COMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

Con “Cómo entrenar a tu dragón (live action)”, el director Dean DeBlois regresa a la saga que lo consagró como uno de los narradores más sensibles y visualmente poderosos del cine de animación. Pero esta vez, el desafío era distinto: reimaginar en acción real uno de los universos más queridos de DreamWorks sin traicionar su esencia, y lo logra con un respeto admirable por el material original, sumando una épica visual renovada que no pierde el alma.

La historia es la misma que enamoró a millones /me incluyo) en 2010: en la isla vikinga de Berk, donde dragones y humanos viven en guerra, un adolescente torpe e inteligente llamado Hipo (interpretado con ternura y carisma por Mason Thames) forja una improbable amistad con Chimuelo, un dragón de la temida especie Furia Nocturna. Ese vínculo transformará no solo su destino personal, sino el de toda su comunidad. Lo que parecía una típica historia de iniciación se convierte en una metáfora luminosa sobre la empatía, el valor de pensar diferente y la reconciliación con lo que tememos.

El punto a favor de la peli es cómo respeta el corazón emocional del filme animado, aportando una nueva dimensión visual sin caer en el efectismo vacío. Gerard Butler, retomando su rol como Estoico el Vasto, aporta solidez y emoción, anclando la relación padre-hijo en un terreno más terrenal. La química entre Hipo y Chimuelo, sostenida por una lograda combinación de efectos digitales y dirección sensible, funciona a la perfección: el dragón no solo es creíble, es entrañable.

DeBlois, nominado al Oscar y ganador del Globo de Oro por esta misma saga en su formato animado, dirige esta versión en carne y hueso con solidez y confianza. El mundo vikingo y la música —sin la partitura original de John Powell pero evocando sus tonos— acompaña con belleza las escenas más íntimas y las más épicas, donde seguramente podras sonreir y dejar caer alguna lagrima….

No es fácil adaptar una película animada tan icónica y convertirla en algo más que un simple ejercicio de nostalgia. Esta live action lo consigue, y lo hace sin ruido ni grandilocuencia innecesaria: con el corazón en el lugar correcto, igual que su protagonista. Para quienes crecieron con la versión animada y para nuevas generaciones, Cómo entrenar a tu dragón en acción real es un vuelo que vale la pena emprender.

Aguante Chimuelo!

LA SIRENITA

Imponente, impresionante y por momentos profundamente emocionante.,, Así podría resumirte lo que senti con La Sirenita, el musical que desembarca en la cartelera porteña desde el escenario del Teatro Gran Rex. La clásica historia de amor entre Ariel y el príncipe Eric revive con una producción visualmente deslumbrante, un elenco sólido y momentos de auténtica magia escénica que provocan ovaciones espontáneas desde la platea. Esta nueva versión, dirigida con sensibilidad por Ariel Del Mastro, convierte al Gran Rex en un océano encantado, donde todo —desde las proyecciones hasta los vuelos escénicos— confluye en un espectáculo que se disfruta con los cinco sentidos.

La verdadera revelación del show es Albana Fuentes, quien debuta como Ariel en un papel que, sin exagerar, le abre las puertas a una carrera artística prometedora. Dueña de una voz clara y afinada, Albana no solo canta con solvencia y emoción, sino que transmite frescura, ternura y carisma desde el primer segundo en que sobrevuela la sala hasta su último número. Su interpretación es tan entrañable como física: se mueve con la gracia de una nadadora aérea y logra una conexión instantánea con el público, que la ovaciona de pie. Nace una estrella? Definitivamente SI

A su lado, Pablo Turturiello compone un príncipe Eric lejos del estereotipo, con una interpretación fresca y sincera. Su química con Albana es natural y efectiva, y su voz se suma con fuerza a los momentos más emotivos del espectáculo.

Entre los secundarios brillan también José María Listorti como Sebastián, un cangrejo simpático y divertido que se roba carcajadas y aplausos con cada aparición. Su carisma natural y su desempeño vocal —con acento caribeño incluido— hacen de su personaje uno de los más celebrados. Evelyn Botto, como la malvada Ursula, aporta la cuota justa de malicia y humor, y Osvaldo Laport cumple con soltura el rol del Rey Tritón, oscilando entre la severidad y la emoción paternal.

