íntima y visceral al espectador.

El Emperador Gynt  es intensa, movilizadora y profundamente conmovedora. Una obra que confirma a Lanzani como uno de los grandes actores de su generación, capaz de sostener él solo un escenario tan imponente como el del Broadway y transformarlo en un espacio de pura emoción.

No por nada toda la sala aplaude de pie!

Funciones: martes 2 y jueves 11, y todos los martes de septiembre en el Teatro Broadway, Av. Corrientes 1155, CABA.

LAS HIJAS

Con un teatro colmado de amigos, artistas, familia y prensa se estreno “Las Hijas” una de esas obras que nos recuerdan por qué el teatro puede ser tan conmovedor, tan cercano y tan necesario. La dramaturga Ariadna Asturzzi construye un texto afilado y sensible que se sumerge en un tema universal: el momento en que los hijos deben enfrentarse a la fragilidad de sus padres. La historia reúne a tres hermanas muy diferentes en torno a la enfermedad de su madre, una jueza prestigiosa que supo dominar siempre cada espacio de su vida, pero que ahora comienza a perder esa fuerza. En el reencuentro, entre risas, reproches y recuerdos cruzados, ellas descubren que cada una conoció a una madre distinta, y que el mayor desafío es aceptar que esa mujer ya no es la misma.

El trío protagónico es impecable. Julieta Díaz deslumbra con su naturalidad y potencia interpretativa como la hermana del medio ; Soledad Villamil aporta una elegancia y un manejo vocal que elevan cada línea de texto de la obra (la hermana mayor); y Pilar Gamboa brilla con frescura, magnetismo y un ritmo que enciende la escena (la menor). Juntas logran un ensamble actoral de altísimo nivel, donde los momentos corales son tan intensos como los monólogos individuales que arrancan aplausos y emoción.

El debut de Adrián Suar como director es una grata sorpresa: su puesta es ágil, dinámica, sabe jugar con el vértigo de la comedia y detenerse en los silencios cuando la emoción lo pide. Maneja el timing con precisión y consigue que el público transite sin respiro por un abanico de sentimientos.

El texto de Asturzzi equilibra con gran oficio el drama y el humor. No hay golpes bajos, sí verdad y humanidad en cada escena, con la capacidad de hacer reír y emocionar casi al mismo tiempo. Un plus lo aporta la escenografía de Mariana Tirantte, que crea un espacio realista y lleno de detalles para cada uno de los momentos, ideal para que los personajes se muevan y para que la acción respire con naturalidad.

Con producción de Adrián Suar y Preludio, “Las Hijas” es una propuesta sólida, emotiva y entretenida. Cumple su objetivo (tal vez le saco unos minutitos pero no hace mella)Es de esas obras que hacen reflexionar sobre el vínculo con los afectos, la memoria y la familia, pero sin perder la chispa de la comedia. Una experiencia teatral que no se olvida fácilmente.

Autora: Ariadna Asturzzi. 

Dirección: Adrián Suar. 

Intérpretes: Julieta Díaz, Soledad Villamil y Pilar Gamboa. 

Escenografía: Mariana Tirante.

 Vestuario: Sofía Di Nunzio.

 Iluminación: Matías Sendón.

 Sala: Maipo (Esmeralda 443). Funciones: jueves, a las 20; viernes, 20.30; sábados, a las 20 y 22 y domingos, 19.30 hs. Duración: 80 minutos.

BELEN

“Belén” es una de las películas argentinas esperadas del año, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi y seleccionada para el Festival de San Sebastián. Basada en el libro Somos Belén de Ana Correa, narra la historia real de una joven tucumana que, tras sufrir un aborto espontáneo, fue acusada de homicidio y quedó atrapada en un sistema judicial conservador. La protagonista, Julieta (Belen es el nombre ficticio para los medios), interpretada por Camila Plaate, encuentra en la abogada Soledad Deza (encarnada por la propia Fonzi) una defensa tan arriesgada como determinante.

El guion, coescrito por Fonzi y Laura Paredes, pone en escena un caso emblemático que desató un movimiento global en defensa de los derechos reproductivos y se convierte en un retrato contundente de la injusticia, la sororidad y la resistencia. Acompañan en el elenco Julieta Cardinali, Sergio Prina, Laura Paredes, y las participaciones especiales de Luis Machín y César Troncoso, entre otros.

“Belén” no se queda en la denuncia; hace que el espectador sienta lo que significa ser juzgado sin pruebas, ser silenciado por instituciones y medios, ser objeto de prejuicios. La trama une lo legal, lo social, lo humano de modo potente

Con actuaciones intensas y una puesta sobria pero cargada de emoción, la película logra transmitir la crudeza del hecho sin perder de vista la dimensión humana de quienes lo atravesaron.