La puesta en escena es un despliegue técnico notable: proyecciones inmersivas, arneses que permiten vuelos escénicos sorprendentes y un vestuario deslumbrante, en especial el de Ariel, con lentejuelas que capturan la luz como si fueran verdaderas escamas. Los efectos visuales del mar, el barco naufragando y los desplazamientos aéreos de los personajes transportan al público a un universo submarino tan verosímil como onírico. (Ah! ojo con las burbujitas que se me metio una en el ojo y me ardio un monton jajaja)=

El ensamble brilla con coreografías dinámicas y números musicales que, aunque presentan algunas letras distintas a las versiones originales de Disney, conservan su esencia y potencia melódica. Todos los hits están allí, y hacen vibrar tanto a grandes como a chicos. La dirección musical respeta el legado de Alan Menken y le inyecta nueva vida con arreglos adaptados a esta puesta.

Realmente este musical es una belleza , no deja nada librado al azar! Todos sin distincion estan a la altura de hacer esta puesta en Broadway. Aplaudo el talento que tenemos en nuestro pais, te la recomiendo sin dudarlo!

Es de esos musicales que quedan en la memoria por su capacidad de emocionar, divertir y, sobre todo, de hacer soñar.

Libro: Doug Wright. Música: Alan Menken. Letras: Howard Ashman y Glenn Slater. Dirección general: Ariel Del Mastro. Codirección: Marcelo Caballero. Escenografía: Jorge Ferrari. Coreografía: Analía González. Con: Albana Fuentes, Evelyn Botto, Pablo Turturiello, José María Listorti, Osvaldo Laport, Valentín Zaninelli. Sala: Gran Rex. Funciones: miér. a vier. a las 20; sáb. y dom. a las 15 y 17.30. Entradas: de $20.000 a $60.000.

CUESTION DE GENERO

En la cartelera porteña, Cuestión de género se impone como una comedia aguda, actual y tan entretenida como incómoda. Escrita por la francesa Jade-Rose Parker y dirigida con precisión por Nelson Valente, la obra encuentra su gran atractivo en un elenco de lujo encabezado por Moria Casán y Jorge Marrale, dos figuras icónicas que por primera vez comparten escenario, y cuyo duelo actoral resulta uno de los mayores placeres de la propuesta.

La acción transcurre en un elegante departamento que, como toda buena escenografía realista, funciona tanto como contenedor de la trama como metáfora de lo que se esconde bajo la superficie. El diseño escenográfico no sólo da cuenta del buen pasar de la pareja protagonista, sino que también sirve de contraste con las tensiones soterradas que estallan sin aviso.

Casán compone a Jade, una diseñadora sofisticada y de fuerte presencia, que tras un resultado médico le revela a su esposo Francisco (Marrale) un secreto que remueve los cimientos de su matrimonio. La actriz, en un rol que le permite desplegar tanto su histrionismo como una veta emocional más contenida, logra un equilibrio admirable entre el humor y el dolor, entre la ironía filosa y la vulnerabilidad. Sin duda, Moria es una distinta, hipnotica, aparece y el publico aplaude sin parar.

Jorge Marrale, por su parte, brilla con su interpretación de un político progresista de discurso cómodo y moral flexible. Su Francisco es tan reconocible como perturbador: un hombre que se jacta de sus convicciones mientras no sabe qué hacer con la verdad de su esposa. Marrale aporta matices y una dosis de humanidad que evita que el personaje caiga en la caricatura.

El elenco se completa con solvencia: Paula Kohan como la hija que también trae sus propias sorpresas y Ariel Pérez De María en el rol de su pareja, cada uno sumando capas a esta comedia que no teme abrazar el caos familiar.

La dirección de Valente se destaca por el ritmo sostenido, que no da respiro, y por saber capitalizar el timing cómico del elenco sin descuidar la carga emocional del conflicto. La obra se sostiene en diálogos veloces, situaciones inesperadas y un humor que invita a la reflexión, abordando temas como la identidad, el prejuicio, el amor y la hipocresía social con inteligencia y sensibilidad.

Cuestión de género es una especie de espejo incómodo sobre nuestras propias contradicciones: cuánto decimos aceptar al otro y cuánto estamos dispuestos a ceder cuando esa diferencia golpea la puerta de casa.

Una obra valiente, actual y necesaria con un elenco que brilla! Moria y Jorge una pareja que LA ROMPE!!!

Elenco: Moria Casán, Jorge Marrale, Paula Kohan y Ariel Pérez de María. 

Dirección: Nelson Valente.

Duración: 80 minutos. 

Sala: Teatro Metropolitan.