“Belén” interpela, conmueve y confirma a Fonzi como una directora con voz propia, capaz de unir cine y compromiso social en una obra imprescindible. Para pensar y reflexionar. Buena peli

MACBETH EN EL TEATRO AVENIDA

La tragedia shakesperiana más oscura y visceral volvió a los escenarios de la mano de Juventus Lyrica con una versión de Macbeth que potencia la intensidad dramática y musical de Verdi. Bajo la dirección escénica de Ana D’Anna y la dirección musical de André Dos Santos, la ópera conquistó al público con un clima envolvente y actuaciones de alto nivel que dieron vida a esta historia atravesada por la ambición, la culpa y el destino inevitable.

El relato sigue fielmente la trama de Shakespeare: Macbeth, general escocés, escucha junto a Banquo la profecía de las brujas que le anticipa un futuro de poder y realeza. Tentado por su esposa, Lady Macbeth, decide asesinar al rey Duncan y tomar la corona. A partir de allí, el reinado se convierte en un infierno marcado por la paranoia, la violencia y la caída inexorable de ambos.

El elenco brilló con interpretaciones convincentes: María Belén Rivarola como Lady Macbeth se lució con una presencia escénica arrolladora y un dominio vocal que transmitió tanto la ambición desbordada como la posterior locura. Juan Salvador Trupia, en el rol de Macbeth, logró un personaje complejo, atrapado entre la sed de poder y la culpa, con un fraseo dramático siempre sólido. Juan Font como Banquo y Ramiro Pérez en el papel de Macduff completaron con fuerza el núcleo trágico de la obra, mientras que Marcelo Gómez y Mario De Salvo aportaron matices a una puesta coral donde cada rol se integró con precisión.

La puesta de D’Anna destacó por su austeridad expresiva y un ritmo teatral que potenció la tensión psicológica de los personajes. La dirección de André Dos Santos, firme y sensible, sostuvo la orquesta con energía y refinamiento, logrando momentos de gran dramatismo.

Queda una última oportunidad para ver esta Macbeth en el Teatro Avenida: el sábado 20 de septiembre. Una propuesta intensa y cuidada, ideal para quienes quieran reencontrarse con el poder hipnótico de la ópera verdiana y el talento de Juventus Lyrica.

Nota: vayan , no le tengan miedo a la opera ah! y un dato, los precios son accesibles!

AL FIN Y AL CABO ES MI VIDA

“Al fin y al cabo es mi vida” es de esas obras que conmueven profundamente y que, al mismo tiempo, abren un debate necesario. Escrita por Brian Clark y dirigida con gran sensibilidad por Mariano Dossena, llega por primera vez a la Argentina para interpelar a cada espectador con una pregunta incómoda: ¿quién tiene realmente el derecho a decidir sobre la vida?

La historia gira en torno a Clara, una escultora interpretada magistralmente por Silvia Kutika, que tras un accidente automovilístico queda cuadripléjica. Kutika permanece inmóvil durante toda la función, y logra transmitir con la voz y mínimos movimientos de cabeza una verdad desgarradora, sosteniendo un desafío actoral INMENSO con enorme potencia y delicadeza. Su pedido de acceder a la eutanasia desata un conflicto ético, legal y humano en el que todos los personajes se ven involucrados.

El elenco acompaña con un nivel altísimo: Mirta Wons construye una abogada firme y empática, Fabio Aste encarna a un médico atravesado por dilemas éticos, Fernando Cuéllar aporta un costado sensible y cercano en su rol de segundo médico, mientras que Tania Marioni conmueve con la intensidad de la monja enfermera. Cada interpretación aporta un matiz, un color, que enriquece la trama y complejiza el debate.

La puesta de Dossena refuerza esa tensión constante entre la vida, la libertad y la dignidad, logrando un tono casi documental que coloca al espectador frente a sus propias convicciones.

No se trata solo de una experiencia teatral conmovedora, sino también de un disparador para la reflexión sobre un tema difícil y universal.Una propuesta intensa, valiente y profundamente humana que ningún amante del buen teatro debería dejar pasar. RECOMENDADA

Autor: Brian Clark. 

Intérpretes: Silvia Kutika, Fabio Aste, Mirta Wons, Fernando Cuéllar, Tania Marioni, Jorge Almada, Luis Porzio, Morena Pereyra. 

Vestuario: Fernando Cuéllar.

 Iluminación: Sebastián Serrán. 

Dirección: Mariano Dossena.

 Sala: Metropolitan, Corrientes 1343. Funciones: miércoles a las 19, 45. Duración: 90 minutos

GUTENBERG, EL MUSICAL

GUTENBERG! ¡El Musical! es una verdadera joya del humor absurdo que llega a Buenos Aires con una frescura irresistible.

La obra, escrita por Scott Brown y Anthony King (creadores de Beetlejuice), propone un juego metateatral en el que dos dramaturgos se embarcan en la disparatada misión de convencer a potenciales inversores de financiar su musical sobre Johannes Gutenberg, el creador de la imprenta. El problema es que su investigación se limitó a una búsqueda rápida en Google, y de allí surge una sucesión de situaciones hilarantes que parodian tanto a la historia como al propio género musical.

El dúo protagónico, Germán Tripel y Santiago Otero Ramos, se convierte en el alma del espectáculo. Con un ritmo demoledor, cambian de personajes de manera constante utilizando simples gorras que marcan cada rol: desde monjes siniestros hasta aldeanos y hasta ratas. Su capacidad vocal, su histrionismo y la química entre ambos convierten la función en un verdadero tour de force que mantiene al público atrapado entre carcajadas y complicidad. La música en vivo, a cargo del maestro Hernán Matorra, no solo acompaña sino que potencia la energía del show, aportando calidad y dinamismo a cada número. Es un trio IMBATIBLE!

La puesta argentina, dirigida con ingenio y picardía, se permite sumar guiños locales que arrancan risas adicionales: desde figuras mediáticas hasta referencias de la coyuntura. Este recurso funciona como un puente con el público porteño, que se siente parte del chiste sin perder la esencia original de la obra. Si bien en algunos pasajes el humor parece estirarse un poco, el cierre sorprende con un golpe teatral inesperado que redondea la experiencia con inteligencia y frescura.

GUTENBERG! ¡El Musical! es una invitación a disfrutar de una comedia musical delirante, con actuaciones brillantes y un espíritu irreverente que contagia entusiasmo. Una propuesta distinta dentro de la cartelera porteña, que celebra el poder del teatro para reírse de sí mismo. Me encanto!

Se presenta en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660), con funciones los martes a las 20:30 hs.

Ficha: Autores: Anthony King y Scott Brown. Adaptadores: Nicolás Alan Medina, Joaquín Scotta y Thiago Lifschitz. Directores: Ariadna Faerstein y Nicolás Alan Medina. Dirección musical: Hernán Matorra. Elenco: Germán “Tripa” Tripel y Santiago Otero Ramos. Escenografía: Giuliano Benedetti. Iluminación: Leo Muñoz. Vestuario: Darío Schvartz y Carola Jazmín. Sala: Pablo Picasso, del Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660). Funciones: martes a las 20:30. Duración: 105 minutos.

LAS MALDICIONES

Las maldiciones, miniserie argentina de Netflix basada en la novela de Claudia Piñeiro, se sumerge en un thriller político con tintes familiares y personales. Me gusta que son solo tres episodios que empieza y termina logrando condensar una historia cargada de tensiones y secretos, sin perder ritmo ni intensidad. La dirección de Daniel Burman aprovecha al máximo los escenarios del norte argentino, donde los paisajes áridos y el silencio refuerzan la atmósfera inquietante que rodea a los personajes.

Leonardo Sbaraglia construye un protagonista complejo, atrapado entre la ambición, la culpa y las lealtades quebradas,Alejandra Flechner en el rol de la madre nos da como siempre una leccion de actuacion, mientras que Francesca Varela, como su hija, aporta frescura y vulnerabilidad en un vínculo atravesado por las sombras del poder. El elenco secundario (Monica Antonopulos,Gustavo Bassani) acompaña con solidez, logrando personajes que se sienten cercanos y creíbles.

La serie plantea interrogantes sobre la herencia del poder, la corrupción y la manera en que lo político invade lo íntimo. Sin embargo, hacia el final, algunos conflictos se resuelven con cierta prisa y hay escenas demasiado explicativas, que dejan poco espacio para la ambigüedad y el misterio. También se percibe que la dimensión esotérica presente en el libro queda relegada, lo que puede decepcionar a quienes esperaban un tono más marcado en ese sentido.

Aun con estas limitaciones, Las maldiciones se sostiene por su ritmo, por las actuaciones y por la fuerza visual de su puesta. Es una propuesta sólida, actual y con identidad argentina, que invita a reflexionar sobre los costos del poder y la fragilidad de los vínculos cuando la política se mezcla con la vida personal.