Funciones: de miércoles a domingos

CORAZA CASCARA CASA

En CORAZA. CÁSCARA. CASA, Vanesa Butera despliega su sensibilidad artística en un espectáculo que vibra entre lo íntimo y lo universal. Con textos y canciones originales, esta obra teatral-musical se presenta como un acto de depuración emocional, donde una mudanza se convierte en el punto de partida para una transformación más profunda: la de quien se anima a revisar no solo lo que guarda en sus estantes, sino también en sus entrañas.

La obra, esta dirigida por Sebastián Suñé y propone un universo en el que lo doméstico adquiere una dimensión poética. La escenografía sugiere una casa en proceso de desarme, pero también de reconstrucción, y sobre ella se proyecta la figura de Butera, potente y dúctil, que se entrega por completo al relato. Su voz —clara, emocionalmente cargada, afinada con una expresividad que conmueve— es el corazón palpitante del espectáculo. Cada canción es un recorte de vida, un fragmento de memoria o un grito de presente, interpretado con una autenticidad que la vuelve magnética.

El aporte de los músicos en vivo es un plus no menor : Javier López del Carril, Carlos Britez, Lisandro Etala y Matías Cadoni crean un entramado sonoro cálido, sensible, que acompaña y realza cada pasaje sin imponerse. Lejos de ser meros acompañantes, forman parte del alma de la obra, sosteniendo con precisión y belleza los cambios de tono entre el humor, la nostalgia y el desgarro.

La propuesta fluye con inteligencia y ritmo, combinando momentos de risa espontánea con otros de contemplación más introspectiva. CORAZA. CÁSCARA. CASA no da respuestas cerradas, pero sí te invita a preguntarte cuánto de lo que arrastras es todavía necesario, y cuánto de eso es simplemente un refugio del pasado.

Una obra honesta, cercana, hecha con la materia prima de las emociones verdaderas. Vanesa Butera se confirma como una artista integral, capaz de conmover desde el canto, la palabra y la mirada, sos HERMOSA con mayusculas

Imperdible.

Libro:Vane Butera

Actúan:Vane Butera

Músicos:Carlos BritezMatias CadoniLisandro Etala

Escenografía:Gonzalo Cordoba Estevez

Diseño de luces:Samir Carrillo

Video:Sami Sosa

Música:Vane Butera

Fotografía:Irish Suarez

Diseño gráfico:Karina Hernandez

Prensa:Varasotero

Arreglos musicales:Javier Lopez Del Carril

Producción ejecutiva:Juan Gabriel Yacar

Dirección musical:Javier Lopez Del Carril

Dirección:Sebastián Suñé

Sabados 20.30 EL METODO KAIROS El Salvador 4530

EXTRAÑA PAREJA

La legendaria comedia de Neil Simon EXTRAÑA PAREJA vuelve a brillar sobre las tablas porteñas en el Multiteatro, de la mano de una dupla que derrocha oficio, carisma y sobre todo una química que resulta magnética: Diego Pérez y el Bicho Gómez. Dirigidos por Carlos Olivieri, los actores reinventan a los icónicos Félix Ungar y Oscar Madison, dos amigos divorciados obligados a convivir a pesar de ser diametralmente opuestos.

Pérez compone a un Félix entrañable y obsesivo, tan meticuloso como vulnerable, logrando matices que van del drama contenido a un humor , que nunca cae en la caricatura. El Bicho Gómez, en contrapartida, se luce con su Oscar despreocupado y caótico, apelando a su talento para el humor físico y su soltura natural sobre el escenario. Su interacción fluye con una naturalidad envidiable, arrancando carcajadas genuinas en cada escena compartida.

El elenco secundario aporta solidez y color: Gonzalo Urtizberea, Gaby Almirón y Jorge Noya completan con solvencia el entorno masculino, mientras Betty Villar y Mercedes Cordero aportan picardía como las encantadoras vecinas británicas. Cada personaje encuentra su lugar en una puesta que respeta el espíritu original del texto pero no teme aggiornarlo con guiños locales y un pulso moderno.

Extraña pareja es una radiografía sutil de la amistad, la soledad y la convivencia. Es un lindo espectáculo ideal para reír, disfrutar y salir del teatro con el corazón liviano.

Extraña pareja. Autor: Neil Simon. Actúan: Diego Pérez, Bicho Gómez, Gonzalo Urtizberea, Gaby Almirón, Jorge Noya, Betty Villar y Mercedes Cordero. Vestuario: Betiana Temkin. Escenografía: Lula Rojo. Iluminación: Marcelo Seghi. Dirección: Carlos Olivieri. Sala: Multiteatro (Corrientes 1283). Funciones: miércoles a viernes a las 20, sábados a las 19.30 y 21.30; domingos a las 19.30. Duración: 90 minutos.

LILO Y STITCH

Veinte años después de que Lilo & Stitch irrumpiera en la pantalla grande con su mezcla de ternura, humor y una visión poco convencional sobre la familia, Disney apuesta una vez más a la nostalgia con una nueva versión live action que actualiza la historia para las nuevas generaciones sin perder de vista a sus fanáticos de siempre.

El corazón de la película sigue siendo Lilo, interpretada aquí con carisma y naturalidad por Maia Kealoha. La niña mantiene ese aire de incomprendida que la volvió icónica: ama a Elvis, habla con muñecos rotos y no encaja en los moldes sociales. A su lado, Stitch cobra vida gracias a la tecnología CGI, en una versión más suavizada del monstruo que alguna vez destruyó San Francisco en miniatura. Si bien su diseño ha generado controversia entre fans, su personalidad intacta y la química con Lilo despejan dudas.

La película conserva el entorno hawaiano, y lo convierte en algo más que un telón de fondo exótico. La cultura local, la música tradicional y el respeto por el «ohana» (familia) son pilares narrativos que se refuerzan con sensibilidad y sin caer en el cliché. El tratamiento de Nani, la hermana mayor de Lilo, también gana profundidad: aquí es menos caricaturesca y más cercana a una joven real intentando sostener un hogar quebrado.

Donde la película encuentra su mayor fortaleza es en su costado emocional. La relación entre Lilo y Stitch sigue funcionando como un espejo de lo que significa amar incluso lo que no comprendemos. Sin embargo, hay decisiones narrativas que buscan suavizar los aspectos más oscuros del filme original: la crudeza del duelo, la pobreza y la amenaza constante de separación familiar se diluyen a favor de un tono más amable, probablemente buscando agradar a un público más amplio.

La nueva Lilo & Stitch no busca reinventar la rueda, sino aferrarse al espíritu de una historia que ya demostró su potencia emocional. Con sus ajustes estéticos y narrativos, esta versión logra conmover, entretener y, por momentos, hacer reír. Es, ante todo, un recordatorio de que ohana significa familia, y que la verdadera familia puede encontrarse en los lugares más inesperados. Me gusto mucho. Vayan a verla!

SANDRO EL GRAN SHOW

El telón del Teatro Coliseo se alzó para revivir la llama de una leyenda: “Sandro, el Gran Show” no es solo una obra musical, es una conexion a flor de piel de la pasión, el ritmo y el carisma irrepetible de Roberto Sánchez. Bajo la dirección escénica de Ana Sans y Julio Panno, y la dirección musical de José Luis “Pepe” Pagán, este tributo vibrante logra algo más que homenajear: reencarna.

Desde la primera nota hasta el último acorde, el espectáculo invita al público a un recorrido emocional por los grandes éxitos del Gitano. Con una banda en vivo impecable y un cuerpo de baile cargado de energía, el show construye un universo visual y sonoro que mantiene vivo el espíritu del ídolo. Las interpretaciones de Alan Madanes, Nacho Pérez Cortés, Sofía Val y Malena Rossi logran conmover sin caer en la imitación, con un respeto profundo por el artista y su legado.

Momentos como “Rosa, Rosa”, “Tengo” o “Penumbras” no solo arrancaron ovaciones sino también suspiros y lágrimas de emoción entre los presentes. Hay una búsqueda de autenticidad que se nota en cada detalle, desde el vestuario (tan perfectamente impecable y simetrico) hasta la iluminación( aplausos ) pasando por los arreglos musicales que equilibran lo clásico con lo renovado.

El Coliseo, cargado de historia sandrista, se convierte aquí en un personaje más. No es casualidad que esta sala, donde Sandro brilló en los años 80 y filmó parte de su última película, sea el epicentro del homenaje. Hay algo mágico en esa elección, una suerte de justicia poética que potencia la nostalgia del espectáculo.

“Este homenaje, justo en el año en que Roberto hubiera celebrado sus 80 años, es increíble”, dijo conmovida la viuda del cantante,Olga Garaventa.

“Sandro, el Gran Show” no pretende reemplazar al mito ni mucho menos sino recordarlo… porque el gitano sigue latiendo en el corazón del público. Un espectáculo visualmente deslumbrante, emotivo en su narrativa y poderoso en su ejecución. Una celebración a la altura de quien fue —y sigue siendo— uno de los íconos más queridos de la música popular argentina.

Funciones:

Teatro Coliseo MarceloT. de Alvear 1125
Jueves a sábados, 21 h. Domingos, 20 h.
Entradas disponibles por Ticketek.

MISION IMPOSIBLE . SENTENCIA FINAL

La séptima entrega de Misión: Imposible, titulada Sentencia Final, no se anda con rodeos: entrega lo que promete y más. Tres horas de pura adrenalina que funcionan como un gran espectáculo cinematográfico, pero también como una carta de amor (y despedida) a una de las franquicias más icónicas del cine de acción moderno.

Ethan Hunt y su equipo del FMI enfrentan su desafío más complejo hasta la fecha: detener a La Entidad, una inteligencia artificial fuera de control que amenaza con desatar un colapso global. En una carrera contrarreloj que los lleva por las principales capitales del mundo y hasta el Polo Norte, deberán evitar que esta tecnología avanzada caiga en manos equivocadas. Mientras el futuro de la humanidad pende de un hilo, Hunt se enfrenta no solo a un enemigo invisible, sino también a sus propios límites.

Tom Cruise, a sus 60 años, vuelve a demostrar que no tiene rival cuando se trata de arriesgar el cuerpo por el espectáculo. Corre, salta, nada, pilota, bucea, pelea y sufre en carne propia cada escena. Hay algo casi sobrehumano —y, a la vez, profundamente humano— en su entrega física. La anécdota del rodaje, en la que casi colapsa por el viento en una escena aérea, no hace más que subrayar su mística de héroe incansable. Y si bien el personaje de Ethan Hunt siempre fue el centro, esta entrega lo muestra más vulnerable y reflexivo, quizás como un eco del propio Cruise diciendo adiós.

La película despliega un recorrido casi turístico por grandes capitales europeas y hasta el Polo Norte, como si quisiera visitar todos los escenarios posibles antes de cerrar el telón. Hay un aire de homenaje en cada secuencia, no solo a la propia franquicia, sino al cine de acción clásico, a las películas de espías y al thriller tecnológico.

El guion, se da espacio para reflexionar sobre las implicancias del avance tecnológico sin frenar el vértigo narrativo. Y la música de cumple con creces su misión de potenciar cada escena, tensar cada persecución y elevar cada sacrificio.

Mision Imposible Sentencia Final : es un buen cierre emocional. Y si bien deja cabos sueltos para una posible continuación o spin-off, se siente como el adiós definitivo de Ethan Hunt. Una despedida digna, a la altura de un personaje que redefinió lo que puede ser un héroe de acción en el siglo XXI. Le crees que no vuelve? Te leo

LA REVISTA DEL CERVANTES

En un despliegue de color, talento y ritmo, La Revista del Cervantes se presenta como un homenaje exuberante y sensible al género revisteril, que supo marcar una época dorada en la cultura popular argentina. Con un libro original de Alfredo Allende, Sebastián Borensztein, Juan Francisco Dasso, Marcela Guerty y Juanse Rausch, la propuesta encuentra el equilibrio justo entre humor, historia y emoción.

La excusa argumental es tan ingeniosa como efectiva: Tato (Marco Antonio Caponi) y Pinti (Sebastián Suñé) despiertan en un limbo donde los espera una Recepcionista (una magnética Mónica Antonópulos) encargada de decidir su destino final: el cielo o el infierno. El disparador será el recuerdo de “la revista”, que abre la puerta a una sucesión de cuadros musicales y sketches que revisitan el esplendor de los años 20 con un ojo contemporáneo.

Pablo Maritano —a cargo de la dirección general y la puesta en escena— orquesta con precisión este universo de brillos y fantasía, donde el artificio es celebrado como virtuosismo. La escenografía art déco deslumbra por su riqueza visual y su capacidad para transportarnos en el tiempo(el escenario giratorio me volo la cabeza), mientras que el vestuario (que esplendor por favor!!), plagado de plumas, lentejuelas y concheros, dialoga con los íconos del género sin caer en la parodia, sino desde el cariño y la reinvención.

El elenco, encabezado por figuras de gran presencia como Alejandra Radano y Carlos Casella haciendo de la emblematica mascara del teatro de la alegria y la tristeza, aporta una potencia escénica que sostiene cada momento con energía, humor y sensibilidad. Marco Antonio Caponi y Sebastián Suñé forman una dupla entrañable, y Mónica Antonópulos se luce en un rol que combina glamour con autoridad celestial. Completan el equipo artistas notables como Iride Mockert (estrella absoluta), Fran Andrade, Jerónimo Giocondo Bosia, Romina Groppo, Jessica Abouchain y María Rojí, todos en sintonía con el espíritu lúdico y festivo del espectáculo.

La dirección musical de Fernando Albinarrate eleva aún más la propuesta, con la Orquesta del Cervantes ejecutando en vivo una selección de clásicos que resuenan con fuerza y nostalgia. La dirección coreográfica de Andrea Servera se apoya en el virtuosismo de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea para sumar cuadros de gran impacto físico y visual.

La Revista del Cervantes no solo revive un género que supo divertir, transgredir y emocionar: lo resignifica con una mirada actual, cuidada y celebratoria. Es una fiesta para los sentidos, un gesto de amor al teatro popular y una invitación a mirar hacia atrás con orgullo, sin dejar de reinventar lo que fuimos para imaginar lo que podemos volver a ser.

Una joya imperdible de esta temporada en el Teatro Nacional Cervantes. LOS OBLIGO A QUE LA VEAN!

Autores: Alfredo Allende, Sebastián Borensztein, Juan Francisco Dasso, Marcela Guerty y Juanse Rausch. 

Dirección: Pablo Maritano.

 Intérpretes: Alejandra Radano, Carlos Casella, Marco Antonio Caponi, Sebastián Suñé, Mónica Antonópulos, Javier Marra, Fabián Minelli, Iride Mockert, Fran Andrade, Jerónimo Giocondo Bosia, Romina Groppo, Jessica Abouchain, María Rojí. Con la participación de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y de la Orquesta del Cervantes.

 Vestuario: María Emilia Tambutti . 

Escenografía: Andrea Mercado.

 Iluminación: Verónica Alcoba. 

Música: Fernando Albinarrate. 

Coreografía: Andrea Servera. 

Sala: Teatro Nacional Cervantes (Libertad 815). Funciones: de jueves a domingos, a las 20 h. Duración: 120 minutos. Entrada 15.000$

LA DESGRACIA

En La Desgracia, el musical, el escenario se convierte en un pueblo tan ficticio como reconocible: Terranova, donde una enfermedad de transmisión sexual y un crimen misterioso desatan una catarata de hipocresía, represión y deseo. Pero lejos de ser un drama denso, la obra apuesta —y gana— por una farsa desopilante que no da respiro, impulsada por un elenco brillante y una dirección afilada.

Desde el primer acorde, la puesta se siente distinta: la música no solo acompaña, sino que construye carácter, contexto y ritmo. Las canciones revelan mucho más que lo que los personajes se atreven a decir; son confesiones envueltas en melodías que van del pop al tango, del himno religioso a la balada más kitsch, sin perder jamás la coherencia estilística ni la inteligencia dramática.

El libro —ácido, agudo, provocador— juega con los clichés de los pueblos chicos, los secretos grandes y el peso del qué dirán. La intendente, la hija pecadora, el médico salvador, la enfermera psicotica, el pastor fanático: todos estereotipos que se rompen y reconstruyen en clave de humor negro, con una mordacidad que recuerda a lo mejor de Reefer Madness o incluso a la irreverencia de South Park, pero con una sensibilidad propia, anclada en la idiosincrasia local.

El elenco es, sencillamente, espectacular. Cada intérprete domina no solo el canto y la actuación, sino el tempo cómico y el dramatismo paródico que exige la obra. La dirección —dinámica, precisa— sostiene un ritmo vertiginoso sin perder jamás el control, y hace brillar a cada personaje en su justa medida.

La Desgracia es, sin exagerar, uno de los mejores musicales que se pueden ver hoy en Buenos Aires. Una obra que se anima a decir cosas incómodas, que se ríe de todo y de todos, y que, en esa risa, también conmueve. Porque detrás del absurdo, late una verdad incómoda: que a veces la verdadera desgracia no es la enfermedad, sino la represión, la culpa y el miedo al deseo.

La vi 3 veces, desde El Galpon de Guevara, hasta el Paseo La Plaza, con diferentes figuras… y siempre aplaudi, DE PIE.

Una joya musical que combina sátira, suspenso y emoción con una potencia poco vista en el teatro local.

Imperdible.

Los martes 20.45en el PASEO LA PLAZA